¿Es Yamaha realmente la mejor moto de la parrilla?
Foto: Movistar Yamaha

A falta de apenas cuatro carreras para el final de la temporada de MotoGP, todos los pronósticos apuntan a Marc Márquez como campeón de 2016. Quién lo hubiera dicho hace algunos meses, cuando el ilerdense se peleaba con una poco dócil Honda en los tests de pretemporada, celebrados en el eterno feudo de la marca del ala dorada, Sepang. Yamaha, con Lorenzo en un nivel estratosférico, dominaba los tiempos, con un Rossi rejuvenecido postulándose como principal adversario en la defensa del título.

Varios meses después, muchas cosas han cambiado en el seno de Yamaha. Su piloto franquicia en los últimos años ha decidido cambiar de aires tras nueve años en el equipo, rumbo a Ducati, Valentino Rossi ha iniciado, desde Misano, una pequeña guerra contra su compañero de equipo de cara al final del año, y la marca de los cuatro diapasones acumula tres meses y medio sin ganar una carrera, algo que no sucedía desde hace más de dos años. Muchas voces siguen sugeriendo que Yamaha es el mejor equipo y la M1 la mejor montura pero, ¿es cierto realmente?

Foto: Movistar Yamaha

Datos en mano, parece que no. Lorenzo ha ganado tres carreras -la última, en mayo- y Rossi dos -con el 5 de junio como últia vez en la que alzó los brazos. Ambos suman cinco victorias en total, que son menos que las siete de Honda, con hasta cuatro pilotos distintos -cuatro de Márquez, una de Pedrosa, Miller y Crutchlow-. Además, otras marcas como Ducati o Suzuki también se han colado en la fiesta, con los triunfos de Iannone en Austria y Viñales en Gran Bretaña.

Además, el Repsol Honda comanda la clasificación del Mundial por equipos con una ligera ventaja sobre el Movistar Yamaha, lo que hace de la pareja Márquez-Pedrosa un dúo más sólido que el poco estable Rossi-Lorenzo, cuya relación terminó de saltar por los aires en la caliente rueda de prensa del Gran Premio de San Marino. Por tanto, estadísticamente, parece que Honda ha hecho una mejor temporada que Yamaha. Eso sí, ¿es real? ¿O las numerosas variaciones que hemos visto en 2016 han dado la vuelta a la situación?

Más bien esto segundo. De las 14 carreras disputadas, tres han sido sobre suelo mojado (todas, curiosamente, ganadas por pilotos Honda). Además, Lorenzo y Rossi han sufrido más 'ceros' que nunca, con dos caídas en carrera para cada uno de ellos, algo impensable el año pasado, cuando luchaban codo con codo por el título. De hecho, si 'descontásemos' los resultados en agua, la situación en el campeonato sería bien distinta a la que tenemos actualmente: Márquez sería el líder, con 187 puntos, pero sólo tendría 12 de ventaja con Lorenzo y 19 con Rossi. Esta clasificación sí que sería más indicativa de cómo está Honda y cómo está Yamaha, teniendo en cuanta los mencionados abandonos de Jorge y Valentino.

Foto: Movistar Yamaha

La M1 sigue siendo, mientras las sensaciones no demuestren lo contrario, la mejor moto de la parrilla. Es la que mejor se adapta a cualquier tipo de trazado. Incluso en Aragón, feudo del dúo Honda-Márquez, ambos pilotos han acabado en el podio, llegando a liderar la prueba en su tramo inicial. Es una máquina más dócil que la Honda -por mucho que los datos de caídas en carrera demuestren lo contrario- e incluso supera a su rival, por los problemas de Honda en aceleración, en las rectas. Técnicamente, ¿existe alguna duda de que Yamaha sigue siendo superior?

Dicho esto, que Márquez vaya a ganar el Mundial como parece que así sucederá -aunque cosas más raras se han visto en el motociclismo- se debe a varios factores: el primero, el talento del 93, acompañado este año por una inteligencia táctica que no había mostrado en años anteriores; el segundo, a la variabilidad que ha ofrecido tanto Michelin en sus neumáticos como la climatología con las carreras en lluvia; y el tercero, los fallos en carrera de los pilotos de Yamaha, con varias caídas y con una mala lectura de las carreras complicadas.

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