Memoria ‘Tiburona’: el día en
que Mackenzie se volvió inmortal
Fotomontaje VAVEL.com

Ese, inolvidable, 19 de diciembre de 1993, cuatro equipos llegaron a la última fecha del cuadrangular final empatados en puntos y con la posibilidad de ser campeón. Junior, Medellín, América y Nacional tenían 5 puntos, pero el equipo de Barranquilla, por tener una bonificación de 1.50, que era el primer ítem de desempate, llegaba en primer lugar. Un triunfo automáticamente le daba el título. Si empataba, y lo mismo hacían Nacional y Medellín, también daba la vuelta olímpica.

Junior llegó al partido con América luego de una gira por Medellín, en la que empató 3-3 con Nacional (perdía 3-0 al término del primer tiempo) y cayó 3-2 ante el cuadro rojo de la montaña. Julio Comesaña, el técnico rojiblanco, sorprendió colocando como inicialista a  Oswaldo Mackenzie en lugar del uruguayo Héctor Gerardo Méndez, que estaba expulsado. Fue justamente este jugador el encargado de anotar el gol del triunfo sobre los escarlatas, en el epílogo del partido.

Junior, que había malogrado una pena máxima con Valenciano tapada por Óscar Córdoba, se fue perdiendo al descanso con gol de Alex Escobar, resultado  que le daba el título al América, pero en el segundo tiempo fue una tromba, y con dos tantos de Miguel Guerrero, uno con golpe de cabeza y otro con un remate desde fuera de área, le dio vuelta al marcador.

Posteriormente una mano dentro del área de Iván René Valenciano, fue sancionada como pena máxima por el árbitro Fernando Panesso. Cobró Wilson Pérez y empató el partido. Luego de esto, en el estadio se dio una información y era que, en Medellín, el clásico paisa estaba empatado, lo cual le daba el título al Junior.  Pero faltando pocos minutos, por medio del periodista Hugo Urruchurto, que estaba en la pista atlética, Comesaña y su asistente Dulio Miranda fueron informados de que el Medellín derrotaba 1-0 a Nacional con gol de Carlos Castro y estaba coronándose campeón. La orden fue atacar.

Los minutos pasaban y el gol del Junior no llegaba. En el Atanasio Girardot, el juego terminó y Medellín ya daba la vuelta olímpica, el Chiqui García era llevado en hombros, la Gambeta Estrada lloraba y daba declaraciones la prensa nacional. En ese momento, Valenciano se la da a Pacheco, este al Pibe y este a Mackenzie, que elude a Óscar Córdoba y anota el definitivo 3-2 para darle al Junior la tercera estrella de su historia.

Mackenzie no pudo seguir jugando, porque el público, que había invadido el campo, se le abalanzó y le fracturó el hombro. América sacó del centro del campo y unos segundos después Panesso decretó el final del partido. ¡Junior campeón!

Carlos Valderrama recuerda con nostalgia ese título del Junior en el año 1993. ‘El Pibe’ rescata la valentía de un equipo que logró enamorar a toda Colombia con su fútbol. “Ese es uno de los más grandes equipos de la historia del Junior, por eso la gente nunca lo olvidará. Ese combo del 93 jugaba bien de local y de visitante, por eso enamoró a toda Colombia”, afirmó.

El ‘10’ samario, protagonista de lujo en la jugada del título, describe la acción que originó el gol de Mackenzie. “En ese momento, cuando estaba cerca del área, pensé en patear, pero sabía que al frente había un tremendo arquero como Córdoba. Entonces me la jugué con la otra alternativa, que era amagar a los defensas contrarios y ponérsela a Mackenzie, que uno tenía mucha confianza en él, porque tenía personalidad para definir, y así lo hizo, como todo un crack”, concluyó el Pibe.

Iván René Valenciano recuerda todo lo que vivió en aquel partido final ante el América de Cali. “El título del 93 nunca se me va a olvidar, más por todo lo que me pasó en ese partido final ante el América. Me anulan un gol, erro un penalti, meto la mano para un penal, en fin, fue un partido raro, pero quedamos campeones con justicia. Menos mal la pelota le cayó al ‘Mono’ ('Pibe' Valderrama), porque si me cae a mí téngalo por seguro que hubiese caído en la Murillo”. El ‘Bombardero’ reconoce que sufrió con la definición de Mackenzie, en la acción que finalmente originó el título. “Cualquiera que recibe esa pelota ahí define de primera, pero él decidió encarar a Óscar Córdoba y hacer más espectacular ese gol, como de película. Eso sí, si Mackenzie hubiera botado ese gol aún lo estuviéramos correteando”, puntualizó.

Víctor Danilo Pacheco, uno de los grandes ídolos de la afición rojiblanca, describe aquel título de 93 inolvidable, teniendo en cuenta todo lo que tuvo que superar el equipo para poder obtener su tercera estrella. “Han pasado tantos años, pero parece que hubiese sido ayer. Uno aún recuerda esa gran final, recuerda a ese gran equipo, ese gran líder que teníamos nosotros como era ‘El Pibe’. Fue un título inolvidable por todo lo que se vivió, fue un partido en el que pasó de todo, un penalti a favor errado, un penalti en contra dudoso, el Medellín se estaba coronando campeón, hasta dieron la vuelta olímpica con collar de arepas y todo, y en el último minuto nosotros les quitamos el título del bolsillo con una jugada espectacular. Sin duda ese es el título más emocionante y más recordado en la historia del Junior de Barranquilla”, concluyó ‘Pachequito’.

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