Boris Becker: fiel exponente del tenis de ataque
Fotomontaje: Sandra Porto - VAVEL

En cada época existe un tenista que cambia la historia. Todo lo logrado hasta el momento se ve superado por un nuevo detalle. En la década de 1980, el alemán Boris Franz Becker irrumpió en el circuito masculino de la mano de un saque demoledor. Sus 190 centímetros de altura ayudaban al imberbe alemán, que acompañado de su gran revés a una mano le hacía ser un jugador temible y respetado en la pista. Su juego de saque y volea muy agresivo pronto encontró su recompensa en el All England Tennis Club de Wimbledon convirtiéndose en el ganador más joven de la historia -17 años y siete meses- del Grand Slam británico.

Wimbledon: el patio de su casa

Boris comenzaba a escribir su leyenda sobre la hierba de la Centre Court un 1 de Julio de 1985. Un joven y espigado germano que apenas tenía experiencia en el tenis profesional alcanzaba su primera final de Grand Slam. Becker, que llegaba a Wimbledon siendo el número 20 del ranking, protagonizó una de las más sonadas sorpresas en la Catedral del tenis, consiguiendo su primer cetro derrotando en la final al sudafricano nacionalizado norteamericano Kevin Curren por 6-3, 6-7, 7-6 y 6-4. El público quedó sorprendido por lo que acababa de ver. Un tenista al que no le temblaba el pulso a pesar de su inexperiencia, con un peculiar servicio impulsándose con las piernas en forma de tijera acometía la red una y otra vez sin descanso y golpeaba la bola como si tuviera un arma entre las manos. Este muchacho iba para estrella, y no se equivocaban.

El tenista alemán hizo de Wimbledon el jardín donde mostrar su espectacular tenis. Disputó hasta siete finales sobre la hierba de Londres donde conquistó los títulos de 1986 ante Ivan Lendl en el partido que le consagró como uno de los grandes tenistas de la época donde vapuleó al por entonces número 1 del mundo reeditando el título del año anterior y la de 1989 donde derrotó en un auténtico duelo de grandes servicios y voleas a Stefan Edberg tomándose la revancha de la derrota el año anterior ante el tenista sueco. Becker perdería tres finales más de Wimbledon en la década de los 90 ante Edberg, Sampras y su compatriota Stich. Se despidió de Wimbledon perdiendo ante Patrick Rafter en 1999 con un balance de 71-12 sobre la hierba londinense.

Rivalidades que marcaron su carrera

A lo largo de su trayectoria, sonoros han sido ciertos enfrentamientos con tenistas. Especialmente se recuerda la rivalidad de Boris con el checo Ivan Lendl. A pesar del diferencia de edad entre ambos -Lendl es siete años mayor-, el checo fue uno de los adversarios que mas rivalizó con Becker a lo largo de su carrera. El primer enfrentamiento de los veintiún duelos que marcaron sus carreras data sobre la tierra batida de Indianapolis con victoria para el tenista checo que se mostraba muy superior a Becker sobre esta superficie. Los mayores picos de esta rivalidad se mostraron sobre Wimbledon donde Becker era superior a Lendl y le impidió hasta en tres ocasiones conquistar el único Grand Slam que le faltaba por conseguir. El siguiente enfrentamiento fue sobre la superficie dura de el Open de Australia con victoria también para el germano que parecía tener cogida la medida a Lendl que contaba ya con 31 años. Lendl conseguía revertir la situación y con victorias sobre pista cubierta y en Estados Unidos dominaría el face to face entre ambos por 11-10. En la final de la Copa de Maestros de 1988 fue uno de los partidos mas grandes de esta rvalidad con victoria para Becker en el tie break del definitivo quinto set.

Stefan Edberg: La similitud en el juego de ambos, les hizo chocar pronto en las rondas finales de los torneos de hierba principalmente. El saque red que ambos frecuentaban se amoldaba a la perfección a lo que Wimbledon requería para salir campeón y solo podía levantar la copa uno de los dos. Se vieron las caras en tres finales en Londres con dos victorias para el tenista sueco y una para el germano. La final de 1990 es catalogada como una de las mejores finales de la historia del tenis. A pesar de perder esas dos finales ante Edberg, Becker derrotó en 25 de los 35 encuentros que disputaron al tenista sueco llegando a vencer todos los partidos desde el año 1990 hasta el final de la carrera de Becker.

Becker en la Copa de Maestros

El idilio de Becker con el último torneo del año, la Copa Masters comenzó con su victoria en 1988 cuando se celebraba en Nueva York. A pesar de perder en su debut ante Stefan Edberg consiguió acceder a semifinales tras sendas victorias ante Wilander y Laconte. En semifinales sería verdugo del suizo Hlasek y se colaría en su primera final donde le esperaba el por aquel entonces 2 del mundo Lendl. Tras 4 horas y 42 minutos de vibrante tenis la victoria cayó del lado de Becker por 5-7,7-6(5),3-6,6-2,7-6(5) tras una bola que golpea en la red tras 37 golpes desde el fondo de pista y caía hacia el campo del tenista checo. Becker se convertía en maestro por primera vez en su carrera. Su primer comentario tras el partido fue su sorpresa por el elevado cheque que recibía por ganar el torneo . Boris supo sobreponerse al castigo que recibía de Lendl hacía su revés y con su gran servicio y el apoyo del público norteamericano supo revertir la situación y llevarse el gato al agua en una de las mejores finales de la Copa Masters.

Hay que esperar hasta el año 1992 para volver a ver a Becker convertirse en maestro. La Copa había trasladado su sede desde 1990 a Francfort (Alemania) con lo cual era más especial para Boris ya que jugaba en casa. A pesar de debutar con derrota ante Sampras en su debut, las victorias ante Edberg y Korda le clasificaron para semifinales donde esperaba el sacador croata Ivanisevic al que derrotó en un emocionante tie break final. En la final Becker ganó con solvencia en tres mangas al estadounidense Jim Courier y sumaba su segunda Copa Masters. En 1995 llegaría su tercer y último entorchado como maestro del tenis tras vencer a jugadores de la tall del sueco Enqvist, Kafelnikov o Michael Chang, verdugo de Sampras en la gran final. Becker no dió opción a Chang y sumaría en Francfort el último gran título de su carrera deportiva.

Carrera repleta de éxitos y dominio mundial

Boris comienza a dominar el tenis mundial no sólo sobre el césped, el tenista germano conquista el US Open y el Open de Australia derrotando en ambas finales a Ivan Lendl. Tras esta victoria, en Australia conquista por primera vez en su carrera el número uno del ranking ATP con tan solo 23 años, rompiendo todos los registros de precocidad de la época. En cambio el dominio en esa época de Ivan Lendl y Stefan Edberg solo le impiden estar al frente de la clasificación durante 12 semanas. Su extenso palmarés cuenta en sus vitrinas con un total de 64 títulos, además de llevar a su país a conquistar la Copa Davis en los años 1988 y 1989. La tierra batida será el gran lunar en su carrera, por encima de todos los torneos, Roland Garros, el Grand Slam parisino es el único torneo grande que no consigue levantar el tenista germano a pesar de disputar tres semifinales entre los años 1987 y 1991. A partir de este momento algunos problemas relacionados con su vida privada hacen que Becker sufra un bajón en su juego que le impide desarrollar su mejor juego y le hacen bajar puestos en la clasificación.

AP

Recuperación y final de su carrera

Después de unos años donde el tenis no es su principal objetivo, Becker recupera la motivación por conseguir grandes títulos y vuelve a recuperar la motivación para poder combatir la presión a la que es sometido. En 1996 gana el Open de Australia en la final a Chang y recupera su mejor tenis aunque las lesiones le impiden asistir a algunas grandes citas de la temporada. Un mes después, en su país Stuttgart jugaría su último partido y colgaría la raqueta con una de las carreras más prestigiosas de la historia del tenis moderno. Tras su retirada abandono la imagen pública y se centró en su familia hasta que una oferta en 2013 de Novak Djokovic le convirtió en su actual entrenador. En su primer año haciendo tandem con el serbio, Djokovic se ha recuperado el número del ranking ATP y ha ganado un nuevo Grand Slam. ¿Cuál? Exacto, Wimbledon.

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