Fernando Pacheco
Fernando Pacheco
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Fernando Pacheco

1992 Puebla de Obando, Badajoz


Fernando Pacheco Flores, más conocido simplemente como Fernando Pacheco, es un guardameta de fútbol español. 

Nació el 18 de mayo de 1992 en Puebla de Obando, un pequeño municipio situado en la provincia de Badajoz. Su equipo actual es el Deportivo Alavés, club al que llegó hace varias temporadas y donde se ha consolidado como uno de los arqueros más seguros del panorama nacional.

Inicios

Antes de llegar a la ciudad de Vitoria, su formación dio comienzo de la mano del Obandino, equipo de su pueblo natal. Después de varios años en dicho club, aterrizó en el CP Flecha Negra de Badajoz, donde vivió sus dos temporadas pertenecientes a la categoría infantil. Poco después, le llegaría la mayor de las oportunidades para un joven portero como él.

En mayo del 2006 y con apenas catorce años de edad, el Real Madrid llamó a las puertas del cancerbero pacense. Por aquel entonces, Pacheco era el capitán de la Selección Extremeña Sub-14. Su carácter, solidez y envergadura (puesto a que ya medía 1,86 m con tan solo 14 años) encandilaron a Isidro Díaz, ex-delantero madridista, que no dudó en llevárselo como apuesta personal hacia Valdedebas.

Escalando en Valdedebas hasta llegar a la cima

Tras convencer en las pruebas pertinentes, Pacheco pasó a formar parte del Cadete B merengue de la temporada 2006/2007. Después llegó el A, antes de dar el salto al Juvenil, donde tras un año en el segundo equipo pasó a formar parte del A. Allí se terminó de consolidar como un serio aspirante a llegar alto como profesional. Su notable rendimiento no pasó inadvertido entre la cúpula blanca. Debido a ello comenzó a acaparar la atención de José Mourinho, entrenador por aquel entonces del primer equipo.

De la mano del entrenador luso ocupó por vez primera una de las plazas del banquillo blanco en el partido que enfrentó al combinado de Madrid con el Levante en enero de 2011 en Copa del Rey. Su debut tendría que esperar. Para ello, su deber era el de continuar quemando etapas en las categorías inferiores. Fruto de ello, se convirtió en el guardameta titular del C' durante la temporada 2011/2012. Precisamente en diciembre de este año llegó su debut con el primer equipo. El cancerbero extremeño tuvo que vestirse los guantes en sustitución de Antonio Adán en el minuto 83 de un encuentro de Copa que enfrentó a su club con la Ponferradina. El resultado final fue un 5-1 favorable a los intereses de los de Chamartín.

Un año después, alternó su presencia en el Real Madrid C con el Castilla, antes de sufrir su primer gran varapalo como futbolista. Luego de una mala racha en cuanto a lesiones, a finales de diciembre del 2012 una lesión en el hombro mantuvo al prometedor arquero de entonces 20 años en el dique seco hasta mayo. Lejos de bajar los brazos, el de Puebla de Obando volvió más fuerte tras su calvario, reapareciendo en el mes estimado con el Real Madrid Castilla.

En la 2013/2014, con el ascenso al primer equipo de Tomás Mejías, Fernando se hizo con la titularidad del filial madridista, disputando hasta 39 partidos. Sin embargo, su buena contribución no pudo evitar el descenso de su equipo a Segunda División B. Debido a ello, el entrenador del primer equipo, Carlo Ancelotti, decidió llevárselo a la gira por EE UU del verano de 2014. El italiano confiaba en él para que fuese el tercer portero de la plantilla. Además, llegó a ser convocado para disputar la final de la Supercopa de Europa, en la que los merengues saldrían vencedores ante el Sevilla. En ese curso, aunque su participación se vio reducida a una única actuación ante el Cornellá en Copa del Rey, el pacense sumó a su palmarés, además del citado trofeo europeo, un Mundial de Clubes. Su equipo se impuso en la final al San Lorenzo de Almagro por 2-0. Sergio Ramos y Gareth Bale fueron los goleadores.

Llegada al Deportivo Alavés

Sin embargo, esta condición parecía quedársele pequeña para un portero de su proyección. Debido a ello, y de acuerdo con el nuevo técnico Rafa Benítez, que prefería a Rubén Yáñez como tercer guardameta, decidió salir de Valdedebas en busca de minutos. El destino escogido fue el Deportivo Alavés. En Vitoria, el extremeño se encontró con el ambicioso proyecto de un equipo que quería volver a competir en las mejores plazas después de una década con más grises que claros. Desde el primer momento se ganó la confianza de José Bordalás, técnico por aquel entonces del Glorioso. Con el actual entrenador azulón alcanzó la cifra de 40 partidos en la temporada 2015/2016, encajando 34 golesm y siendo fundamental en el ascenso directo de su club a Primera División.

Le llegaba entonces la gran oportunidad. Con 24 años consiguió el sueño de llegar a jugar en la máxima categoría del fútbol español, siendo uno de los pocos que sobrevivió en el once titular de una plantilla que sufrió una remodelación total con el objetivo de aclimatarse en las mejores condiciones posibles a esta nueva fase. Ni siquiera el propio Bordalás resistió, adquiriendo su testigo Mauricio Pellegrino. Nuevamente, el exmadridista volvió a brillar en Mendizorroza, al igual que su equipo, que rozó la Gloria tras alcanzar la final copera de ese mismo año. No obstante, el FC Barcelona despertó del sueño a los albiazules, venciendo en la final por 3-1. Como dato curioso, se trató del último partido oficial disputado en el Estadio Vicente Calderón. Poco a poco el nombre de Fernando Pacheco se iba afianzando entre la crítica de manera positiva, como uno de los guardametas que más confianza aportaban. Los cantos de sirena empezaban a vislumbrarle un futuro cercano en equipos de un escalón más alto.

Tras la euforia copera llegó la resaca. Una mala planificación en la dirección técnica hizo tambalear el proyecto en Primera del conjunto babazorro, que se apoyó más que nunca en su escudero de la portería. Afortunadamente para ellos, con la llegada de Abelardo el equipo comenzó a funcionar al son que el meta continuó haciendo su trabajo de una manera ejemplar. De este modo, comenzó a cimentarse el nuevo Alavés.

La temporada 2018/2019 comenzó de manera inimaginable. Con la idea del míster asturiano instaurada, el equipo se mantuvo entre las cuatro primeras posiciones de la clasificación hasta prácticamente el final. Desafortunadamente para los babazorros, las bajas de hombres importantes y la marcha anunciada anticipadamente de su técnico terminó por desinflar a un equipo que se quedó finamente sin ni siquiera una posición para jugar en la Europa League de este año. No obstante, no se ha de olvidar las grandes tardes que dio aquel equipo al público de Mendizorroza. Aquel Alavés se caracterizó por su solidez y pragmatismo, especialmente en su campo. Un equipo que concedía muy poco a los rivales, y salvaguardados por un Fernando Pacheco en portería que cada año que pasaba parecía mejor.

En cuanto a su trayectoria internacional, aunque llegó a ser campeón del europeo sub-19 del 2011 como suplente de Edgar Badía (actual portero del Elche CF), además de participar en 8 ocasiones con la Sub-21, a sus casi 28 años aún no ha recibido la llamada de la selección absoluta. A pesar de que han sido varias las veces en las que su nombre ha sonado par a las listas, lo cierto es que, hasta el momento, ni Lopetegui en su día, ni Robert Moreno ni Luis Enrique han dado el paso que para muchos está al caer. Desde que pisó Vitoria, Pacheco se ha convertido en uno de los mayores talentos del fútbol español bajo palos. Su influencia en el equipo alavés es cada vez mayor. Los éxitos recientes del conjunto albiazul no se entienden sin el canterano madridista en sus filas.

Posiblemente, debido a su manera de jugar, alejada de las ansias por acaparar el protagonismo y destinada a la misión explícita de mantener la integridad de la red que defiende, provoque que no resulte un personaje de lo más querido para los focos. Se trata de una figura importante del selecto club de futbolistas no mediáticos, y a la vez infravalorados por la opinión pública. No obstante, a pesar de que varios equipos importantes como Sevilla, Valencia o algún que otro de la Premier han tratado de atraerlo a sus filas, tal y como él mismo afirma, se siente muy cómodo en Mendizorroza, donde el es feliz y se siente querido y admirado. A día de hoy, es el segundo capitán de la plantilla del Glorioso, por detrás de Manu García. Este cariño le hace compensar la falta de reconocimiento que sigue teniendo a día de hoy más allá de Vitoria, creando un feedback como pocos los hay en la Liga, y ayudándole a alcanzar su techo como profesional, si es que lo tiene. 

 

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