América jugó para ser campeón
Foto: Colprensa

La caldera del Diablo hervía cada vez más con el pasar de los minutos, el rojo fue el único color que vistió las tribunas del coloso del barrio San Fernandino, ese que vio trece veces al América de Cali saborear las mieles de la gloria, hoy después de arder y soportar en el infierno del descenso buscó resurgir después de tocar fondo y logró en el 2016 cuando ascendió como campeón del hoy llamado Torneo Aguila.

En el 2017 volvió a la primera división, no fue fácil soportó las burlas de las hinchadas rivales que con fantasmas y dibujos le recuerdan su caída, pero los diablos rojos renacieron, poco a poco fueron construyendo lo que hoy es la campaña anhelada que los tiene a 100 minutos de celebrar.

El recibimiento fue apoteósico, de esos que evocan las finales en las que llegó a ser subcampeón de América, las serpentinas y papeles hoy fueron rojos, pero lo que importaba estaba por comenzar.

Todo inició cuando el juez central designado por la Dimayor, Wilmar Roldán dio el pitazo para arrancar las acciones, los primeros minutos fueron de estudios entre América de Cali y Atlético Junior.

La primera falta fue sancionada por el árbitro al primer minuto del partido luego de que Duván Vergara hiciera una gambeta y un rival lo envío al piso con un sutil toque, Rafael Carrascal ejecutó el tiro libre pero el tiro salió desviado.

A los seis minutos Teófilo Gutiérrez quedó solo frente al guardameta Neto Volpi, pero su disparo, aunque terminó fuera asustó a los más de 38.000 aficionados asistentes al estadio Pascual Guerrero.

Pasados los 11 minutos la tenencia larga del esférico fue para los visitantes que enfriaron el partido con toques suaves, ritmo lento pero con inteligencia que lo acercó en múltiples ocasiones al pórtico del onceno local

Las cosas parecían bajar de ritmo en el partido, pero como en toda final el gol llegó con sufrimiento con el goleador Michael Rangel a los 19 minutos luego de un cabezazo potente con rabia con el alma abrió el marcador para los locales que prendieron la fiesta, aumentaron su velocidad y se montaron en el compromiso.

David Murillo salió sustituido por lesión a los 25 minutos, en su lugar ingresó Germán Gutiérrez para dar mayor solidez en la zona defensiva a los dirigidos por Julio Avelino Comesaña.

Matías Pisano tuvo que ser retirado del campo a los 29 minutos por una molestia y posteriormente entró al campo de juego Yesus Cabrera para dar pausa y control en la zona medular del elenco anfitrión.

Neto Volpi hizo la atajada del encuentro a los 31 minutos dio un manotazo salvador que evitó el gol de la igualdad juniorista, y como quien no los hace los ve hacer, a los 34 minutos el volante Carlos Sierra la empujó con el hambre que tienen los grandes para concretar los triunfos.

Wilmar Roldán se apoyó en la video asistencia a los 43 minutos y decidió invalidar un gol de Atlético Junior por posición adelantada establecida por el video arbitraje, Teófilo Gutiérrez y Germán Mera discutieron la decisión, pero la decisión se mantuvo.

Marlon Piedrahita se ganó la primera amonestación a los 45+1 por falta contra un rival que decretó el juez del compromiso, después de 48 minutos el tiempo inicial concluyo y dejó arriba en el marcador a los Diablos rojos de Cali.

América de Cali jugó minuto a minuto para ser campeón, se sacudió de su infierno y poco a poco lo volvió alegría porque la caldera del Diablo es alegría en Cali y por doquier.

La segunda parte comenzó y Junior salió como el Tiburón herido con ansias de igualar las acciones, pero con inteligencia para evitar una catástrofe, su director técnico Julio Comesaña se notaba molesto y desesperado ya que sus futbolistas no encontraban el camino para voltear el compromiso y gestar la hazaña tricampeona.

Edwin Cetré recibió una falta muy cercana al área de los caleños que pudieron evacuar el peligro con una muralla y avanzada rápida, pero la acción terminó en un tiro de esquina peligroso que despejó Michael Rangel de la zona defensiva local.

Luis Paz fue un jugador incisivo que fue de vital importancia para las intenciones de gol de su equipo, el ingreso de Yesus Cabrera le dio pausa, control y definición de los caleños que supieron aprovechar su fortín.

Neto Volpi fue el cerrojo de la red escarlata, sus atajadas llevaron a América de Cali a su estrella 14, Alexandre Guimaraes llegó en medio de críticas, pero poco a poco se ganó a la hinchada y se convierte en el primer entrenador nacido en Brasil en ganar la Liga Aguila.

Michael Rangel hace un 2019 de ensueño siendo campeón en el primer semestre con Atlético Junior y en este segundo semestre vuelve a gritar de alegría con América de Cali club que lo consolidó como titular y goleador con 14 anotaciones, mismo número de estrellas americanas.

Víctor Cantillo y Duván Vergara se calentaron debido a que Vergara intentó hacerle un cañito a Cantillo lo que generó un amago de trifulca entre ambos equipos a los 69 minutos del encuentro.

Hasta que a los 95 minutos el mejor gritó CAMPEÓN, y la copa salió de su caja fuerte para ser otorgada al vencedor que trabajo arduamente a lo largo del semestre para dar rienda suelta a la alegría de toda una afición que espero, comió uña y sufrió para celebrar un título con charreteras de oro.

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