El Caja Laboral arrolla a un Bilbao Basket sin alma (100-70)

Tras un inicio apabullante, los vitorianos no dan ninguna opción al vecino, con el que se medirán en la primera ronda del 'play off'.

El Caja Laboral arrolla a un Bilbao Basket sin alma (100-70)
Caja Laboral
10
70
Gescrap Bilbao Basket
Caja Laboral: (32+25+27+16): Prigioni (-), Oleson (5), Nocioni (9), Nemanja Bjelica (17) y Lampe (20) -cinco inicial-, Ribas (9), Milko Bjelica (10), San Emeterio (13), Heurtel (10) y Teletovic (7).
Gescrap Bilbao Basket: (16+14+24+16): Jackson (8), Mumbrú (9), Banic (7), Vasileiadis (16) y Fischer (4) -cinco inicial-, Fisher (-), Hervelle (7), Raúl López (17), Grimau (-), Blums (2) y Mavroeidis (-).
ÁRBITRO: Martín Bertrán, Conde y Martínez Díez. Eliminaron por cinco faltas a Axel Hervelle (Min. 40).
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la trigésimo cuarta jornada de la Liga Endesa de baloncesto disputado en el Fernando Buesa Arena (Vitoria) ante 13.826 espectadores.

El Caja Laboral sumó un merecido triunfo en la última jornada de la fase regular merced a un inhumano abuso de un rival que no presentó oposición alguna. Los pupilos de Fotsis Katsikaris eran los únicos con algo en juego sobre el parqué, pero lo visto sobre el Fernando Buesa Arena dio a entender otra cosa. Con el Baskonia exhibiendo una de sus mejores versiones de la temporada, a los hombres de negro no les quedó otra que capear el temporal de la manera más humana posible.

Se le ha hecho larga al Caja Laboral la travesía por las treinta y cuatro jornadas de la fase regular. Una circunstancia en la que ha tenido mucha culpa la eliminación continental a la que le condenaron los vizcaínos a finales del mes de diciembre. No obstante, con el objetivo de la tercera plaza cumplido y el personal aguardando las rondas finales, los pupilos de Dusko Ivanovic brindaron a la afición una de las mejores actuación del curso.

Sin apenas dar opción a que los espectadores tomaran asiento, el equipo azulgrana colocó un severo parcial inicial de 9-0. Con un Nemanja Bjelica cuajando una salida estelar, el cuadro bilbaíno no encontraba la vía para capear el oleaje que se le avecinaba. A la resurrección del exterior balcánico se le unió el retorno de San Emeterio que, con una excelsa actuación desde el perímetro, dejó al Bilbao Basket al borde del colapso en el primer cuarto (30-11; Min. 9).

Únicamente la combatividad de Raúl López permitió maquillar, mínimamente, un electrónico que hablaba a las claras de lo que se había visto en el recinto de Zurbano tras el primer período (32-16). Con la entrada de Lampe, los azulgrana cerraron el grifo de la pintura para un equipo bilbaíno que sumó una exiguo botín de 2 rebotes ofensivos en los 40 minutos del choque. Katsikaris veía a su equipo descarrillar cada vez de una manera más preocupante, puesto que ninguno de sus hombres era capaz de oponer la más mínima resistencia. Con más de medio partido por disputarse, y tras un segundo parcial inicial de 12-3, el pescado quedó vendido (44-21; Min. 14).

Con ese dictado impuesto por el Baskonia, la segunda mitad fue utilizada por los locales para la exhibición ante su público. El Bilbao Basket asumió a la perfección la impotencia ante el vecino y no hizo ningún atisbo de amenazar mínimamente en el marcador. De esta manera, alaveses y vizcaínos se ven abocados a otro enfrentamiento fratricida, donde los primeros podrían tomarse la revancha de lo sucedido en la Euroleague o los hombres de negro podrían volver a condenar a los de Dusko Ivanovic.