El racismo en Ucrania y Polonia amenaza la seguridad de la Eurocopa 2012

Las alarmas en seguridad e integridad física de aficionados y jugadores han saltado en Ucrania y Polonia de cara a la cita de junio, donde se celebrará la Eurocopa. El documental emitido por la BBC mostrando el antisemitismo que siembran los radicales desde las gradas han alertado a los que tenían pensado acudir. Familiares de varios integrantes del combinado nacional de Inglaterra han rechazado la idea de asistir a animar para no padecer problemas de etnias ni razas. Los antecedentes de sucesos racistas en los estadios de Polonia y Ucrania indican el alto peligro que habrá si las autoridades no intermedian. Un informe de Amnistía Internacional ha destacado la excesiva dureza con la que las fuerzas policiales se emplean para torturar y extosionar a los más indefensos, mientras se muestran pasivos cuando los hooligans agreden en los fondos de la grada.

El racismo en Ucrania y Polonia amenaza la seguridad de la Eurocopa 2012
El racismo en Ucrania y Polonia amenaza la seguridad de la Eurocopa 2012

En abril de 2007, Michel Platini [presidente de la UEFA) anunció que la candidatura conjunta de Polonia y Ucrania organizaría la Eurocopa 2012, superando la propuesta que había de un proyecto común (Croacia-Hungría) y la opción de Italia. “Finalmente, el gran acontecimiento ha sido para dos países que no han tenido oportunidades de mejorar el fútbol. La Eurocopa será un hito en la historia común de estas dos naciones eslavas", declaró Michal Listkiewicz [presidente de la Federación Polaca de Fútbol]. Las delegaciones de ambos países acogían la decisión final de la UEFA con gran emoción. No era para menos, pues la Eurocopa es una de las grandes citas deportivas por antonomasia por su relevancia social. “Vamos a ser capaces de mostrar a millones de personas el encanto inolvidable de nuestras ciudades y la historia que hemos conservado”, admitió Víctor Yushchenko (expresidente Ucrania). “Vamos a ofrecer la hospitalidad que caracteriza la cultura eslava”, concluyó. Lo que Yushchenko entendió como abrigo, los hooligans del fútbol concibieron como que tenían la obligación de crear un ambiente hostil a los aficionados que llegaran a las ciudades de Polonia y Ucrania.

A escasas semanas para que Polonia y Ucrania reciban a las selecciones, la polémica ha envuelto a la competición. Si ya de por sí la candidatura fue problemática por las diferencias de contrastes entre ambos países, unas declaraciones de Sol Campbell han incendiado la situación. “Quedaos en casa, vedlo por la televisión, no os arriesguéis, porque si vais podéis volver en un ataúd”, anunció el antiguo defensa del Arsenal y exinternacional por la selección de Inglaterra, tras conocerse que los familiares de Joleon Lescott, Alex Oxlade Chamberlain y Theo Walcott se queden en las Islas Británicas por temor a represalias por las contradicciones ideológicas con el pueblo ucraniano.Y es que el racismo en las gradas de Europa del Este se ha convertido en una práctica que se ha extendido rápidamente en los últimos años, encontrando un hueco en el fútbol como la forma de expresar su disconformidad hacia los emigrantes y la raza negra.

El antisemitismo es uno de los grandes problemas por resolver por aún en Polonia, y especialmente en Ucrania. Ante la alarma social, Marcin Bosacki [portavoz del Ministerio de Exteriores de Polonia] ha invitado a Sol Campbell a acudir a la Eurocopa con total tranquilidad: “Existe un problema, pero no es mucho más grande que el que han tenido otros países organizadores. El Gobierno ha hecho mucho para solucionar el problema del racismo y la violencia en los estadios en el último año. Invitamos al torneo a Sol Campbell. No solo estará seguro, sino que se sentirá como en casa”.

La BBC desenmascara las gradas de Ucrania

Al grito unánime de “es judío el que no bote”, la BBC ha emitido un reportaje donde destapa la red de hooligans antisemitas que entraña las gradas del fútbol ucraniano. La situación es alarmante. Las autoridades han centrado sus esfuerzos en negar el riesgo que implica viajar a Ucrania tras las declaraciones de Sol Campbell. "Se pude criticar a la sociedad ucraniana por muchas cosas pero en lo que a racismo se refiere, los países de la Unión Europea están por delante de Ucrania. Las denuncias que se han vertido es un problema inventado y mitificado”, apuntó Oleh Voloshyn [portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania].

Las imágenes que vierte la BBC en el documental representan la crudeza de un sentimiento que crece al ritmo con el que comienza la cuenta atrás. El racismo germina en los estadios. Las gradas sirven como tiesto para echar raíces y atemorizar por las propuestas que han decidido llevar a cabo para acoger la cita deportiva.

Kharkiv, la capital del miedo

Chris Rogers fue el periodista de la BBC que se trasladó a Ucrania para valorar si existía riesgo o no de racismo. Durante un partido de la liga ucraniana, dos paquistaníes identificados como aficionados del Metalist Kharkiv fueron agredidos por hooligans que compartían afición por el mismo equipo por el simple hecho de tener el color de piel diferente al resto. En grupo descendieron las filas de la grada para llegar hasta la butaca de los dos aficionados para asestarles una brutal paliza. "Estábamos animado al equipo local, nos encerraron por ambos lados y no podíamos salir y la policía no nos ayudó todo lo que podía. Es horroroso", declaró uno de los agredidos en instancia de Rogers mientras era atendido por las asistencias sanitarias.

Dos voces autorizadas desmienten que en Ucrania exista un problema real sobre racismo. Son Andriy Shevchenko y Oleg Luzhny. Ambos han jugado en la Premier League, uno para el Chelsea y otro para el Arsenal. “No tenemos ningún problema real con el racismo; el país es muy tranquilo y la gente muy acogedora”, destacó Shevchenko, delantero que ha sido convocado por Oleg Blokhin para disputar la Eurocopa. “Jamás he escuchado ningún problema sobre el racismo”, aclara de forma tajante Luzhny.

Ucrania consta de 45 millones de habitantes, repartidos en veinte ciudades. La capital está instalada en Kiev, la mayor ciudad del país con una población aproximada de 3 millones de habitantes, aunque datos no oficiales la datan en 6 millones. En la última década, Ucrania cuenta con una nueva capital, Kharkiv, la segunda ciudad más grande y situada en la región del noreste. Es la capital del miedo.

El antisemitismo en Kharkiv es representado por la juventud. Los adolescentes son los encargados de airear los motivos  y banderas que reflejan la ideología nazi. La defensa que argumentan en su defensa de por qué razón profesan el sentimiento racista se debe a que no son partidarios de la inmigración en su país, pues consideran que los extranjeros vienen a invadir y a apropiarse de los derechos y privilegios de los ciudadanos. 

El Metalist Stadium, sede de Kharkiv que acogerá los partidos, es el lugar donde el grupo B de la Eurocopa disputará sus encuentros. Holanda, Dinamarca, Alemania y Portugal serán las selecciones que jugarán en dicho estadio. Tanto en Holanda como en Dinamarca imperan jugadores de raza negra o de un matiz diferente a la raza blanca, como son Nigel De Jong, Gregory Van der Wiel o Simon Poulsen, entre otros.

Los hooligans también entrenan

Al igual que los jugadores, los hinchas más radicales se están preparando para recibir al resto de selecciones en Ucrania. Si los jugadores de los combinados nacionales están concentrados con sus compañeros para entrenar y casar la idea que quiere transmitir el entrenador mediante partidos amistosos, los líderes han decidido recluir a los ultras para instruirlos en disciplina y métodos de ataque y defensa para exhibir su nacionalismo radical.

“Gloria para Ucrania, gloria para los héroes”, gritan en medio del campo un grupo de hinchas ucranianos mientras son preparados en la formación ultra en un bosque perdido del epicentro de la ciudad, ataviados con uniformes militares de camuflaje y suministrados con navajas de madera al tiempo que son sometidos a combates en inferioridad numérica y un sinfín de estrategias bélicas (minuto 22:00 – 23:45).

Los ultras ucranianos ya han tenido antecedentes de sucesos violentos con varias aficiones europeas, como por ejemplo con las de Inglaterra, en las visitas del Fulham y de Tottenham Hotspur a Donetsk durante competición europea. En un reportaje realizado por Sky Sports que tuvo como duración seis meses de infiltración de un periodista de la cadena, el fanatismo radical sale a relucir durante una conversación a pie de mesa, con cerveza sobre la mesa para hacer más distendida y amena la charla. “Estamos encantados de darles las bienvenida a todos los aficionados de Inglaterra que se acerquen”, expresa al tiempo que en su rostro se dibuja una sonrisa que no despierta, precisamente, hospitalidad. “Aquí ya han venido hinchas de Fulham o Tottenham Hotspur”, recuerda el aficionado del Shakhtar Donetsk, que estuvo presente durante las peleas con los hooligans ingleses (vídeo minuto 2.00 – 2.55).

Pero las ofensas hacia Inglaterra, principal selección preocupada en un aspecto como el racismo, no quedan ahí. En el mismo reportaje realizado por Sky Sports, uno de los aficionados del Shakhtar Donetsk se burla de los ‘Spurs’. “¿Te gusta el Tottenham Hotspur?”, pregunta a propósito el periodista, consciente de una posible respuesta. “No, no, para nada”,  responde el hooligan mientras el silencio invade la sala al tiempo que reta al periodista con la mirada. “Ya sabes que son judíos”, concluyó (vídeo minute 1.15 – 1.40).

Los orígenes del Tottenham Hotspur están vinculados con principios judíos. White Hart Lane, su estadio, era  el corpus deportivo de la comunidad judía. En 1882 fue fundado por estudiantes hebreos y representado en el terreno de juego por escolares judíos. No fue hasta ocho décadas después cuando llamaran la atención en el panorama deportivo para ser marginados en el fútbol británico. En 1935, las fuerzas judías y las de los partidos de izquierda se movilizaron hasta el punto de pedir que se prohibiera a los germanos, gobernados desde dos años antes por Adolf Hitler, pisar suelo imperial británico. Inglaterra y Alemania jugarían un amistoso en White Hart Lane. Aquel día, ambos equipos fueron obligados y sometidos a recibir el himno fascista alemán con los dos brazos en alto, mientras en lo alto del estadio una bandera nazi ondeaba en el cielo.

“No somos nazis ni neo nazis, algunas cosas si tenemos, algunas cosas positivas, por supuesto. Alemania no podría haber sido Alemania sin Hitler. Debemos prepararnos. Algunas veces pensamos que puede ser una guerra civil. Claro que nadie quiere tener otra guerra, pero tenemos que estar preparados para todo”, matiza un aficionado del Metalist Kharkiv en declaraciones a la BBC (vídeo 4.18 – 6.30).  Otro de ellos, no muestra su rostro y tapa su cara con una mano mientras que con la otra extienda para enseñar una foto de Adolf Hitler, al mismo tiempo que se puede ver la bandera de la SS Lazio junto a la del Metalist. 

La Ucrania más “carioca”

A pesar de las manifestaciones racistas de un hincha radical de la aficion del Shakhtar Donetsk, la directiva del club ucraniano no ha tenido reparos en convertirse en un emblema del país en las competiciones europeas trayendo a la liga grandes jugadores extranjeros. En la última década, el Shakthar Donetsk ha fichado más de diez jugadores de origen carioca para reforzar su vestuario y aspirar al título año tras año.

Matuzalem, Elano, Jadson, Ilsinho, Douglas Costa, Eduardo da Silva, Luiz Adriano, Dentinho, Alan Patrick, Alex Teixeira, Fernandinho o Willian son algunos de los brasileños que militan (o han militado) en las filas del conjunto de Donetsk. Todos ellos, a excepción de Matuzalem y Elano, son de raza negra. A pesar de este aspecto mencionado, la hinchada local no tiene reparos en reproducir sus cánticos antisemíticos mientras los jugadores brasileños visten la camiseta que ellos apoyan.

Eduardo da Silva es el delantero del equipo. Militó en las filas del Arsenal y fue vendido la temporada siguiente a la que le rompieron el tobillo durante un encuentro. A pesar de haber nacido en Brasil, está nacionalizado como jugador croata. “De momento no hemos tenido ningún problema de racismo con los hooligans. No sé qué pasaría antes, es mi segundo año aquí en Ucrania y el apoyo de los fans es muy bueno”, declaraba el delantero para la BBC (vídeo minuto 6:13 - 8.33).

Los ultras explican esta contrariedad a que el negocio del dinero no debe oscurecer el sentimiento patriótico y antisemita que creen que deben profesar. “No podemos decir nada bueno sobre eso porque están aquí por dinero”, explica haciendo referencia a por qué expresan su rechazo hacia la raza negra si sus jugadores son de color.  “Tenemos un entrenador que favorece a los brasileños. Esto es un negocio”.

Esta contrariedad no solo sucede en el Shakhtar Donetsk, que cuenta con siete jugadores de raza negra en sus filas. En otros equipos ucranianos donde las manifestaciones racistas son explícitas en la grada, también ocurre el mismo caso. Por ejemplo en Kiev con el Dinamo de Kiev, que cuenta con seis jugadores de raza negra, o en su defecto mulatos (Betao, Yussuf, Lukman, Brown, Correa y Dudu). También el Metalist, de la ciudad de Kharkiv, con siete jugadores (Villagra, Gueye, Juan Manuel Torres, Marlos Romero, Cleiton Xavier, Taison y Cristaldo). Por último, el Dnipro con cuatro jugadores (Inkoom, Alcides, Boateng, Matheus).

"Niger, niger"

Para ser más concretos con la exposición de los hechos, sería recomendable aportar nombres exactos de jugadores de raza negra que hayan sufrido el racismo en sus carnes desde la grada en los estadios de fútbol. Si antes hablábamos de que el Dinamo de Kiev es uno de los equipos ucranianos con más jugadores de raza negra (o en su defecto, mulatos también) en la liga, no es sorprendente escuchar las quejas de Lukman Haruna, mediocentro de origen nigeriano.

Al término de la temporada, el jugador que llegó del Mónaco tras el descenso en la Ligue 1, ha mostrado su cansancio de tener que aguantar las burlas de sus propios aficionados. "Debo decir con franqueza que en Ucrania se llaman a los jugadores "negros" pero yo no lo admito porque yo vine aquí para jugar al fútbol", expresó Haruna al término de la temporada. Según informa la prensa rusa, el jugador podría intentar abordar una posible venta a un nuevo equipo durante el verano. 

En el Dnipro juegan cuatro jugadores. Uno de ellos es Derek Boateng, centrocampista africano que militó como jugador del Getafe en España. Él también se ha quejado del racismo, e incluso fue expulsado tras agredir a un rival después de que éste le insultara. "Roman Bezus (jugador agredido) en realidad me llamó "niger". Esos abusos no los voy a tolerar", declaró sobre su reacción a una de las mayores promesas del fútbol ucraniano. En Ucrania, el tono despectivo para referirse a un negro es llamarle "niger". 

El “Zumba-Bumba” de Oleg Blokhin

Es imposible encontrar un reducto en Ucrania que no sepa quién es Oleg Blokhin. Mucho menos que asuman declarar en público una crítica hacia su persona. Su leyenda aún perdura. Tras enamorar como jugador en el Dynamo de Kiev, ahora lo hace con el combinado nacional ucraniano, registrando la mejor actuación histórica en el Mundial 2006.

"Que aprendan de Shevchenko o de Blokhin y no de un Zumba-Bumba al que encontraron en un árbol", dijo Blokhin sobre la emigración a la liga ucraniana "Cuanto más ucranianos jueguen en la liga local, más ejemplos habrá para las generaciones jóvenes. Que aprendan de Shevchenko o de Blokhin y no de un Zumba-Bumba al que encontraron en un árbol, le dieron dos bananas y ahora juega en la liga ucraniana", dijo Blokhin cuando fue preguntado por la constante emigracón de jugadores africanos y brasileños al campeonato nacional, expresando su sentimiento patriótico y racista.

Las declaraciones fueron muy criticadas por toda la prensa deportiva occidental. Era inconcebible que un seleccionador hablase con tanto desprecio. En 2007 dejó la selección al emigrar a Rusia para entrenar al FC Moscú. De la capital rusa regresó de nuevo a Ucrania para firmar como director deportivo del Chornomorets Odessa. Más tarde, intensificó su ideología cuando Ucrania buscaba seleccionador y apuntaba a Marcelo Lippi. Blokhin salió al paso y rechazó la posibilidad ya que “el seleccionador no podía ser un extranjero”. Aplicó autoridad y galones e influenció en Ucrania para darle de nuevo las riendas del combinado.

La ley castiga el racismo con prisión de cinco años

Un artículo de 2009 en el THC habla de que el codigo penal fue modificado para introducir unos supuestos legales que cambiaran la correspondiente ley en cuanto a temas de racismo, firmada por el presidente Víctor Yuschenko. La ley "Sobre las enmiendas al Código Penal de Ucrania" (respecto a la responsabilidad de los delitos motivados por la intolerancia racial, étnica o religiosa) fue aprobada por la Rada Suprema el 5 de noviembre.

"La ley establece que la violación de la igualdad de los ciudadanos, independientemente de su raza, origen nacional o creencias religiosas, así como los actos intencionales dirigidos a incitar a la enemistad nacional, racial o religiosa y el odio, la humillación del honor y la dignidad nacional o insulto a los sentimientos de los ciudadanos en relación con sus creencias religiosas, así como la restricción directa o indirecta de los derechos o el establecimiento de privilegios directos o indirectos para los ciudadanos en función de raza, color, creencias políticas, religiosas o de otro tipo, sexo, origen étnico o social, posición económica, lugar de residencia, características lingüísticas o de otro tipo castiga con una multa de 200 a 500 ingresos mínimos exentos de impuestos, o la restricción de la libertad de hasta cinco años, con inhabilitación para ocupar determinados puestos o actividades prácticas determinadas por hasta tres años", expone la constitución ucraniana. 

La ley también estipula que las mismas acciones, junto con la violencia, el engaño o amenazas, así como los cometidos por un funcionario, se castiga con una multa de 500 a 1000 los ingresos mínimos no tributables, o encarcelamiento por un período de 2 a 5 años, con inhabilitación para ocupar un posición o participar en determinadas actividades durante un máximo de tres años. La ley también establece que la misma acción pero por un grupo organizado de personas y que conlleva graves consecuencias, se castiga con una pena de prisión de 5 a 8 años.

Para consultar la ley ucraniana en su totalidad en la referencia nombrada

La música también es despreciada

Hace menos de una semana, Arzebaiyan celebraba el festival de Eurovisión en el que Looren, representante de Suecia, ganó con su canción “Euphoria”.  Por parte de Ucrania, Gaitana, una chica joven y mulata, representaba a su país para aunar dos culturas, pues la cantante nació en el Congo y sus padres son originarios del país africano. “Dos culturas se han cruzado en mi interior. Soy capaz de escribir música que puede ser igualmente entendida por los africanos y los ucranianos”, declaraba Gaitana, avergonzada por el trato que ha recibido antes, durante y después por parte de su pueblo.

"Millones de personas van a estar viendo que Ucrania está representada por una persona que no pertenece a nuestra raza” El Partido de Libertad de derechas atacó la decisión de que Ucrania fuera representada por una chica con raíces africanas. "Millones de personas van a estar viendo que Ucrania está representada por una persona que no pertenece a nuestra raza”, declaró Yuri Syrotyuk, cuyo partido se prepara para participar en las elecciones parlamentarias de finales de año.  “La visión que se dará es que Ucrania es un país situado en algún lugar remoto de África. Esa idea echará raíces”, expuso.

“Endless Summer” será la canción que de voz a la candidatura de Polonia y Ucrania para la Eurocopa. El tema está representado por Ocena, una cantante alemana cuyo estilo musical es el soul, el reggae, el hip hop y el funk. Al igual que Gaitana, Ocena también es de raza negra. Inevitablemente, la elección de que sea la persona que ponga la música oficial a su país no ha sido bien acogida por los hinchas más radicales. Además, el hecho de que en el videoclip aparezcan hombres de raza negra vistiendo la camiseta de Alemania o Ucrania no ha sentado bien.

Las actuaciones policiales, muy criticadas

Un informe de Amnistía Internacional (“Ucrania: la Eurocopa 2012 en peligro por la policía”) muestra la preocupación por el uso de la fuerza que emplean las fuerzas de seguridad en varios estadios durante partidos de fútbol. Los policías han sido involucrados en numerosos casos de tortura y extorsión en las ciudades y también durante la disputa de los partidos de la liga ucraniana.

Según el informe, los sucesos ocurrieron en Lviv, lugar donde se detalla cómo dos hombres fueron golpeados, robados y encarcelados por seis agentes de policía tras una reyerta en un bar.

“El Gobierno de Ucrania debe actuar ahora para detener la criminalidad generalizada de la policía”, expuso John Dalhuisen [director de Amnistía Internacional para Europa y Asia Central]. “De no hacerlo, seguirán actuando de la misma manera por sí mismos y poner la Eurocopa en serio peligro para los seguidores por una fuerza que está fuera de control”, concluyó mostrando su preocupación.

Como contraposición a este uso excesivo de la fuerza, se sitúa la pasividad con  los hinchas radicales cuando agreden a aficionados por ser de otro color. Como bien hemos visto con anterioridad, en Kharkiv dos paquistaníes fueron golpeados mientras los steward miraban atónitamente, sin intención de impedirlo.

El terrorismo, otra cuestión de estado

Dice el refrán que las desgracias nunca vienen solas y no es para menos si atendemos a otros precedentes que afecten al racismo ya tratado. Los grupos terroristas suelen hacerse notar cada vez que una ciudad acoge una cita importante en su país. Ucrania no ha sido una excepción y a finales de abril avisaron a la población que quiera desplazarse colocando bombas en la ciudad industrial de Dnipropetrovsk.

Al menos 30 personas resultaron heridas durante el atentado en la tercera ciudad más grande de Ucrania. La Fiscalía General ha calificado las explosiones como “ataques terroristas”, abriendo una investigación para cortar de raíz un nuevo problema. "Tomaremos todas las medidas necesarias para garantizar seguridad de los visitantes y participantes en la Eurocopa", afirmó Alexandr Birsan, jefe de la comisión de seguridad de la organización del torneo.

La primera explosión tuvo lugar sobre las 12.00 horas de la mañana en una parada de tranvías en el casco urbano. Media hora más tarde explotaba una segunda bomba cerca de un cine mientras que la tercera explotaba instantáneamente en un parque cercano al teatro de la ópera, tal y como informó el Ministerio de Interior ucraniano.

"¿No conceder la Eurocopa a países como Ucrania porque no funciona todo tan bien como en las democracias occidentales? Eso no es una solución", dijo Platini días después en declaraciones al diario alemán 'Die Welt'. La UEFA y las autoridades locales han asumido el papel y han querido calmar la situación asegurando que la seguridad estará garantizada para el día que empiece el campeonato.  

“Nuestro modelo es Rudolf Hess”

Durante la Segunda Guerra Mundial, Alemania sometió a la mayoría de los pueblos eslavos y soviéticos a un antisemitismo que se saldó con millones de fallecidos. Después de la invasión alemana de Polonia en 1939 (el origen de la guerra), la política antisemita que se llevó a cabo masacró a los judíos que vivían en Europa. El nazismo creó ghettos donde trasladaban a los judíos polacos y de Europa Occidental.  Años más tarde, Polonia revive ese sentimiento, pero esta vez no en sus propias carnes. El fútbol ha servido como excusa para desprecia al judío. En los últimos años, Polonia ha sufrido un auge del racismo impropio si atendemos a su historia, a su forma de sometimiento durante el período de guerras.

Las consignas antisemitas que Polonia protagoniza quedaron claras durante un partido de la Europa League entre el Legia de Varsovia y el Hapoel de Tel Aviv. Los seguidores locales colocaron en uno de los fondos del estadio una pancarta que rezaba “Jihad Legia”, denigrando a los aficionados israelitas que viajaron al estadio, dejando una paupérrima imagen exhibiendo un racismo ininteligible. 

Mucho antes, en septiembre de 2006, la FIFA impuso una sanción económica y de pérdida de puntos al Legia de Gdansk después de que sus hinchas lanzaran desde la grada plátanos a los jugadores brasileños de raza negra del Pogon de Szczecin. El escándalo se produjo cuando los futbolistas que integran la plantilla del Pogon de Szczecin salieron del túnel de vestuarios mientras una lluvia de plátanos caía al césped en un nuevo acto racista llamando monos a los jugadores. Veinte minutos más tarde, nuevamente los hooligans del Gandsk lanzaron más plátanos. Uno de ellos impactó sobre Daniel. Kuras, entrenador del Pogon, no daba crédito: “Nunca había vivido una barbaridad tan grande en un estadio de fútbol”. 

“Desde el banquillo vi volando plátanos hacia los jugadores. Había por lo menos unos pocos. Oí los gritos fascistas desde la grada”, reconocía Radoslaw Majdan. No fueron los únicos cánticos. Después del lanzamiento de la fruta, desde la grada se escuchaba: “Nuestro héroe es Rudolf Hess”.

¿Quién es Rudolf Hess? Fue uno de los fundadores del Tercer Reich durante el auge del nazismo en Alemania. Militar y político, fue clave durante la actividad nazi en la Segunda Guerra Mundial. Era visto como “la cara amable” del régimen y su importancia era mayor que la de Goebbels, clave en la propagando nazi. Fue cercano a Adolf Hitler, pues era su emisario y su secretario político. También compartió celda con Haushofer y Hitler, colaborando con este último en la redacción del libro Mein Kampf. En 1925 escribió “Cómo debe ser el hombre que conduzca a Alemania a su antigua grandeza”.

No fueron los únicos sucesos violentos que Polonia ha registrado con una situación deportiva de fondo…La Copa de Polonia enfrentaba al Lech Poznan y al Legia Varsovia. El título se decidiría en los penaltis después de que ninguno de los dos equipos impusiera su dominio durante el período reglamentario. Los de Varsovia ganaron la tanda de penaltis (5-4) y los aficionados saltaron al campo para festejar la victoria con sus jugadores. La pasión con la que los hinchas bajaron al campo derivó en destrozos cuantiosos, retrasando la llegada de los jugadores al vestuario o dañando el inmobiliario del estadio. La UEFA no pasó por alto este suceso y castigó al club con una multa de 10.000 euros como sanción compensatoria a los agravios provocados.

La FEF achaca la baja asistencia de Inglaterra a otros factores

La Asociación de Fútbol de Inglaterra ha anunciado que los aficionados han comprado solo la mitad de la cuota de entradas para los partidos del equipo nacional en la Eurocopa 2012. La FA recibió 7500 entradas para los partidos de Inglaterra contra los equipos de Francia y Ucrania y 9000 para el partido contra los suecos. Sin embargo, los hinchas han comprado sólo 3.000 entradas para cada partido del equipo. Las entradas no vendidas fueron devueltas a la UEFA y saldrán al mercado. Por lo tanto, el apoyo a la selección de Inglaterra en la Eurocopa 2012 podría ser uno de los más pequeños de los que el equipo tuvo en campeonatos europeos y mundiales en los últimos años.

"La razón de la baja actividad de los aficionados se reduce a un número de factores. El alto precio de los billetes de avión a Kiev, después de una larga distancia aumentan los gastos de viaje. Los precios de los hoteles eran también muy altos. Ucrania - no es un lugar para descansar, y la pregunta es cómo pasar el tiempo libre entre los partidos? Esto no es el Algarve (Portugal), donde las familias pueden relajarse en la playa durante el día" dijo el representante de la Federación inglesa de los aficionados al fútbol (FEF), Kevin Miles.

Platini, un mensaje y el silencio

En abril de 2009, Michel Platini anunció que los partidos deberían ser detenidos en caso de que un aficionado de un determinado equipo lanzara cánticos racistas contra un jugador.  “Detendremos los partidos durante 10 minutos cuando pasen cosas como esta, anunciado por megafonía que dejen los cánticos racistas. Si continúan, el partido será parado de nuevo. Es la misión de la UEFA”, asumió el presidente de la UEFA.

Tres años después, la Eurocopa se presenta como la cita donde el organismo europeo del fútbol profesional debe tomar los galones y asumir las consecuencias de lo que un día prometió hacer. Desde aquel abril de 2009, el fútbol ha presenciado numerosos actos de racismo sobre un campo de fútbol. ¿La mayoría? Sin ser suspendidos, a menos que el jugador hubiera decidido retirarse del campo por sentirse ofendido, como los casos de Eto´o en La Romareda o Mario Balotelli contra el Juventus de Turín.

“Estoy a favor de una solución radical, porque creo que el fútbol tiene que mantener ciertos valores, por lo que apoyaría parar el partido. Más que restar puntos al final del año, que es siempre complicado, yo apoyaría suspender los partidos. Espero que nada de esto suceda, pero somos personas antes que deportistas y eso no se puede permitir”, dijo tiempo más tarde Michel Platini. 

A dos semanas de celebrarse la Eurocopa, las palabras de Joseph Blatter [presidente de la FIFA] sirven para recordar la ignorancia, o quizás mejor dicho, pasividad de los máximos organismos, tanto europeos como mundiales, para atajar los problemas de racismo en el fútbol. "No hay racismo en el fútbol. Puede que algunos jugadores discutan de vez en cuando, pero no es lo normal", señaló Joseph Blatter. "Creo que todo el mundo sabe que luchamos intensamente contra el racismo y la discriminación".

Ante el rechazo de la Premier League y de los organismos anglosajones por lo desacertado en las declaraciones de Blatter, el presidente se vio obligado a enviar un nuevo mensaje para rectificar y matizar el significado de sus palabras: “Cuando has hecho algo que no es del todo correcto, solo se puede pedir disculpas a todas aquellas personas afectadas por mis declaraciones.  Creo que fue un error, que se ha mezclado todo el follón que sucede en los campos con los insultos racistas. Deberíamos diferenciar los comentarios racistas de las cosas que se dicen cuando los jugadores están luchando por el balón”, aseguró

Más de seis meses después, Blatter observa la equivocación que cometió. Platini, también. Aún están a tiempo de poder convertir una de las citas más importantes de la historia deportiva en la ocasión que merece. En cambio, si las autoridades no deciden actuar de inmediato, la integridad física tanto de los jugadores como de los aficionados que asistan a la Eurocopa pueden correr serio peligro