El Celta y la maldición de los ex
Iván Villar despeja un balón con el pie. (Fuente: C. A. Osasuna) 

El Celta comenzó con los siguientes actores: En la portería Iván Villar. Hugo Mallo, Murillo, Aidoo y Olaza en defensa. Tapia, Okay y Denis Suárez en la medular. En ataque Baeza, Nolito e Iago Aspas

El Osasuna por su parte presento el siguiente elenco de actores: S. Herrera en la portería; Una línea de cuatro formada por Torró, Unai García, David García y Roncaglia; En el centro del campo Oier, Iñigo Pérez, Rubén García y Kike Barja. En punta Calleri y Enric Gallego.

Como en muchas películas de terror, siempre es un EX el que comete los actos más desalmados. No quiero demonizar a Roncaglia, solo es un profesional e hizo su trabajo. Además, no celebró ninguno de los dos goles. Por cierto, perdón por el spoiler.

En las primeras escenas se vieron claras las intenciones del equipo rojillo. Presión muy alta para impedir la salida de la pelota y terminar jugada. Un guion con poco texto, que funciona cuando todos los actores conocen muy bien cuál es su papel.

El Celta no podía salir y el balón lo recuperaba con facilidad Osasuna. En el primer saque de esquina para el equipo rojillo, el balón se paseó por la línea de gol y fue despejado por Iago Aspas. En el rechazo, el disparo desde la frontal salió por encima del larguero.

Cuando el Celta conseguía salir de la presión, aprecian los espacios. Si te tapas la cabeza, te destapas los pies y si te cubres los pies, te destapas la cabeza. Pero ni aun así logró el Celta crear ocasiones dignas de aparecer en el tráiler.

En el minuto 22 llegó el primer gol del partido y la primera escena de terror para los celtistas. Facundo Roncaglia empezó a ser el protagonista del film. Controló un balón sin oposición y lanzó un misil directo a la portería de Iván Villar. Roncaglia, el inesperado protagonista de nuestro trhiller, no lo celebró.

Osasuna dejó de presionar y retrasó unos metros la línea de presión. Subió la posesión del Celta, pero fue una posesión poco fructífera. Únicamente balones colgados por Hugo Mallo, que no tenían rematador. Tenemos un actor principal que no puede estar en todas las secuencias, pero no un secundario que de lustre al resto de escenas. Si el guión es colgar balones, es necesario un 9 que pueda rematar esos balones.  

Poco más que reseñar en esta primera parte por parte de ambos conjuntos.

El segundo acto comenzó igual. Osasuna volvió a la presión alta y concedió algún espacio atrás. Lo más sencillo viendo el desenlace de las anteriores películas del Celta, habría sido encerrarse atrás y esperar a la contra. Pero tampoco tiene Osasuna delanteros rápidos para poder hacer eso. Como la trama aún no había llegado a su punto álgido, siguió insistiendo Osasuna esperando que llegase ese momento. Y pudo llegar cuando un error en la salida de Rentao Tapia, permitió el remate de Calleri. Este golpeó con fuerza a la pelota, pero afortunadamente la dirección no fue la adecuada.

La siguiente ocasión fue también para Osasuna, un disparo desde la frontal de Enric Gallego, que repelió en una gran estirada Iván Villar. El Celta intentó despertar gracias a nuestro actor principal. En un nuevo alarde de interpretación, Iago se inventó dos jugadas que no encontraron rematador. Si el delantero está centrando, ¿quién remata?

Un nuevo susto alteró los corazones de los espectadores Celtistas. Calleri remató otra vez solo dentro del área, ante la impasividad del equipo. Los actores de reparto Celestes no han tenido su día. Pero como en todas películas, después del nudo llega el desenlace y este llegó en otra acción de Roncaglia, el protagonista inesperado. De nuevo solo, se inventó un centro-chut que Calleri envió dentro de la red. Con el susto y el enfado, saltamos de nuestras butacas y entendimos que esta película, no iba a terminar bien. Osasuna pudo marcar el tercero a renglón seguido, pero Iván Villar lo evitó. Para mí, Iván nada pudo hacer en los goles encajados y creo que, gracias a él, la derrota no fue más abultada.  

Osasuna que tenía la escaleta con la que marcar los tiempos del largometraje, decidió que este se había terminado y comenzó a proyectar los títulos de crédito. Dejó espacio al Celta para que aumentase la posesión y cuando intuyó que la jugada podía ocasionar algo de peligro, cometió falta para parar el ritmo. No fueron tantas veces ni fueron acciones desmedidas. Esta no es una película de Marvel, no tiene huevo de pascua al final, el pitido final llegó con una jugada cerca del área del Celta. Creo que esto lo dice todo.

La única nota positiva, es el debut ante las cámaras de otro canterano. En este caso del juvenil Miguel Rodríguez, que a mi particularmente me dejó buenas sensaciones. ¿Otro nuevo mensaje a la productora?

Muchas dudas durante los próximos 14 días, que es el tiempo que va a durar la ventana FIFA y solo quedarán resueltas un par de ellas. 

¿Fichará el Celta un 9? ¿Llegara Rafinha?

Mañana se cierra el mercado de fichajes y podremos hacer balance de este periodo. Pero el Celta necesita un 9 que ayude a Iago y que le permita descansar. No puede ser siempre el único protagonista de cara al gol.

Lo más negativo, además de las malas sensaciones en ataque y la derrota, es la pérdida de fiabilidad defensiva. En 5 partidos el Celta ha encajado 7 goles, si, en 5 partidos. Sale a más de un gol cada 90 minutos. Eso sí que lo tiene que resolver Oscar, el director de la película, con el elenco de actores defensivos de los que dispone.

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