Turno para Tana

Tras varios días de la dolorosa venta de Jonathan Viera al conjunto chino, la afición amarilla busca algún aspecto positivo al que agarrarse. Uno es, sin duda, Tanausú Domínguez. El jugador gran canario, obligado a dar un paso al frente, que llene el vacío que deja la venta del 'Mago de la Feria'.

Turno para Tana
Tana, frente al Valencia. //  LaLiga

La afición amarilla, helada por la venta de su  'buque insignia', busca de forma desesperada, una nueva razón para creer que no está todo perdido. Intenta  hacerse a la idea de que siguen habiendo motivos para "hacer historia" salvando la categoría. Es un hecho más que obvio que, Viera, era el auténtico faro que, hacía ver luz a los aficionados de la U.D. Las Palmas. Es por eso que, con la emigración del jugador al continente asiático, hay una pieza en el puzzle de Jémez que queda huérfana.

Tana, obligado a dar un paso al frente.

El jugador, al que todo el mundo apunta, no es otro que Tana. Por multitud de razones. Una de ellas, su condición de canterano y, por tanto, su sentimiento amarillo. Otra, y de mayor importancia, es su similitud futbolística a Jonathan Viera. Ocupa una posición idéntica en el campo, y posee cualidades técnicas y físicas, suficientes,  para suplir al jugador de La Feria.

A dos días, del importante choque frente al Leganés, en el Estadio Municipal de Butarque, toda la afición amarilla espera, con optimismo, que el número 24 de ese paso al frente que resulta necesario para el devenir del futuro del conjunto canario.

 Cierto es que, Tana, no tendrá una tarea nada fácil de realizar. Nada hace presagiar que se encontrará con un camino de rosas. Hablamos de un jugador, cuyo último año y medio, ha tenido más sombras que luces. Además, se ha sentido cuestionado permanentemente con la grada, escuchando un incómodo 'run run', cuando es sustituido o simplemente, toca  la pelota. Ante esto, va tener que, saber sobreponerse a las circunstancias y tomar protagonismo. Todos saben que dispone de unas condiciones excelentes, solo falta que el propio jugador dé el paso, se sienta importante y comience a deslumbrar.  Motivación de ser el líder del equipo, va a tener de sobra, y presión, teniendo en cuenta la longitud de la sombra de Jonathan Viera, más aún.