Análisis táctico de Portugal 2018: un sistema tradicional y efectivo

La Selección portuguesa pondrá en cancha un sistema tradicional, 4-4-2, de cara al mundial de Rusia 2018, para el cual ya falta muy poco. Fernando Manuel Costa Santos es el arquitecto del juego que brinda Portugal.

Análisis
táctico de Portugal 2018: un sistema tradicional y efectivo
Ronaldo y Quaresma en un entrenamiento con Portugal. Foto: Mundo Deportivo

El técnico, Fernando Manuel Costa Santos, dispuso de un tradicional 4-4-2 para disputar la próxima cita mundialista, con un posible once que se pararía de esta manera: Patricio; Guerreiro, Alves, Pepe, Soares; Mario, Mouthino, Carvalho, Silva; Ronaldo y Andre Silva.

A partir de esta formación, Portugal dispone de dos centrales muy experimentados, fuertes y aguerridos, lo cual sumado a la ayuda que brinda Carvalho, gran recuperador de balones en la zona central de la cancha, consta de un medio y una área impasable, siendo difícil entrando tanto con la pelota al piso, como con centros buscando algún remate de cabeza. Cuenta con dos personas en cada zona, ya que como lo dispone el sistema hay dos jugadores en cada banda y cuatro en la zona central, ocupando dos personas un sector y las otras dos el otro, de esta manera, el equipo logra ocupar bien los espacios, y hacer ayudas defensivas por parte de los jugadores que se encuentran en el sitio ofensivo. La defensa es una verdadera arma que posee Portugal, y que logró consolidar luego del mal mundial en 2014.

Joao Mouthino un jugador con gran experiencia, buen pie y cabeza, para poder mover la pelota en el medio campo, jugando un poco más suelto que su compatriota Carvalho. Un equipo que si te agarra de contra te puede aniquilar, con un Gonzalo Guedes o Joao Mario y Bernardo Silva saliendo disparados, pudiendo hacer diagonales para descargar en ellos o recibir para buscar a cualquiera de los dos puntas. Portugal cuenta con una carta que no la tiene casi ninguna Selección, Cristiano Ronaldo, quien es una llave de gol altísima, puede ganar de cabeza o rematar al arco desde afuera del área, bajar a recibir para luego romper líneas con su increíble gambeta o para descargar con sus compañeros.