Egipto: aquellos maravillosos '90
Fotomontaje: David Muñoz.

El balonmano en Egipto ha crecido en las últimas dos décadas gracias a los éxitos de la selección africana en los 90. Éxitos que no son títulos ni medallas, sino el haberse ganado un nombre en el balonmano masculino mundial gracias a una generación de jugadores que consiguieron maravillar y sorprender a propios y extraños.

Sin embargo, no fue hasta los años 90, especialmente en el Mundial de 1995, que el sentimiento por el balonmano empezó a surgir en Egipto. Tras debutar en la cita mundialista en 1964, Egipto no volvió a un Mundial hasta 1993, año que sirvió como preparación para lo que viviría el país en los siguientes ocho años.

Pero Egipto se ha quedado estancada en lo que a Mundiales se refiere. No en otras competiciones como la Copa Africana de Naciones, en la que se ha proclamado campeón en cinco ocasiones, la última en Angola 2008. La realidad es que desde 1993 Egipto siempre ha estado presente en las fases finales de los Mundiales. Sin embargo, desde el histórico cuarto puesto en 2001 -el primero para un equipo no europeo- Egipto no ha superado la fase de grupos.

Las claves del éxito han sido tener un seguro en la portería de la mano de Mohamed Bakir y conseguir poner en apuros a los rivales con un entramado defensivo muy complicado de superar. En pocas ocasiones se ha visto a Egipto recibiendo más de 30 goles en un partido. Probablemente esa sea la clave del juego egipcio ante la poca capacidad goleadora que tiene actualmente la plantilla. Los máximos goleadores en citas internacionales son El-Ahmar y Mohamed Shebib, que superan los cinco goles por partido ambos.

El técnico, Marwan Ragab, es uno de los jugadores que pertenecieron al llamado 'Dream team' que hizo historia a finales de los 90 y en 2001 especialmente. Ahora, como manager de la selección egipcia, quiere transmitir a sus jugadores aquello que hizo que Egipto fuera una de las selecciones a tener en cuenta por todos.

El legado del 'Dream Team'

A pesar de que los egipcios son habituales en las fases de grupos de los Mundiales de Balonmano desde 1993, lo cierto es que el debut de los faraones llegó bastante tarde. Fue en 1964, en Checoslovaquia. Un debut algo agridulce puesto que la selección egipcia perdió los tres encuentros de la primera fase y cayó eliminada a las primeras de cambio.

Tuvieron que pasar casi 30 años para que el país africano se volviera a clasificar para un Mundial. Suecia fue el escenario de la vuelta de Egipto a una cita mundialista. De hecho, en Suecia se vio el comienzo de lo que sería la época dorada de los faraones, llegando a semifinales en Francia 2001 y siendo el primer país no europeo que llega a esta ronda.

Egipto ha participado en 13 Mundiales de los 23 que se han disputado hasta la fecha. Su debut, en 1964, fue efímero, pero Egipto fue la única selección africana clasificada en esa edición. Ya en 1993, los faraones consiguieron su primera victoria en la fase final de un Mundial. Curiosamente, Checoslovaquia, lugar donde debutó Egipto, fue la víctima. Con esa única victoria Egipto pasó a la segunda ronda, perdiendo los siguientes encuentros y, en el partido por decidir el 11º y 12º puesto, Hungría se alzó como vencedora por cuatro goles.

Suecia 1993 sirvió como escenario para construir los cimientos de lo que sería la época dorada de Egipto a nivel internacional. Sin embargo, el reconocimiento mediático y a nivel de aficionados se produjo en el siguiente Mundial, disputado en Islandia en 1995. Los faraones se volvían a clasificar para la fase final y, en la fase de grupos consiguió una tercera posición que permitió el pase a octavos de final por primera vez en la historia.

Sin embargo, la suerte no estuvo del lado de los egipcios y fue encuadrado con la tetracampeona Rumanía, aunque estaba lejos de esa generación que ganó cuatro Mundiales casi consecutivos. Contra todo pronóstico, Egipto ganó a los rumanos por cinco goles y consiguió el pase a cuartos de final. El sorteo de la siguiente eliminatoria tampoco favoreció a los faraones y su rival fue la temible Croacia, que los eliminó con un contundente 30-16.

La selección egipcia volvió a su país tras haber hecho un gran Mundial, llegando a cuartos de final y habiendo derrotado a una Rumanía que cada vez era menos peligrosa.

El siguiente Mundial hizo crecer las esperanzas de una nueva potencia en balonmano. Egipto superó la fase de grupos invicto y cediendo un solo empate ante España. Volvió a superar los octavos de final y cayó ante Francia en cuartos de final por solamente tres tantos.

El colofón a la época dorada de Egipto llegó en las dos siguientes citas mundialistas. En 1999, como organizadores del Mundial y en 2001 consiguiendo el mejor resultado de su historia llegando a semifinales y, además, obteniendo el mejor resultado de un equipo no europeo en un Mundial de balonmano. Egipto se convirtió en la primera sede mundialista en África -más adelante Túnez cogería el testigo de los egipcios en 2005- y la segunda fuera de Europa tras el Mundial anterior en Japón.

En medio de la mejor época el Mundial llegaba a Egipto y los habitantes del país esperaban, en su Mundial, conseguir llegar a las medallas. Los faraones superaron la fase de grupos con una sola derrota, ante Alemania, y se enfrentaron en octavos de final a otro de los grandes del balonmano en África: Túnez. Egipto superó a sus rivales por dos goles y se volvió a plantar en cuartos de final. Sin embargo, Rusia, la vigente campeona en ese entonces, se impuso a los faraones por seis goles y puso fin al sueño de las medallas.

Hussein Zaki liderando el ataque egipcio en 2001. Foto: touregypt.net.

No obstante, estaba por llegar lo mejor, el Mundial de 2001. Francia fue la sede en la que la selección egipcia hizo historia, especialmente en dos aspectos. Tras una fase de grupos más complicada de lo que cabría esperar, los faraones superaron a Argelia en octavos de final y se tomaron la revancha ante Rusia eliminándolos en cuartos de final. Los egipcios llegaron a semifinales por primera vez en su historia pero no fueron capaz de superar a los anfitriones y cayeron por un ajustado 24-21 dando guerra hasta el final. En el partido por la lucha por el bronce, Yugoslavia se impuso a los africanos por diez goles.

No obstante, el 'Dream team' se fue diluyendo y dio paso a una generación que, de momento, no ha traído demasiadas alegrías a sus aficionados, a pesar de que siempre se ha clasificado para la fase final de los siguientes Mundiales. Desde 2003, Egipto siempre ha caído en la fase de grupos.

El-Ahmar lidera a Egipto

A los faraones les cuesta hacer juego. No se trata de una selección especialmente goleadora, cosa que ya se vio en el último Campeonato Africano celebrado en Argelia. Los egipcios apenas llegaron a los 30 goles en la mayoría de partidos, quedándose en poco más de 20 en muchos de ellos. Esa competición, además, fue el debut del actual técnico de Egipto, y consiguieron la tercera plaza.

Foto: english.ahram.org.eg

Ragab apuesta por un esquema ofensivo con El Ahmar y Mohamed Hashem intercambiándose la posición de central. Generalmente, el juego lo lleva Hashem, desplazando a El Ahmar al lateral derecho, y acompañado por Elderaa en la izquierda. En la segunda línea, normalmente suele salir Shebib al inicio del partido en el pivote y deja su lugar a El Masry en la segunda mitad. Este último es también uno de los mejores defensas que tiene el cuadro egipcio.

Actualmente, Egipto tiene problemas para oxigenar al pivote cuando éste se encuentra envuelto de muchos defensores. Además, las transiciones no son demasiado rápidas y, aparte de El Ahmar, no hay más jugadores que puedan explotar técnicamente y buscar espacios ellos solos. Esto dificulta la tarea si el equipo rival opta por un entramado defensivo muy cerrado. Sin embargo, tiene buenos lanzadores exteriores: el propio El Ahmar, Hashem e incluso Issa.

Por otra parte, el esquema defensivo que plantea Marwan Ragab se aleja de los esquemas europeos y opta por una defensa individual en lugar de la zonal. Esto permite a los egipcios presionar más directamente y dificultar la transición del balón de los rivales. Sin embargo, dejan atrás muchos espacios que los jugadores que tienen calidad y técnica suficiente pueden aprovechar.

Pero si algo tiene bien cubierto Egipto es la portería. Tanto el veterano Mohamed Bakir como Karim Handawy son expertos bajo palos. Su gran envergadura deja pocos espacios a los rivales y, además, Handawy tiene una gran calidad para parar los lanzamientos desde siete metros. Bakir es una de las estrellas del balonmano egipcio, y fue uno de los protagonistas en la histórica cuarta posición en el Mundial de Francia 2001 con un porcentaje de acierto del 35%.

Volver a disputar los octavos

Todo Egipto sigue teniendo en mente esa generación de jugadores que llevaron a la selección africana a hacer historia y quedarse a las puertas de conseguir alguna medalla en 2001. Esa generación ha dejado paso a otra que, a pesar de haberse clasificado para todos los Mundiales que se han disputado desde entonces, nunca han conseguido pasar de la fase preliminar.

Un país que está acostumbrado a llegar a las eliminatorias quiere volver a superar la fase de grupos y, si es posible, volver a la lucha por las medallas. Sin embargo, se trata de un objetivo, ahora mismo, demasiado utópico, sobre todo porque la lista inicial de Marwan Ragab no presenta demasiadas novedades con respecto a la plantilla que disputó el pasado Mundial hace tan solo dos años.

Sin embargo, no todo es tan negativo en el seno del conjunto egipcio. Los faraones se proclamaron campeones en el torneo de balonmano de los últimos Juegos del Mediterráneo disputados en Turquía en 2013. En esa edición, Egipto se impuso en la final a Croacia. Así pues, las expectativas son altas y el optimismo ha crecido en el entorno de la selección egipcia, que quiere llegar, al menos, a octavos de final y superar una complicada fase de grupos que les enfrentará a dos de las selecciones favoritas: Francia y Suecia.

El entrenador: Marwan Ragab

El ex-jugador Marwan Ragab es ahora el técnico del conjunto egipcio. Un entrenador que formó parte de ese 'Dream team' que maravilló a medio mundo y despertó un sentimiento de amor por el balonmano en su país. Fue uno de los héroes que consiguió la cuarta plaza en el Mundial de 2001 y que a punto estuvo de llegar a la final a costa del anfitrión, Francia.

Ahora, al frente de la presente generación de jugadores de la selección egipcia, quiere transmitir a sus jugadores todo aquello que hizo de Egipto un equipo temible y recurrente en las eliminatorias de los Mundiales de los 90. A pesar de que el nivel del grupo no es el de aquel equipo, Marwan quiere implementar las ideas que en su momento impregnó Zoran Zivkovic en 2001 a sus jugadores.

Hace su debut como entrenador en un cita mundialista en la presente edición cogiendo el testigo de un Assem Abdeltawab que no ha tenido suerte en los últimos años como seleccionador nacional. Ragab quiere devolver a Egipto a sus años gloriosos y, al igual que pasó en 1993 y 1995, consiguiendo construir un equipo competitivo sobre unos cimientos sólidos. Aprovechar la capacidad de bloqueo de Bakir en la portería y la capacidad goleadora de jugadores como El-Ahmar o Eslam Issa será la base de su equipo.

La estrella: Mohamed Bakir

Foto: Que.es

Mohamed Bakir es el vivo recuerdo de lo que fue Egipto en los años 90 y en el Mundial de Francia 2001. Es el único jugador del 'Dream Team' que queda en la selección egipcia. Sin embargo, es un titular indiscutible en las últimas competiciones internacionales y, a pesar de su edad, acualmente 40 años, estará en la lista definitiva de Marwan Ragab para el próximo Mundial.

Se trata de un guardameta corpulento, que supera los 100 kilos de peso y con una altura que llega casi a los dos metros. Con 350 partidos internacionales a sus espaldas aun le queda cuerda para rato al meta del Sporting.

En aquel Mundial histórico de 2001, donde Egipto consiguió un cuarto puesto, uno de los protagonistas de la hazaña fue un Bakir que consiguió un 35% de paradas en los nueve partidos que disputó su selección. Un porcentaje alto de paradas considerando los equipos a los que se enfrentó Egipto en ese Mundial.

Jugadores clave: El-Ahmar y Mohamed Shebib

Pocos son los jugadores que destacan por encima del resto aparte de Bakir. Sin embargo, El-Ahmar es uno de esos jugadores que tira del carro de su equipo cuando más lo necesita. Es uno de los goleadores de los faraones, estando ya cerca de los 1.000 tantos en sus 230 partidos como internacional. Tiene una gran capacidad para entenderse con Shebib, con quien comparte vestuario en el Al-Gueish.

El central egipcio guía a los suyos en el terreno ofensivo, llevando la batuta e intercambiando su posición con Hashem, uno de los máximos goleadores del cuadro de Ragab. Tiene un potente lanzamiento exterior y puede sacar de un apuro a su equipo cuando el entramado defensivo es demasiado difícil de superar.

Foto: dohastadiumplusqatar.com

Otro de los jugadores que destaca es Mohamed Shebib. El pivote de la selección de Egipto es el jugador con el mejor promedio goleador de su equipo, habiendo marcado 550 goles en 110 partidos. Y no es sorprendente, Shebib tiene una gran capacidad para encontrar los espacios en la defensa rival y consigue asociarse a la perfección con El Ahmar.

Calendario primera fase

Día

Hora

Oponente

16 de enero 17:00 Algeria
18 de enero 19:00 Francia
20 de enero 17:00 República Checa
22 de enero 17:00 Suecia
24 de enero 17:00 Islandia

Lista de convocados

Nombre Posición Equipo Talla Peso Nacimiento Partidos Goles
Bakir Portero Sporting 195 107 06/04/1974 350 -
Shahin Portero Heliopolice 196 110 02/09/1986 140 -
HAndawy Portero Ahly 188 96 01/05/1988 175 -
Khalil Portero El Gueish 192 88 01/06/1991 60 -
Elwakil Extremo izq. Ahly 178 80 14/05/1988 50 200
Amer Extremo der. Ahly 187 87 12/12/1987 45 180
Aly Lateral izq. Sporting 194 104 04/01/1997 20 80
Elderaa Lateral izq. Heliopolice 190 91 17/07/1995 35 120
Soliman Lateral izq. Gezira egipcio 199 99 22/08/1993 22 88
Mohamed Lateral izq. Gezira EAU 195 93 14/12/1990 106 416
Hashem Central Aviation 180 92 23/01/1988 170 680
Elbassiouny Central Sporting 186 82 10/05/1990 110 440
Issa Extremo izq. El-Afriqui 190 90 02/07/1988 180 720
Abouebaid Lateral der. Ahly 187 93 01/01/1988 70 280
El-Ahmar Lateral der. El Gueish 190 90 27/01/1984 230 920
Abdel Razek Lateral der. Smouha 191 92 12/02/1987 105 420
Radwan Extremo der. Ahly 186 92 19/10/1989 111 444
Sanad Extremo der. Heliopolice 191 92 16/01/1991 108 432
Shebib Pivote El Gueish 192 90 01/04/1989 110 550
Ramadan Pivote Ahly 185 95 07/03/1984 205 615
Abdelrahman Pivote Ahly 185 105 26/01/1984 75 300
El Masry Pivote Ahly 195 100 11/03/1989 95 380
Nawar Pivote Sporting 188 113 14/02/1990 53 318
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