La triste y emotiva historia de Maurice Stokes
Foto: mybookie.ag

Nacido el 17 de junio de 1933, Maurice Stokes era un jugador de 2,01 m y 105 kilos que fue la segunda elección del draft de la NBA en 1955 por los Royals de Rochester. Había jugado cuatro años en la universidad de Saint Francis, donde promedió 23,3 puntos y 22,2 rebotes por partido, consiguiendo ser elegido All-American y MVP del National Invitation Tournament en su último año.

Debutó el 5 de noviembre de 1955 logrando nada menos que 32 puntos. En su primera temporada en la NBA jugó el All-Star y fue nombrado 'Novato del año' después de promediar 16,8 puntos, 16,3 rebotes y 4,9 asistencias, consiguiendo además ser el mejor de su equipo en las tres facetas y en minutos (34,7). En un partido llegó a coger 38 rebotes y lideró el promedio de rebotes de la liga en su primera temporada. En su segunda temporada terminó con promedios de 15,6 puntos, 17,4 rebotes y 4,6 asistencias, liderando a su equipo en rebotes y asistencias y solo superado en puntos por Jack Twyman. Disputó el All-Star como titular y sumó 19 puntos, 12 rebotes y siete asistencias. Pero cuando estaba en el apogeo de su carrera deportiva sufrió un trágico accidente que acabó con su prometedora carrera.

En el último partido de su tercera temporada (12 de marzo de 1958), Stokes fue hacia la canasta y recibió una falta que le hizo perder el equilibrio golpeando fuertemente el parquet con su cabeza, quedándose inconsciente un rato. Se recuperó y terminó el partido siendo el máximo anotador con 24 puntos y 19 rebotes. Terminó su tercera temporada con unos promedios de 16,9 puntos, 18,1 rebotes y 6,4 asistencias, nuevamente el mejor de su equipo en rebotes y asistencias.

A los tres días comenzaron las series de los playoffs, los primeros de su carrera, frente a los Detroit Pistons; perdieron el partido 100-83 y él sumó 12 puntos, 15 rebotes y dos asistencias en 39 minutos. En el aeropuerto de Detroit, Stokes entregó las maletas a un compañero de equipo y entró en el aseo para vomitar. A simple vista pensaron en una resaca o gripe. A los pocos minutos de empezar el viaje en el avión, Stokes estaba cubierto de sudor: "Siento que me voy a morir", exclamó. Los compañeros de Stokes pensaron que se había desmayado. Al aterrizar fue llevado de emergencia a un hospital, donde cayó en coma y quedó paralizado de por vida. El diagnóstico fue encefalopatía cerebral post-traumática que le afectó al lenguaje y a su sistema motriz. Cuando abrió los ojos en el hospital, Maurice Stokes no podía mover sus extremidades y no podía hablar. Ahí terminó una breve carrera gloriosa que incluyó tres All-Star, tres selecciones en el 'Segundo mejor equipo', un liderato en rebotes y el premio de 'Novato del año'. Sus promedios en esas tres temporadas fueron de 16,4 puntos, 17,3 rebotes y 5,3 asistencias.

"Probablemente fue el primer chico de dos metros que podría haber jugado de base", dijo Frank Ramsey, ex jugador de los Celtics. "Era como un tipo de Magic Johnson o un tipo de LeBron James", ha dicho el ex jugador Dolph Schayes.

Sin poder afrontar los gastos médicos que acarrearon la lesión, su amigo y compañero de equipo Jack Twyman le ayudó y se convirtió en su protector y representante legal, gestionó sus seguros médicos y organizó un torneo de exhibición para recaudar fondos. Este torneo acabó convirtiéndose en un clásico cada año.

Al comienzo de la siguiente temporada, la habitación de Stokes se convirtió en una parada obligatoria para los equipos de la NBA que pasaban por la ciudad. La idea de organizar un torneo para beneficio de los gastos de Stokes se fraguó entre Twyman y el hotelero Milton Kutsher, que decidieron organizar el partido en el hotel en las montañas Catskill. El hotel construyó gradas de madera y ordenaron uniformes verde y oro. Era el verano de 1959 y al partido se presentó Wilt Chamberlain, el prometedor universitario que iba debutar esa temporada. A pesar de jugar contra jugadores experimentados de la NBA, hizo 20 puntos, 14 rebotes y diez tapones, dejando ver el dominio que iba a ejercer en la NBA. Dicen que unos 3.000 aficionados lo vieron en directo. El Kutshers recaudó 4.000$.

A partir de entonces, Wilt Chamberlain, Kareem Abdul-Jabbar, Oscar Robertson, Bob Cousy y muchos jugadores de la NBA compitieron cada verano para contribuir en su ayuda.

Twyman estaba horas en el hospital con Stokes, poco a poco le iba ayudando a pronunciar y también fue mejorando un poco su movilidad y aprendió, aunque con dificultad, a escribir de nuevo. Cuando Stokes escribió su primera frase para Twyman tardó alrededor de una semana en hacerlo: "¿Cómo voy a darte las gracias por todo lo que has hecho?".

Foto: magazine.uc.edu

En 1965, Stokes ya podía más o menos pronunciar algunas palabras, andar tres metros y flexionar un poco los brazos, y le llevaron a presenciar el partido que se disputaba en su nombre desde hacía seis años. En el partido fue ovacionado con aplausos. Los jugadores se acercaron a él y extendió sus manos. "Esos chicos jugaron como locos esa noche", dijo Jerry Izenberg, columnista en el Newark Star-Ledger. Stokes había estado haciendo piezas sencillas que podía formar con las manos y los llevó como regalos para los jugadores. Algunos jugadores mantienen los ceniceros, los floreros y las placas con sus trofeos de baloncesto. Tienen problemas para hablar de eso sin llorar.

Stokes murió el 6 de abril de 1970, a los 36 años, de un ataque al corazón, 12 años después de su accidente. Su historia fue llevada al cine por Daniel Mann y Douglas Morrow tres años más tarde, con el título de 'Maurie'. Cuando Chamberlain murió en 1999 cancelaron el 'Juego Stokes'. El evento de recaudación de fondos de baloncesto se transformó en el torneo de golf de Maurice Stokes / Wilt Chamberlain y recauda fondos para los jugadores jubilados necesitados de la NBA.

En 2012 murió Jack Twyman, a los 76 años, víctima de una grave enfermedad. En el hospital le salió una escara, cuenta su hijo: "Cuando estaba recibiendo tratamiento de la enfermera, él me miraba y decía: 'Maurice nunca tuvo una mancha'".

El 9 de junio de 2013, la NBA anunció que Stokes y Twyman serían honrados con un premio anual con sus nombres, Twyman–Stokes Teammate of the Year Award, que reconoce al jugador que encarna al compañero de equipo ideal, por un juego desinteresado dentro y fuera de la cancha, liderazgo como mentor y modelo a seguir para otros jugadores y su compromiso y dedicación al equipo. Como parte del premio, la NBA también haría una donación de 25.000 dólares a la caridad de la elección del beneficiario. El base Chauncey Billups estrenó el premio y en la temporada 2013-2014 se le entregó al alero Shane Battier.

Qué mejor manera que terminar con un escrito de Stokes:

Cuando el sol se asoma en el horizonte, es la señal para el comienzo de un nuevo día. La belleza que crea el sol es algo que las palabras no pueden describir. Para mí, una de las grandes satisfacciones de la vida en el país es que se puede obtener la verdadera belleza del sol, sin la obstrucción del humo.

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