Cuarto asalto de este combate plagado de intensidad entre blancos y malagueños. Tras vencer con contundencia en el tercer partido, los pupilos de Joan Plaza saltaban a la cancha reforzados moralmente y coreados por un abarrotado Martín Carpena. Laso volvió a introducir cambios en el quinteto inicial, poniendo en pista a Marcus Slaughter. El pívot californiano apenas aguantó unos segundos y tuvo que abandonar el partido entre evidentes signos de dolor después de pisar mal. Los blancos tomaron la primera ventaja gracias a un productivo Sergio Llull.

Como está ocurriendo durante toda la eliminatoria, siempre que el Madrid se pone por delante en el electrónico, los verdes reaccionan de manera instantánea, esta vez guiados por el cañonero mormón Ryan Toolson. Según transcurrían los minutos, las defensas se iban recrudeciendo, por lo que los porcentajes de tiro de ambos conjuntos empeoraron evidentemente. Los primeros cambios favorecieron a los merengues. Desde el banquillo, emergió de manera imperial Felipe Reyes, que concatenó hasta seis puntos casi consecutivos y permitió que los suyos lo cerraran 17-24.

Otro pulso sin tregua

La jugosa ventaja del Madrid se fue paulatinamente esfumando debido a los buenos minutos de Earl Calloway a los mandos de la nave malacitana. El veterano base repartió juego con cabeza, sin arriesgar de manera injustificada. En la pintura, comenzó a producir el gladiador Vladimir Stimac. El Madrid no termina de sentirse cómodo en esta serie y ello, sumado al terrible tormento que están siendo los rebotes, permitió a los verdes volver a poner el marcador en un puño.

La tensión se iba incrementando de manera exponencial y, tras una técnica al Unicaja por las protestas del banquillo, el Martín Carpena se transformó en un ambiente infernal y ensordecedor. Las posesiones eran cada vez más broncas, trabadas y espesas. La empanada de ambos conjuntos la vino a romper de nuevo Llull, haciendo sangre desde el perímetro. El menorquín superaba ya los dobles dígitos en anotación. Pero Unicaja siempre vuelve y ahora era Caner-Medley el que respondía con dos triples brillantes, el segundo sobre la bocina. Final de la primera mitad con 35-37 en otro enfrentamiento apasionante.

Pocos puntos, mucha emoción

Comienzo errático de la segunda mitad con los dos equipos ciegos de cara al aro durante varios minutos. La zozobra anotadora la cercenó Rudy Fernández con una plástica canasta a aro pasado. Caner-Medley seguía con su idilio desde el 6,75 y no permitía que los merengues se fueran en el electrónico. En medio de la tremenda igualdad que imperaba en el encuentro, se pudo ver alguna canasta brutal, como el terrible mate con 2+1 del gigante heleno Bourousis posterizando a Stimac. Pero eran destellos de calidad porque, en general, nadie se despegaba.

Una de las claves del Madrid durante toda la era Laso es la de correr la pista para saltarle las tuercas a los rivales y el aplicado Unicaja no se lo estaba permitiendo en ningún momento gracias a su telaraña defensiva que combina grandes defensas en zonas con continuas ayudas exteriores. Felipe Reyes volvía a dar un clinic de cómo tener presencia en la pintura y ayudaba a mantener la ínfima ventaja de los merengues. Pero los árbitros también juegan y ahora le caía una inoportuna técnica a Pablo Laso. Final del tercer cuarto con 55-56 y una paridad asfixiante.

Lucha, prórroga y victoria blanca

En el último parcial, apareció la figura de Jaycee Carroll. El escolta enchufó desde lejos y culminó buenas contras permitiendo que el Madrid siguiera por delante en el marcador. Su aportación fue relevante para desestabilizar la férrea defensa de los locales, que llevan toda la serie leyendo a la perfección los movimientos tácticos de Laso. Llegaban los momentos de la verdad y, a la más mínima, ambos entrenadores comenzaban un carrusel de tiempos muertos corrigiendo errores.

De manera muy sufrida, el Madrid fue recuperando sensaciones gracias a la aparición de hombres que llevaban toda la serie desparecidos en combate. Fue el caso de Sergio Rodríguez. Después de haber hecho una regular primorosa y ser el MVP de la Euroliga, el Chacho estaba desdibujado en esta eliminatoria. Pero el de La Laguna conectó dos triples casi decisivos que pusieron al Madrid +7 a falta de dos minutos. Sin embargo, el Madrid no supo cerrar el partido errando tiros clave. Cual hormiguita, los malacitanos fueron sumando hasta empatar el duelo 73-73 con los libres de Fran Vázquez. Rudy tuvo un triple para la victoria, pero lo erró. Los blancos pecaron de indolentes y a la prórroga.

Allí, en el tiempo extra, en los momentos de la máxima agonía por fin fue superior un Real Madrid que gestionó la terrible presión emocional y ambiental. Sergio Llull se posicionaba definitivamente como el héroe de los blancos, concatenando puntos desde el perímetro y con insolentes entradas a canasta. Joan Plaza pedía tiempo muerto buscando otra vuelta de tuerca al encuentro, pero el triple de Sergio Rodríguez tras una buena jugada a las cuatro esquinas cerraba el partido y la serie. El Madrid vencía 79-89 con gran sufrimiento y ponía el 3-1 en la eliminatoria. Los blancos a la final.

Protagonistas

Los mejores del partido fueron de largo Felipe Reyes (22 puntos, 9 rebotes, 10/15 en tiros de dos, 26 de valoración) y Sergio Llull (22 puntos, 8 asistencias, 4/8 en triples, 21 de valoración). Tanto Espartaco como el Aeroplano de Mahón dieron toda una exhibición de pundonor, esfuerzo y acierto en sus respectivas facetas. Los dos tiraron del carro en los momentos difíciles y reaparecieron en la prórroga para cerrar la serie. Encomiable su partido en todos los sentidos. Lo cierra Rudy (9 puntos, 9 rebotes, 3 asistencias, 3 robos), un auténtico hombre orquesta.

Por un Unicaja titánico hasta los compases finales destacar el tremendo trabajo de Carlos Suárez (12 puntos, 8 rebotes, 7/7 en tiros libres, 19 de valoración). El Chimpa lo dió todo para eliminar a su ex-equipo, intentando resarcirse de sus fantasmas. También colaboraron el cañonero mormón Ryan Toolson (17 puntos), el combativo ala-pívot Caner-Medley (13 puntos), y un trabajador Kuzminskas (9 puntos, 7 rebotes, 6/8 en libres).