Análisis táctico de Dinamarca 2018: un sistema en torno a la estrella del equipo
Christensen, Delaney y Sisto son otros jugadores claves en el esquema de Hareide (Foto: AFP)

Análisis táctico de Dinamarca 2018: un sistema en torno a la estrella del equipo

Age Hareide plantea un esquema clásico para intentar abastecer a la joya del elenco danés, Christian Eriksen. Defensa con centrales altos y laterales que no van tanto al ataque, un mediocampo donde se destaca el jugador del Tottenham y una delantera con dos extremos con características diferentes y un nueve alto y sin tanta técnica, son los rasgos más característicos de este conjunto.

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Adrián Gallardo

Dinamarca no es una de las selecciones que presentan un juego descollante, pero lo que es seguro, es que son capaces de complicar a cualquier rival que no tenga el mejor de los días, a través de varios conceptos básicos exhibidos por el entrenador noruego Age Hareide, que le permitieron clasificarse al Mundial de Rusia.

El seleccionador del equipo danés presenta prácticamente siempre un esquema 4-4-3, teniendo como eje de su juego a la figura, Christian Eriksen. Todos los jugadores que rodean al jugador del Tottenham, son esenciales para potenciar sus principales virtudes: visión de juego, pases entre líneas, movilidad por todo el centro de ataque y su gran pegada desde afuera del área.

La defensa esta compuesta por defensores centrales, cuya característica predominante es el juego aéreo: Simon Kjær (1.90) y Andreas Christensen (1.88) se perfilan para ser la dupla de zagueros durante la copa del mundo. Los laterales se destacan por cumplir una función más estrictamente defensiva, ya que no son habitúes de pasar al ataque.

En la mitad de la cancha, más allá de la presencia de Eriksen, que es el hombre encargado de la creación de juego y en muchos casos de terminar las acciones de juego (fue el máximo goleador danés en las Eliminatorias Europeas con 11 goles), se destaca Thomas Delaney, un volante polifuncional que es capaz de aportar en la recuperación y también sorprender rompiendo líneas. William Kvist es el más sacrificado del mediocampo: marca, tarea sucia y primer pase.

En el ataque, la idea está más que clara: dos jugadores que buscan el desmarque y desbordan por los costados. Los actores suelen ser Pione Sisto, más rápido y habilidoso con la pelota y que se caracteriza por encarar hacia el área y Yussuf Poulsen, con más alarde a la hora de meter centros sobre todo en la línea de banda derecha y buscar al nueve del equipo, el que suele ser Nicolai Jorgensen, delantero que se caracteriza por su altura (1.90), por no tener tantos recursos técnicos pero suele aportar con su capacidad para meterse entre los centrales y complicarlos a la hora de los centros. Cabe destacar también la alternativa de Kasper Dolberg, el más joven del plantel mundialista (20 años) y el habitual reemplazante de Jorgensen. Dolberg puede aportar mayor movilidad, rapidez y habilidad.

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