Cruz Azul y América, una enemistad creciente
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Cruz Azul y América, una enemistad creciente

Previo al duelo que sostendrán celestes y azulcremas este sábado en la cancha del Estadio Azul, VAVEL recapitula lo acontecido en los últimos partidos directos entre ambas agrupaciones.

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Jesús Barrientos Espitia

Este sábado en la alfombra verde del Estadio Azul, se efectuará la edición oficial número 146 del llamado Clasico Joven, que involucra a dos de los clubes más importantes y ganadores del balompie azteca: Cruz Azul y América. En 145 partidos en torneos avalados por la FMF, la balanza es favorable para el cuadro americanista, institución que ha salido victoriosa en 51 oportunidades, por 43 triunfos de la escuadra celeste; el registro de empates es la réplica de las conquistas que posee el conjunto que entrena en Coapa.

A lo largo de la historia, han existido dominios y paternidades de ambos bandos. Por el lado del equipo cementero, la dictadura más apreciable sobre los emplumados fue la que gozaron en la época de los 70s; Cruz Azul hilvanó 13 emparejamientos sin caer ante las Águilas. Del sector opuesto, la jefatura impuesta por América se dio en el nuevo siglo. La agrupación cementera no pudo derrotar al equipo azulcrema en 16 duelos consecutivos, iniciando la hegemonía en el año 2004 y culminando en 2010.

Igualmente, azulcremas y celestes se han visto las caras en tres finales del futbol mexicano. Una vez más, el padrón ampara a la institución que hoy dirige Antonio Mohamed. En la temporada 1971-72 se llevó a cabo la primera final, misma que terminó por llevarse la escuadra que este fin de semana fungirá como local. 17 años más tarde llegaría el resarcimiento águila; los emplumados obtuvieron su octavo título liguero en la campaña 1988-89, nivelando el recuento. La última originó el alcance de la onceava estrella para la causa americanista, esto hace apenas tres torneos, en el Clausura 2013.

Sin lugar a dudas, una extensa y gustosa historia envuelve a este par de equipos, sin embargo, en esta ocasión y a escasas horas de un nuevo capitulo, VAVEL rememorará lo acontecido en los últimos partidos directos entre ambas agrupaciones.

Placentera conquista copera

Ocho años después, América y Cruz Azul se enfrentaban en la antesala de una final, puesto que la última vez que habían luchado por llegar al partido decisivo fue en el Torneo Clausura 2005, certamen que terminaría ganando el club de Coapa.

La segunda edición de la Copa MX en su nuevo formato albergó una semifinal de Clásico Joven, la sede, el majestuoso Estadio Azteca. Debido a las reglas del certamen, América se presentó a la cita sin sus dos principales fortalezas en ataque: Rubens Sambueza y Christian Benítez, ya que el reglamento copero establece que únicamente pueden ser convocados tres extranjeros y Miguel Herrera prefirió echar mano de Aquivaldo Mosquera, Osvaldo Martínez y Narciso Mina.

La Máquina se colocó arriba de la pizarra en el minuto 28'. Christian Giménez, quien tuviera un paso fugaz y gris en el Nido, adelantó a los cementeros tras un potente disparo con su pierna menos hábil, dejando sin posibilidades a Hugo González, guardameta que sustituía a Moisés Muñoz, desatando la algarabía del público visitante. La respuesta azulcrema apareció 34 minutos más tarde, pues al 62' de tiempo corrido hizo acto de presencia el goleador de los emplumados en la Copa MX; con un sólido y orillado cabezazo, Narciso Mina batió a Jesús Corona e igualó el tanteador, provocando el júbilo del aficionado americanista.

Ambas escuadras no lograron tomar ventaja en los minutos restantes y todo se definiría desde los 11 pasos. Aquivaldo Mosquera, el capitán del equipo amarillo, fue el villano de la película. Nueve ejecuciones perfectas, el marcador favorecía 5-4 a los pupilos de Guillermo Vázquez y restaba un cobro, mismo que efectuaría Mosquera; el cafetero se perfiló y se dirigió al balón en forma recta, consumando su recorrido tirando con la parte interna del pie. La esférica se elevó hacia el lado derecho y terminó raspando el travesaño, marchándose lejos de la cabaña azul. Luego de esta victoria, Cruz Azul se sacudió una racha negativa que presentaba en la competencia liguera.

El Chaco sembraba la creencia de un nuevo título

24 años después, la historia volvía a juntarlos en una final para determinar al campeón de la Liga Mexicana. El Torneo Clausura 2013 tendría un monarca capitalino. El primer juego se disputó en territorio celeste; de nueva cuenta, la figura de Christian Giménez apareció en escena sobre un empastado compartido con los cremas para adelantar al representativo cementero.

En un tiro de esquina, el 'Chaco' libró la marca de Miguel Layún y cerca del manchón penal se levantó con fiereza cruzando su remate con la cabeza; el cancerbero visitante intentó atajar el envío pero la velocidad y potencia del cabezazo terminaron superándolo. El tablero no sufriría más modificaciones y la Máquina se llevó una ligera pero ilusionadora ventaja al Coloso de Santa Úrsula.

Proeza azulcrema; hecatombe celeste

En un abarrotado y vitalicio Estadio Azteca, la Máquina buscaba dejar en 15 años su sequía de campeonatos de Liga, puesto que en diciembre próximo cumpliría 16 años sin levantar un trofeo. El panorama de las Águilas se complicó desde los primeros minutos; antes de cumplirse el primer cuarto de hora, el conjunto del Piojo se quedó con 10 elementos sobre la cancha debido a la expulsión que padeció el centrocampista Jesús Molina, aunque lo peor estaba por venir. Cruz Azul explotó su superioridad numérica y en una descolgada puso el 0-1 mediante los botines de Teófilo Gutiérrez; restando 70 minutos por jugarse, una desventaja de dos goles y un jugador menos, el paisaje amarillo lucía embrollado.

Yerros ofensivos principalmente de Pablo Barrera y el mismo Teófilo Gutiérrez, mantuvieron encendida la vela de la esperanza azulcrema; la escuadra americanista nunca cesó y en la agonía del partido encontró una dulce recompensa. Al minuto 89' y con los futbolistas de América desbordados al ataque en busca de la resurrección, comenzó la epopeya. Christian Bermúdez mandó un centro muy elevado que no parecía ninguna amenaza para la visita, sin embargo, Aquivaldo Mosquera aprovechó la complacencia de los zagueros y consiguió impactar con la testa el cuero, mismo que en un ritmo semi-lento se incrustó en la cabaña resguardada por Chuy Corona.

En la última jugada del cotejo, sucedió lo inimaginable, ocurrió un acto prodigioso. Osvaldo Martínez realizó un tiro de esquina demasiado alto, poco a poco la bola fue descendiendo y aterrizó en la zona donde se ubicaba Moisés Muñoz; el guardameta local se tiró de palomita, su envío no llevaba dirección a portería, pero Alejandro Castro, en su afán por alejar la pelota, conectó deficientemente la misma y consumó el empate global. El recinto situado en la Calzada de Tlalpan estalló en un sólo grito, el rugido del gol.

Melancolía e incredulidad se visualizaba en los semblantes de los futbolistas y cuerpo técnico celeste, mientras que el vigor estaba del lado azulcrema. En el tiempo extra, Jesús Corona le entorpeció un par de veces al 'Chucho' Benítez la posibilidad de anotar el tercer tanto, dejando que todo se resolviera en la tanda de penales. El cancerbero águila resplandeció y contuvo el primer embate de la visita, el cual, fue cobrado por Javier Orozco. Alejandro Castro erró la segunda pena máxima y se completó la catásfrofe azul. Miguel Layún se ocupo de bordar la onceva estrella americanista estampando el 4-2.

Nublado atardecer con sabor a café

El 19 de octubre del 2013, Cruz Azul y América reanudaron su historial de choques en fase regular. La agrupación conducida por Memo Vázquez le hacía los honores al cuadro de su ex-compañero en Toros Neza, Miguel Herrera, quienes luchaban por alcanzar el bicampeonato.

En una tarde lluviosa, Luis Gabriel Rey situó el primer registro en el contador; Miguel Layún desbordó por la pradera izquierda y sacó un magnífico centro para hallar la cabeza del colombiano-mexicano. El Canguro le ganó la batalla en el aire a Julio César Dominguez y con un remate pegado al poste izquierdo venció Jesús Corona.

La contestación del conjunto local se dio en el minuto 69; en el esquinero izquierdo, Sergio Nápoles efectuó un córner que el sudamericano Luis Amaranto Perea canjeó por una anotación; el ex-colchonero se aventajó a Francisco Javier Rodríguez y sacó un testarazo picado que Paul Aguilar sobre la línea intentó desviar pero su tanteo fue fallido.

Testarazos mortales

El último partido que sostuvieron ambas escuadras tuvo como sede el Estadio Azteca. Un América enfundado de verde fungía el papel de víctima ante un Cruz Azul que recaló en el Coloso de Santa Úrsula siendo líder del Torneo Clausura 2014.

Hace casi seis meses, la Máquina dio un firme golpe sobre el escritorio al derrotar 1-2 al equipo lidereado desde el banquillo por Antonio Mohamed. La primera diana del encuentro llegó al minuto 17' por conducto de Mauro Formica; el 'Gato' se liberó de la marca ejercida por Luis Gabriel Rey y dentro del área cabeceó la redonda, misma que terminó su trayectoria acariciando la red americanista.

A instantes de culminar el primer tiempo, Julio César Domínguez incrementó la ventaja celeste. El 'Cata' rozó ligeramente con la testa el recorrido de un tiro libre cobrado por Rogelio Chávez, esto imposibilitó que Moisés Muñoz se quedara con el balón y se produjo la segunda anotación del encuentro.

Pese al descalabro, los emplumados le regalaron a su fanaticada un portento de gol que significó acortar distancias en la pizarra. Paul Aguilar lanzó un centro en diagonal que Raúl Jiménez, la última joya surgida de los campos de Coapa, transformó en el descuento. Jiménez anesteció la pelota con el pecho y de volea fusiló al meta cementero, poniendo cifras definitivas.

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