El “favor” rojinegro

Hace una década, Santos y Querétaro llegaron a la última jornada disputando su permanencia en la liga en diferentes partidos. Si Gallos derrotaba al Atlas en el Jalisco se quedaba y mandaba a los Guerreros a la quema; por lo que el futuro de los laguneros estaba en manos de los Zorros.

El “favor” rojinegro
El triunfo rojinegro sobre Gallos, sumado a la victoria santista ante La Máquina conjugaron la salvación divina. (Foto: EL SIGLO DE TORREÓN)

Este fin de semana, Santos Laguna recibirá al Atlas en la decimotercera jornada del Apertura 2017 para buscar su primera victoria del torneo en condición de local. En el pasado, estos equipos han protagonizado duelos dónde siempre hay goles, pero tal vez, el momento más significativo en el que ambos estuvieron involucrados ocurrió sin que se enfrentaran en la cancha. Esto pasó hace diez años, día en que los rojinegros le hicieron “el favor” a los verdiblancos de vencer a Gallos Blancos; pues en caso de una victoria queretana, habrían descendido los santistas.

Crónica de un domingo de emociones

El 29 de abril del 2007, los Guerreros presenciaron uno de los días más sufridos en toda su historia. Mientras recibían en casa a Cruz Azul; en el estadio Jalisco, los rojinegros del Atlas le hacían los honores al Querétaro; equipo contra el que los albiverdes se disputaban la permanencia en primera división. Uno de los dos iba a descender. Si los Gallos ganaban, los de La Laguna descendían automáticamente, sin importar que incluso golearan a La Máquina.

Ambos partidos se disputaron simultáneamente. Eso tensó el ambiente sobre todo en La Comarca, porque aparte de observar el juego de los laguneros, tenían que estar al pendiente de lo ocurrido en Jalisco, porque realmente era ese partido el que definiría el futuro verdiblanco. Muestra de ello, fue que en el estadio Corona, los aficionados vitorearon los goles de los Zorros cuando Nicolás Olivera marcó en los minutos 6 y 17 de la primera mitad. Si bien, nadie les avisó dentro del estadio, era evidente que los fanáticos laguneros estaban siguiendo por radio (u algún otro medio) la transmisión del juego del Atlas.

Mientras en Guadalajara los emplumados se cansaban de fallar, en Torreón, los albiverdes se escapaban de los embates cementeros, incluyendo una “tijera” de Borgetti que se impactó en el poste derecho de ‘San Oswaldo’ en el 37’; provocando que un sector de la tribuna del Corona abucheara al ‘Zorro del desierto’.

El silbatazo final de Jaime Herrera en Guadalajara, sumado a las anotaciones de los laguneros Oribe Peralta al 66’ y de Agustín Herrera al 90’ en Torreón, decretaron la salvación guerrera.

El 2-0 en los partidos condenó a la franquicia queretana a vivir el segundo descenso de su historia y ser el equipo número cincuenta y seis en bajar de categoría. Eso provocó las lágrimas en los jugadores emplumados; así como de su joven estratega Salvador Reyes Jr., quien incluso fue consolado por el técnico del Atlas Rubén Omar Romano;  el cual lo había dirigido en Celaya.

La frustración en la cancha se reflejó también en las afueras del Jalisco, pues fueron detenidos varios aficionados de los Gallos, luego de que manifestaran su coraje golpeando a aficionados rojinegros. Mientras que en La Comarca, las muestras y júbilo de los fanáticos contagiaron a los jugadores para festejar y llorar de alegría; incluso, los jugadores realizaron una vuelta olímpica en el estadio  para agradecer el apoyo obtenido durante las diecisiete jornadas de sufrimiento.

El 'Cepillo' marcó a servicio de Juan Pablo Rodríguez. (Foto: EL SIGLO DE TORREÓN)

¿Fue intencional el “favor” rojinegro?

Es probable que no. Contextualizando la forma en que llegaron los equipos al partido, es evidente que el Atlas, más allá de beneficiar a un cuadro y perjudicar al otro, tenía que ver por sus intereses. Tanto rojinegros como queretanos formaban parte del grupo uno (calificaban los primeros dos lugares de los tres sectores) y al estar ocupadas las primeras dos posiciones por Chivas y Cruz Azul, estos equipos competían por el acceso a la repesca como un ‘mejor’ tercer lugar.

Los Tapatíos llegaban con 22 puntos y los de Querétaro con 19; una victoria de estos los habría dejado igualados. A pesar de que los rojinegros tenían mejor diferencia de goles, seguramente salieron a ganar el partido para evitar quedar eliminados de los puestos de liguilla. De paso, le ayudaron a los albiverdes, por lo que, el “favor” no estuvo premeditado, sino circunstancial.

Algunos aficionados atlistas no olvidan el día que descendieron a los Gallos, aun y cuando al inicio esa no era su intención. (Foto: NNCMX.COM)

¿Qué ocurrió con los protagonistas de este capítulo?

Atlas clasificó a la repesca de la liguilla del Clausura 2007 en la sexta posición con 25 unidades. Querétaro descendió con 1.0882 de cociente producto de 37 puntos en 34 juegos. Santos obtuvo su pase a repesca en el lugar nueve con 22 puntos y se salvó con 1.1470 de porcentaje.

El director técnico Daniel Guzmán conformó uno de los planteles santistas más ricos en cuanto a nómina y calidad. El ‘Travieso’ supo aprovechar las virtudes de ese equipo para convertirlo en uno de los más espectaculares de todos los tiempos, consiguiendo el campeonato de liga en el Clausura 2008.

Rubén Omar Romano, Salvador Reyes Jr. y Miguel Becerra terminaron perteneciendo a la institución santista en años posteriores. Romano lo hizo como entrenador y llegó a dos finales en 2010; ‘Chavita’ Reyes fue su auxiliar técnico en esas temporadas ; y ‘El Gordo’ Becerra defendió la portería lagunera a partir del Apertura 2007, siendo pieza importante del superlíderato obtenido en ese torneo.

Andrés Olivera, el hombre de las dos anotaciones, se retiró a los 38 años de edad, en 2016 jugando para el Defensor Sporting uruguayo; equipo con el que había debutado profesionalmente en 1995.

'San Nicolás' anotó el doblete con el que los Zorros se clasificaron a l arepesca y de paso hundieron al Querétaro. (Foto: GOAL.COM)

Conclusiones

Los queretanos se quejaron en contra de los federativos por programar los partidos del descenso en el día y horario en que jugaban de local los de Torreón; así como por los tres puntos que les quitaron por no alinear debidamente a jóvenes bajo la regla 20/11. Sin embargo, a pesar de esas “irregularidades” que expusieron, tuvieron la oportunidad de permanecer en primera si ganaban el último partido en tierras tapatías. No lo hicieron y en contraparte, los de Torreón si cumplieron con su trabajo.

Aunque la ayuda de los Zorros no puede considerarse como un favor deliberado, sino circunstancial, los aficionados y directivos santistas deben reconocer que sin esa victoria sobre Gallos, Santos posiblemente no estaría actualmente en el máximo circuito.

Tras sufrir por el no descenso, los Guerreros recuperaron el protagonismo que habían perdido a principios del nuevo milenio y ofrecieron uno de los juegos ofensivos más vistosos en la historia albiverde.

La última ocasión que se enfrentaron Santos y Atlas en el TSM, fue en octubre del año pasado. En dicho duelo, igualaron a dos tantos. (Foto: CLUB SANTOS LAGUNA)