Real Oviedo y SD Huesca firman un empate que a ambos sabe a poco
Susaeta avanza con el balón ante Melero y Torró | Foto: LaLiga

Reparto de puntos entre Huesca y Oviedo en un partido que tuvo absolutamente de todo y que deja a ambos equipos con la miel en los labios y la sensación de haber dejado escapar dos puntos.

Arrancó el partido según lo esperado, con mucho ritmo e intensidad. Como viene siendo habitual en sus partidos como local, el Oviedo empezaría muy fuerte, presionando la salida de balón del rival y dándole mucha intensidad al juego. Durante los primeros minutos de encuentro los azules trataron de buscar la figura de Saúl Berjón en banda izquierda, además Susaeta aparecía por ese costado con intermitencia para asociarse con sus compañeros y tratar de buscar superioridad numérica.

Sin embargo el plan de Fernando Hierro no daba sus frutos, el conjunto carbayón se mostraba muy impreciso en el pase y pronto cedía el dominio de la posesión al SD Huesca. Los hombres de Juan Antonio Anquela demostraban un riguroso orden táctico tanto en faceta defensiva como ofensiva, evitando generar fisuras de las que se pudiera aprovechar el Real Oviedo y su enorme pegada como local.

Pronto iba a descubrir el conjunto maño sus verdaderas intenciones y el plan que traía a la capital del Principado. En el minuto 13 y tras la enésima pérdida de balón del Oviedo, llegaba la pelota a Samu Sáiz que ganaba la espalda al centro del campo oviedista y buscaba conectar con Vinícius Araújo que aunque iba a recibir en posición legal, veía como el juez de línea levantaba el banderín y señalaba fuera de juego. El Tartiere recibía el primer aviso de una constante que se iba a reproducir durante toda la tarde, Samu Sáiz lanzaba la contra apoyado en su fenomenal conducción en carrera para buscar a Vinicíus por detrás de la defensa oviedista. Las otra opciones del mediapunta serían buscar la profundidad en banda del habilidoso David Ferreiro o la verticalidad de Alexander González por el otro extremo del campo. Tremendo peligro el que genera la línea de trescuartistas del equipo aragonés.

Pese al susto, el conjunto carbayón no iba a amilanarse y sólo un minuto después, era Linares el que controlaba con el pecho un pase picado de Saúl Berjón, forcejeaba con su marca y lograba sacar un remate con pierna izquierda que Sergio Herrera iba a sacar con un pequeño roce con el pie.

Pasado el primer cuarto de hora el partido se relajó un poco y entró en una fase de muchas interrupciones. El Oviedo no quería ceder un metro a Samu Sáiz que era objeto de numerosas faltas y el árbitro dejaba sin amonestar un codazo a Toché en una disputa aérea. Por contra, era el ariete azul el que iba a recibir tarjeta amarilla por sus reiteradas protestas. Lo cierto era que los dos equipos sabían a quién debían atar en corto.

En el minuto 23 David Fernández tuvo que ingresar en el partido en sustitución de Héctor Verdés que marchaba lesionado. Durante el camino hacia el banquillo, el valenciano provocó una tarjeta amarilla que acarrea suspensión, ya consciente de que la molestia muscular le va a dejar en el dique seco la próxima jornada.

Ya en el minuto 28 el Huesca iba a llegar de nuevo con peligro, esta vez era David Ferreiro el que ganaba el espacio por banda izquierda y ponía un centro para Vinícius que erraba de nuevo el remate, que además se encontraba en clara posición antirreglamentaria pero esta vez era bien señalada por el juez de línea.

Pocos segundos más tarde iba a llegar el primer gol del partido. Una falta lateral fenomenalmente lanzada por Néstor Susaeta iba a ser rematada de forma magistral por David Costas que conseguía conectar un inapelable cabezazo que acababa en la red después de estrellarse en el palo derecho de la portería oscense.

El gol pareció sembrar las dudas en el Huesca e hizo crecerse al conjunto de la capital del Principado que disfrutó de sus mejores minutos en el último tramo del primer periodo. Sergio Herrera, brillante todo el encuentro, sacaba un balón peligrosísimo a la espalda de sus centrales cuando Linares ya parecía cargar la pierna y hacer el segundo de los asturianos.

Se llegaba al final de la primera parte con las protestas de los futbolistas del Huesca tras un último acercamiento a balón parado en el que exigían pena máxima por una supuesta agresión de Christian Fernández en el lanzamiento de una falta al interior del área carbayona.

La segunda mitad comenzó con un Huesca muy agresivo, que lanzaba ataques con mucha velocidad y determinación desde ambas bandas. El Oviedo sufría las acometidas visitantes librando como buenamente podía.

En el minuto 52, por poco se detienen los corazones de la parroquia oviedista cuando Juan Carlos perdió pie en un despeje cediéndole el balón a Vinícius que, con todo a favor y de forma incomprensible no acertaba a rematar a la primera y veía como el arquero azul se le echaba encima cuando todo su equipo ya parecía celebrar el empate.

Tres minutos más tarde iba a llegar una de las jugadas determinantes en el encuentro. Christian Fernández, tras perder un balón en campo contrario soltaba un manotazo a la hora de revolverse que el colegiado, López Amaya, iba a interpretar como agresión y a la postre expulsaba al defensor cántabro. El Real Oviedo tendría que jugar con un jugador menos durante los más de 30 minutos que restaban hasta el final de partido.

Automáticamente Hierro iba a dar entrada a Johannesson en lugar de Linares. El de Villaviciosa ocuparía el carril derecho de la defensa desplazando a José Manuel Fernández a la banda izquierda.

Con el Oviedo en inferioridad el Huesca se volcó en ataque y comenzó el sufrimiento del equipo local. La grada, muy enfadada, lanzaba su ira a viva voz contra el árbitro y contra la figura del presidente de la LFP, Javier Tebas.

En el minuto 62 Juan Carlos iba a realizar una brillante intervención de reflejos a una mano en un centro rematado por Íñigo López. Era el primer aviso serio de los azulgranas.

Pocos minutos después iba a llegar el empate del Huesca en una jugada casi calcada a la del gol oviedista. Falta lateral al interior del área que iba a rematar Carlos David adelantándose a toda la defensa y haciendo valer la salida en falso de Juan Carlos que fallaba de forma flagrante.

El Oviedo acusó el golpe y la grada se enfrió. Pero tras un par de desdoblamientos por banda de los laterales azules Johannesson y Fernández, el equipo empezó a creer en sus posibilidades y espoleado por una grada acostumbrada a remar a contracorriente consiguió sacudirse el peligro y acercarse al área rival.

En el minuto 79 iba a ser el canterano Johannesson el que recorrería toda la banda hasta llegar a línea de fondo para recibir un balón de Susaeta y ser objeto de penalty al tratar de recortar a Carlos David. Realmente el defensor del Huesca saca el balón con limpieza, lo que hace lamentar la desafortunada actuación del trío arbitral durante todo el encuentro.

Toché, el máximo goleador del Real Oviedo en las dos últimas temporadas lanzó al centro de la portería y Sergio Herrera, en una más de su buena actuación, sacó con la punta de su bota. Al veterano delantero murciano se le venía el mundo encima, consciente de la importante oportunidad que había dejado escapar. Ni un solo aficionado carbayón se lo tendrá en cuenta, agradecidos como están a su enorme aportación al equipo y a su magnífico comportamiento dentro y fuera del terreno de juego.

El Huesca, ya con todo su potencial ofensivo sobre el campo, puesto que Anquela había dado entrada a Vadillo y Borja Lázaro vio como el Oviedo con un jugador menos le iba a crear peligro hasta el pitido final.

El partido denominado como "final" por Fernando Hierro terminaba en tablas, con un bonito y disputado encuentro solamente salpicado por las desafortunadas decisiones arbitrales. Ambos tendrán que seguir luchando, como tendrían que seguir haciéndolo en cualquiera de los otros posibles resultados que hubieran tenido lugar esta tarde.

El Real Oviedo continuará una semana más en puestos de Playoff con un punto de ventaja sobre su más inmediato perseguidor, el SD Huesca.

Todavía restan siete partidos para el fin de la fase regular y muchos puntos en juego. Las finales, a su debido tiempo.

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