La delicada situación de 'La Academia'
Dani Aquino se lamenta durante un partido del filial del Atlético de Madrid esta campaña. (Foto: Dani Mullor).

La tragedia se terminó por consumir el pasado domingo. Después de dos temporadas coqueteando con la zona baja de la clasificación de Segunda B, el Atlético de Madrid B acabó dando con sus huesos en la cruel y dura Tercera División madrileña. El descenso se hizo oficial con el triunfo de Las Palmas Atlético el pasado domingo, y ya de nada sirvió vencer en Leioa, como tampoco servirá de nada el último encuentro liguero.

Las continuas faltas de disciplina de algunos de los futbolistas más importantes del filial rojiblanco, la irregularidad, la falta de minutos y las lesiones de hombres que tienen una gran proyección para el club en un futuro próximo, la falta de nivel de otros futbolistas, y el paso de tres técnicos (Mena, Sánchez Aguiar y Roberto Fresnedoso) por el banquillo del Cerro del Espino fueron causas fundamentales del fatal desenlace, pero no las únicas.

En un club cuya afición recibe con los brazos abiertos y gran algarabía la aparición de jóvenes talentos desde el fútbol base, y en el que la cantera siempre ha sido un pilar fundamental para sobrevivir en los momentos más complicados, además de un nexo de unión entre club y seguidores; la noticia del descenso ha sido un mazazo para un buen sector de la hinchada rojiblanca, que no comprende los motivos de lo ocurrido.

El descenso de categoría arrastra consigo al Atlético de Madrid C a la Regional Preferente madrileña. Ya no habrá derbis en Segunda B entre los dos filiales de los dos grandes madrileños después de los dos años de los castillistas en Segunda División y de su descenso la pasada temporada. Ahora el Atlético B se tendrá que medir al tercer conjunto madridista para tratar de retornar cuanto antes a Segunda B.

Representantes con la sarten por el mango

No es raro percatarse cada día de la presencia de hombres trajeados por los alrededores de la Ciudad Deportiva del Atlético de Madrid. La presencia de representantes en las instalaciones rojiblancas es una constante muy venida a más en los últimos tiempos. Hay cuatros hombres importantes en esta situación. Julián Muñoz, José María Sánchez-Puerta, Guillermo Moraleda y Herminio Menéndez. El primero regresó al club tras la marcha de José María Amorrortu y el equipo habitual de trabajo del fútbol base rojiblanco y la llegada de Carlos Aguilera. Junto a Amorrortu salieron Rafael Juanes, Santos Pérez, Antonio Zapata y el equipo habitual de colaboradores y ojeadores en junio de 2011, lo que ha resultado una decisión mala echando la vista atrás.

El Atlético B ha terminado en seis ocasiones por debajo del décimo puesto, y en otras dos en el décimo desde el año 2001

Salvo el año de Milinko Pantic, cerca de las posiciones de ascenso a Segunda, el filial ha ido cayendo año a año en la clasificación. Y los resultados del tercer equipo rojiblanco y de los juveniles no han mejorado en relación a años anteriores. En estos cinco años, la situación de la cantera y sus equipos más visibles ha virado a peor.

El filial, desde su descenso a Segunda B en el año 2000 empujado por el primer equipo, ha terminado en seis ocasiones por debajo del décimo puesto, después de haber sido campeón de grupo en 2001 y en 2004 con la generación de los Luis García Conde, Nano, Antonio López, Cubillo, Raúl Molina, Marcos Márquez, Mario, Juanma Ortiz o Pedro en primer lugar; y posteriormente con los Lledó, Molinero, Mané, Raúl Medina, Gabi, Arizmendi, Toché, Cisma, Manu del Moral, Sergio Torres o Iván Cuellar.

La irregularidad, por otra parte habitual en la trayectoria de los filiales, ha sido una constante. Después de haber terminado en quinto lugar en 2012, su mejor puesto desde 2004, el Atlético de Madrid apostó desde los despachos por renovar por completo el filial y apostar por nuevos futbolistas junto a los que acababan de quedar campeones en el grupo 5 de División de Honor. Sólo los que siguieron en el filisl eran de la agencia de Julián Muñoz, Más Fútbol. Los resultados no fueron los esperados, además de la polémica que suscitaron las suplencias del ojito derecho de la afición, Óliver Torres, en el filial con Alfredo Santaelena.

Julián Muñoz y José María Sánchez-Puerta favorecieron las empresas de representación de futbolistas de sus hijos, junto a Guillermo Moraleda, director comercial del club, para colocar en el club a jóvenes jugadores asesorados por sus firmas y agencias. César Labrandero y José María Sánchez-Puerta Castañeda, junto a Moraleda, movieron hilos y "tomaron el control" de la situación a pesar de que Carlos Aguilera, director deportivo de "La Academia" y Emilio Gutiérrez, director de "La Academia", sean los responsables oficiales de la cantera rojiblanca. En otros casos, representantes como Daniel Fonseca tuvieron trato de favor en ciertas operaciones con la llegada de Leandro Cabrera, Sebastián Gallegos y algún futbolista más uruguayo al fútbol base rojiblanco. En la actualidad, la llegada de Raúl Jiménez, vinculado a Jorge Mendes, facilitó la llegada de otros futbolistas procedentes de México, como Diego Gama.

Las denuncias de periodistas y futbolistas de prácticas abusivas en el fútbol base del Atlético de Madrid han sido una constante en los últimos cinco años. El miedo a denunciar y las ganas de triunfar en el fútbol a cualquier precio han hecho el resto. Muchos futbolistas firmaron con las agencias Más Fútbol, Gol 21 y Steelman Sports (vinculadas a Julián Muñoz y Herminio Menéndez), y los que no firmaron fueron presionados para hacerlo o expulsados del club. Los constantes cambios en el filial rojiblanco sólo son la punta del iceberg de la situación en la cantera.

Generaciones y futbolistas perdidos

La compleja situación en el fútbol base rojiblanco ha permitido la salida de futbolistas muy interesantes para la entidad del Manzanares. Jugadores que fueron considerados perlas de las categorías inferiores han salido en los últimos años del club, caso de Iván Calero al Derby County, Sergio Marcos al Villarreal o Borja Martínez, la más reciente, al Espanyol. Incluso jugadores como Ángel Encinar salieron al Rayo Vallecano para ser una de las piezas fundamentales del juvenil vallecano que conquistó la liga esta temporada en el grupo 5 de División de Honor juvenil.

Ciertos éxitos de la cantera rojiblanca no han dado estabilidad al delicado paso de los futbolistas de juveniles al profesionalismo

El impulso que generaron en el fútbol base rojiblanco las generaciones de 1994, 1995 y 1996, campeones de la Nike Premier Cup en España en 2009 y subcampeón mundial, y campeones del prestigioso Mundial sub 17 de Madrid en 2012, además del subcampeonato en el mismo torneo de 2013, no se han aprovechado en las categorías cadetes y juveniles para facilitar el salto a profesionales. Tampoco las dos buenas participaciones de los juveniles en la UEFA Youth League, donde firmaron los octavos de final la campaña pasada, y accedieron a cuartos de final en la presente, han servido para asentar el trabajo rojiblanco en su fútbol formativo.

Generaciones con jugadores del nivel de Óliver Torres (FC Porto), Javi Manquillo (Liverpool), Saúl Ñíguez (asentado en el primer equipo), Dani Márquez (Villarreal), Vasco, Lucas (Atlético/ Atlético B), Cañete (internacional sub-20 por Paraguay), Calero (Derby County), Thomas (UD Almería), David Gil (Atlético B), Borja Martínez (Espanyol), Samuel Villa (Atlético B), Iván Alejo (Atlético B), Chele (Trival), Arona Sané (Atlético B) o Xu Xin (Atlético C), Roberto Núñez (Juvenil A), Fede Prieto (Juvenil A), Carlos Tirado (Atlético C), además de otros incoporados de fuera como Héctor Hernández, Amath, Matija Spoljaric, Fran Manzanara o Carlos Ramos. Salvo excepciones con las que cuenta Simeone (Saúl, Lucas, Óliver, Manquillo Thomas, David Gil, Héctor), muchos de ellos terminaron por salir del club y los que se quedaron no lograron asentarse en el segundo equipo colchonero.

Otros, como Keko, Sergio Rodríguez, Atienza, Regalón, Kader, Camacho, Pulido, Pedro, Borja Bastón o Alberto Perea salieron sin oportunidades de demostrar su calidad en el primer equipo, a pesar de ser piezas importantes en el filial y en las categorías inferiores de las selecciones españolas o, en el caso del ahora jugador del Numancia, tunecinas. Alguno, como el delantero del Zaragoza Borja, aún mantiene relación contractual con el club.

Con el descenso del filial, la reestructuración y los jugadores con los que puede contar el Atlético de Madrid para planificar la próxima temporada son toda una incógnita, y una demostración de que el actual trabajo en la cantera rojiblanca no están dando ni los resultados competitivos ni formativos esperados. La idea de los propios dueños del club, Gil Marín y Cerezo, era que en un plazo de cinco años (desde 2011), el 70% del primer equipo estuviera formado por canteranos. A falta de un año para cumplir tal propósito, tan sólo Gabi, Koke, Mario Suárez, Saúl, Fernando Torres y Lucas Hernández provienen de la cantera rojiblanca. Es decir, el treinta por ciento.

Resultados irregulares

Durante los últimos años, los principales equipos de la cantera rojiblanca no han tenido sus mejores años. El Atlético C, en Tercera, firma 49 puntos para ocupar la 12ª plaza a falta de un partido para el final en su liga. Su mejor clasificación en estos últimos cinco años, a la espera de certificarla en la última jornada, y de que los rojiblancos no han terminado por encima del décimo puesto en los últimos años en la Tercera.

Por su parte, los juveniles, después del desastroso noveno puesto que certificó la salvación con polémica en 2011 en División de Honor, mejoraron sus resultados en los últimos años, pero esta temporada quedaron fuera de la Copa de Campeones y de la Copa del Rey juvenil. En 2011, el juvenil A del Atlético de Madrid se salvaba después de estar en puestos de descenso a dos jornadas del final, mientras el juvenil B, con 34 puntos, estaba tres puntos por encima del descenso. El Atlético juvenil A ganaba a su juvenil B por 2-1, el Atlético Madrileño, en un duelo que despertó muchas sospechas. Ambos ganaron en la última jornada a Getafe y Valladolid, pero la situación terminó con el Atlético Madrileño "desterrado" al grupo 7 de la División de Honor.

Buenas generaciones de jugadores de la cantera rojiblanca no han tenido continuidad en sus últimas etapas formativas

Un equipo sub-19 que, en 2001 y 2002, de la mano de Abraham García y con futbolistas de la talla de Fernando Torres, Gabi, Manu del Moral, Arizmendi, Molinero, Sergio Torres, Cuéllar o Raúl Medina se convirtió en el mejor equipo de España de la edad, con un subcampeonato contra Osasuna en 2001, y el campeonato de Juvenil División de Honor en Almería en el año 2002.

Mientras el juvenil B cumplía su labor formativa en el grupo siete y el C, cerca del descenso en 2011, estuvo a la altura las siguientes campañas. El juvenil C, en Liga Nacional, fue subcampeón la pasada campaña, y esta terminó en tercera plaza su liga, siendo un equipo compuesto en su mayoría por juveniles de primer año.

En cuanto al cadete A rojiblanco, después de no conseguir una liga que dependía de ellos en 2010 después de caer en la penúltima jornada contra el Rayo Majadahonda, y de ceder al año siguiente, en 2012, 2013 y 2014 los rojiblancos sumaron tres títulos de liga de forma consecutiva, mientras el cadete B, el Atlético Madrileño, formaba en la misma categoría a sus futbolistas de primer año para adelantar el proceso formativo.

Mientras en infantiles el primer conjunto rojiblanco de su edad manda con mano de hierro tras conquistar las tres últimas ediciones de la División de Honor Infantil y estar cerca de ganar la cuarta, y en alevines el alevín A va camino de vencer de nuevo en la liga tras no hacerlo en 2013 y 2014.

Muchos chicos que prometían grandes expectativas se quedaron en el camino en el Atlético de Madrid

Por el camino, evolucionan futbolistas que deberán ser los que den nuevas alegrías en el futuro a la casa colchonera. Alejandro Santomé, Antonio Moyá, Rubén Fernández (internacionales sub-17), Santi Canedo, Carlos Marín, Lucas, Álex Díez, Álex Neila, Fede Prieto, Juan Moreno, Kevin Caicedo, Yael Ballesteros, los hermanos Obama, Ángel Agüero, Víctor Mollejo o el benjamín Jorge Castellanos que destacó en la reciente Íscar Cup son los que tomarán en el futuro, si todo va bien para ellos, el relevo de los Torres, Koke, Gabi, Mario, De Gea, Domínguez, Camacho, Borja Bastón, Saúl, Manquillo, Óliver, Aguilera, Toni, López, Abel, Rubén Baraja, Arteche, Miguel Ángel Ruiz, Marina, Rubio y otros tantos muchos históricos jugadores rojiblancos surgidos del fútbol base atlético.

Incógnitas en el aire

A corto plazo, hay varias incógnitas que en el club se deberán resolver para la planificación del filial y de la cantera de cara a la próxima temporada. La primera será despejar los futbolistas que compondrán las plantillas de la próxima temporada. El club deberá decidir entre dar continuidad a los chicos que vienen dando resultados desde abajo y hacer pocas incorporaciones, o mantener la política actual, en la que futbolistas venidos de otros clubes y otros países toman el protagonismo en los últimos peldaños formativos y desplazan a los que vienen subiendo desde la base. El fútbol base rojiblanco cuenta con jugadores procedentes de varias nacionalidades, sobre todo en etapas cadetes, juveniles y en sus dos filiales. Rougalas, Diego Gama, Lucas Hernández, Benja, Pierre, Xu Xin, Keita, Arona, los hermanos Obama, Saeid Ezatolahi, Dembakwi Yomba, Matija Spoljaric, Kevin Caicedo, Momar Ndoye, Tameer Al Muhaza, Mario Jelavic, Luka Mauer, José Dos Anjos, Nica, Silvano o Lübcke son varios de los futbolistas foráneos o de origen extranjero que el Atlético de Madrid tiene enrolados en su fútbol base. Algunos fichados estos dos últimos años, y otros, como Kevin Caicedo, Lucas, Arona, los Obama o Nica ya con varias temporadas en el club.

Además, muchos futbolistas del filial rojiblanco terminan contrato este mes de junio, lo que parece que facilitará la renovación. Dani Espejo, Mario Marín, Bernabé, Tiri, Andrés Robles, Zubi, Aquino, Samu Sáiz o Ndoye finalizan su vinculación al club el próximo 30 de junio, y parece seguro que muchos de ellos no continuarán. Tan sólo Lucas, renovado hace unos meses, Héctor y Borja González mantienen vinculación más allá de esa fecha. El resto, es una cuestión que el club deberá encauzar en los próximos días. Otros, como David Gil, Pablo Trigueros, Nacho Monsalve, Alejo, Samuel Villa o Ian conocerán los planes del club en los próximos días y si continúan, porque también acaban contrato en mes y medio.

El Atlético de Madrid tiene convenios con 40 clubes en España y controla a cerca de 10.000 jóvenes jugadores de fútbol en España entre su cantera, su escuela de fútbol y sus clubes convenidos

La segunda, y muy importante, será desvelar si las informaciones publicadas en las últimas semanas por varios medios acerca de una posible compra de una plaza en Segunda B la próxima campaña son ciertas. Filiales como el del Barcelona, Espanyol, Deportivo, Celta, Sporting de Gijón, Málaga, Valencia, Zaragoza, Betis o Sevilla han pasado recientemente por la Tercera División, y han terminado regresando a Segunda B en poco tiempo sin que la calidad formativa de sus futbolistas ni su proceso formativo se resienta. El club todavía no ha desvelado si es cierta la información o pretende aprovechar la situación para reestructurar su modelo del fútbol base.

La última incógnita a despejar, y ya desde hace mucho tiempo, será conocer por qué motivos chicos que despuntan a tempranas edades (benjamín, alevín, infantil) se estancan en edades intermedias (cadetes, juveniles), donde la formación atraviesa una etapa crítica y se terminan desechando futbolistas que prometían mucho en su proyección. Además de cómo pretende mejorar y allanar el paso del fútbol base al profesionalismo el club, vistas las dificultades de muchos chicos para dar ese salto y mantener su rendimiento. Dudas y cuestiones que el club debe mejorar en su metodología de trabajo y su funcionamiento para que el proyecto de "La Academia" recupere el brillo perdido y dé los resultados deseados en competición y formación.

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