Un derby texano sin
favorito
dallasnews.com

Los primeros minutos de este Texas Derby fueron de tanteo entre ambos rivales, no teniendo demasiadas intenciones por percutir la portería del rival en estos compases iniciales. Mientras que FC Dallas fue el equipo que llevó la batuta del juego con mayor posesión y jugadas más elaboradas, su rival trato de imprimir mayor velocidad en las acciones, aunque se topaba de bruces una y otra vez con la defensa local.

Los minutos pasaban y el miedo a recibir un gol a causa de algún despiste provocó que ninguno de los equipos quisiese arriesgar, y el encuentro se disputase en su gran mayoría en el centro del campo. Solo leves escaramuzas con balones a la espalda de la defensa fueron las únicas acciones que pudieron verse sobre alguna de las porterías, hasta que pasado el ecuador de la primera mitad, FC Dallas tuvo varios disparos que pusieron en aviso al Dynamo.

Sin embargo, tras el regreso por el parón de hidratación, Houston Dynamo se encontró con una jugada aislada en el área de su rival en la que un jugador local tocó el balón con las manos y eso llevó al colegiado a señalar la pena máxima. Fafá Picault, ex jugador de FC Dallas, fue el encargado de transformar la pena máxima y poner por delante al conjunto “Orange”.

A partir de ese momento FC Dallas intensificó su juego sobre la portería visitante, tratando de encontrar un gol que les permitiese empatar el resultado antes del descanso, y afrontar la segunda mitad de otra manera. Tras un par de acercamientos al área y disparos que carecieron de acierto, lograron encontrar una brecha en la defensa que atacar. Fue un cambio de orientación con el que a Acosta a la espalda del lateral derecho, teniendo que poner solamente el balón en el interior del área pequeña para la aparición de Jáder Obrian y que este solo tuviese que empujar la pelota al fondo de la portería.

La segunda parte tuvo también inició con los dos equipos tanteándose y sin mostrar demasiado interés por desequilibrar el resultado. Mucho control de balón, mucho pase… poca profundidad.

Con el paso de los minutos Houston Dynamo fue mostrándose mejor y con mayor presencia en el ataque, aunque no consiguió transformar esta superioridad en ocasiones manifiestas de gol. Todas las jugadas terminaron en acercamientos sobre la portería sin que tan siquiera lograsen realizar un disparo bajo los tres palos. Ante ese planteamiento que estaba viéndose, FC Dallas comenzó a mover el banquillo y dio entrada a varios futbolistas de ataque para tener mayor presencia en acciones ofensivas. Lograron su objetivo y en los siguientes minutos lograron darle mayor profundidad al equipo, encontraron en varias ocasiones a los delanteros, sin embargo, no fueron capaces de encontrar ese último pase que les permitiese tener alguna ocasión manifiesta de gol.

Sin demasiados cambios en el trascurso de la segunda mitad, los equipos empezaron a ponerse “nerviosos” y aumentaron la intensidad de su juego, imprimiendo mayor velocidad a sus acciones, tratando así de coger desprevenida en alguna ocasión a la defensa del rival. Fueron varios minutos de contraataques entre una y otra área sin que ninguno de los dos equipos le pusiese coherencia al juego y buscase una manera diferente de llevar peligro.

En los minutos finales, con un resultado que parecía prácticamente inamovible, los dos equipos dejaron de tener presencia en el ataque dejando que el tiempo pasase y dando por bueno un resultado que por el momento no contentaba a nadie, pero que siendo el inicio de la temporada servía para tomar nota de algunos conceptos.

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