El brillo a un segundo plano
Foto: Daniel Nieto-VAVEL-.

El brillo a un segundo plano

Los guipuzcoanos sin descollar, fueron más que el Celta. Repasamos los puntos positivos y negativos del triunfo efectivo del representativo vasco.

stefa-de-antoni
Oscar Stefano De Antoni

La Sociedad Deportiva Eibar volvió a la victoria frente al Real Celta Club de Vigo (1-0), en marco de la jornada 26 de Liga. El partido disputado en el Estadio municipal de Ipurúa, se resolvió en el epílogo del encuentro, luego de una acción individual del recientemente ingresado Marc Cardona que pudo capitalizar Sergi Enrich (86'). El triunfo dejó más que conforme al elenco eibarrés, ya que extendió la brecha respecto de la zona baja. No obstante, tras el partido, José Luis Mendilibar entrenador del equipo vasco, mostró su disconformidad respecto del rendimiento armero.

Cambio de fluidez

A lo largo del campo, el conjunto guipuzcoano evidenció dos facetas a la hora de tener el balón. Por un lado, una dinámica y rápida en construcción del juego, con los centrales adelantados y conduciendo a pase cruzado para los extremos, buscando sin un resultado positivo la progresión por dentro debido a la superpoblación viguesa, con el doble pivote atascado y sin opciones para avanzar con el esférico.  Por otro lado, como consecuencia de que quedaban encerrados los centrocampistas internos, ello impedía la superioridad numérica entre el lateral-extremo del mismo costado por lo que si la acción individual de uno de ellos no surtía efecto, el avance quedaba en la nada.

Contrastes de rendimientos. En lo que hace al desempeño, se observaba cierta disparidad en resolución de los futbolistas. Por ejemplo: Fabián Orellana fue uno de los puntos más altos del equipo que pudo desnivelar insistentemente tanto por fuera en su condición de extremo como cuando se cerraba hacia la frontal en una especie de mediocentro ofensivo. En constraposición, Marc Cucurella, luego del golpe que recibió de David Costas perdió peso en el otro costado y su producción mermó en la complementaria. 

Foto: Ernesto Aradilla-VAVEL-.
Foto: Ernesto Aradilla-VAVEL-.

Del mismo modo, a Sergi Enrich le sentó bien la suplencia en San Mamés ya que recobró vigor y se le vio en su mejor versión: buen juego de espaldas pivoteando y generando, ubicado en el momento preciso tras el recorte de Marc Cardona. Por el contrario, Charles Dias no tuvo su tarde esperada: falló el penal y estuvo con menor participación. Asimismo, Joan Jordán. El catalán, viene siendo el primer cambio de Mendilibar y el desempeño de su reemplazante, Gonzalo Escalante, ha dado frutos como revulsivo.

Primer pase fallido. Dos aperturas hacia banda decantaron en dos oportunidades claras para el elenco visitante. Este, astuto las aprovechó y de no ser por la fortuna (el larguero), como así también el accionar de Marko Dmitrovic impidieron el gol celtiña manteniéndose el cero del lado azulgrana. No obstante, uno de los puntos más altos a nivel colectivo fue la persistencia, la intensidad y la búsqueda del gol. A pesar de las ocasiones fallidas, los blaugranas continuaron intentándolo hasta conseguir el objetivo a cuatro minutos del final.

Ramis, sin ritmo

Presumiblemente después de dejar atrás las molestias musculares el futbolista de Sa Pobla sintió su estadía en el dique seco. A su vez, la frecuencia en los cambios de zaguero para Anaitz Arbilla le han jugado una mala pasada ya que no se mantiene un mismo compañero de dupla central. A una jornada le acompaña Paulo Oliveira, otra Pedro Bigas y a la siguiente el mencionado Ramis, generando desconfianza o variando la forma de encarar los encuentros.

Foto: Ángel Ezkurra-VAVEL-.
Foto: Ángel Ezkurra-VAVEL-.

Cote, sin profundidad. Otra de las cartas que no se observó en plenitud fueron las recurrentes incursiones ofensivas de José Ángel. Este, no pudo compaginarse con Cucurella y por ende las embestidas carecieron de peso. Quizás, el protagonismo que se llevó Orellana, destinó la mayor parte de los ataques a la banda contraria por lo que el futbolista asturiano se reservó a mantenerse en tareas defensivas, aprovechando más las subidas de Rubén Peña.

Marc Cardona, el revulsivo

El ingreso del ex FC Barcelona fue vital para la escuadra eibarresa, ya que su versatilidad de adaptarse a la posición de extremo izquierdo le permitió a Mendilibar colocarle en la posición que inicialmente ocupaba Cucurella. Allí, desempeñándose como si lo hubiera efectuado toda una vida en el Eibar, el ariete con un quiebre de cintura dejó atrás a su marcador para ubicarse en posición de remate para desnivelar y que en el rebote, Enrich facturaba.

Bigas, conductor. En esa función que le solicitaba el partido, el defensa central de raíces baleares, cumplió satisfactoriamente. El encuentro necesitaba de un zaguero, valiente con una conducción de balón eficiente y que sepa romper líneas para buscar a los extremos o conectar interiormente con el doble pivote para retomar el juego hacia afuera. Esta, es una de las características por las que se le destaca y que repitió contra el Celta

Escalante, el colmillo

En Eibar saben a qué juega el de Río Cuarto. Sus funciones difieren del fútbol que pregona Joan Jordán, un centrocampista más de marca que de juego pero quien se las rebusca para quitar, jugar rápido y llegar a gol. Eso le dio al equipo, más intensidad arriba para adelantar la línea de presión y que los delanteros-volantes puedan resolver ante un ocasional robo en el tercio superior.

VAVEL Logo