Una pizarra con grietas
Foto: Alberto Rodríguez Francisco-VAVEL-.

Este último sábado, en el duelo de las Sociedades Deportivas, Huesca y Eibar igualaron 1-1 en el Estadio El Alcoraz de Aragón. Los armeros a diferencia de su último encuentro frente a Cádiz, escasearon de oportunidades para convertir y su rival, el conjunto de Míchel fue superior a tal punto que tuvo más tiempo el balón, lo administró con precisión, pero careció de resolución en la estocada final y se topó con Marko Dmitrovic además de Paulo Oliveira, artífices de evitar el colapso azulgrana.

En cuanto a la configuración del equipo, desde el punto de vista posicional la diagramación no presentaba modificaciones respecto a la forma de ubicarse en el campo, un mote más ofensivo con la añadidura de Edu Expósito en lugar de Diop para un flexible 4-4-2/4-2-3-1. En efecto, los de José Luis Mendilibar colocaron dos laterales diferentes en la zona defensiva: de la derecha Alejandro Pozo de amplio recorrido y por izquierda, Anaitz Arbilla puede ejercer tanto de tercer central o recorrer el campo sin la vocación ofensiva del ex del Sevilla. Mientras tanto, en el centro de la defensa la zaga de los últimos partidos: Oliveira-Esteban Burgos. La línea del mediocampo conformada por dos bloques: en la zona de máquinas Sergio Álvarez (corte más defensivo) y Expósito (volante mixto), teniendo por delante a las mediaspuntas: Kevin Rodrigues (derecha), Takashi Inui (centro) y Bryan Gil (izquierda). Finalmente, Kike García en la línea de referencia del área.

Presión intermedia

El representativo eibarrés a la hora de presionar al Huesca optó por una configuración intermedia y escalonada de la intensidad. En la parte alta una primera línea de 3/4 futbolistas conformada por Kevin y Bryan en los extremos, mientras que Inui y Kike la efectuaban por dentro. Por detrás, los dos pivotes, aunque no tan próximos a los de adelante, sino en zona media. Y, por último, por detrás de la línea medular, la zaga central junto a los laterales.

La presión del Eibar a la salida de Huesca. Fuente: Livetv.sx
La presión del Eibar a la salida de Huesca. Fuente: Livetv.sx

Una de las dificultades que presentaba esta composición sin balón de los armeros fue que tal configuración ni impidió al conjunto oscense salir en limpio. Mayormente, Pedro Mosquera se ubicaba como primera opción de pase junto a Borja García y Mikel Rico. Al romper esa primera línea de pase con una salida limpia, acompañado a que los volantes externos del conjunto armero no completaron su recorrido hacia atrás el colectivo desde banda quedaba descompensado. En más de una oportunidad se observaba como tanto Pozo como Arbilla quedaban mano a mano frente su rival o se formaba un triángulo de tres contra dos (por ejemplo, en la derecha Mikel Rico (pivote), Ferreiro (extremo) y Pedro López (lateral) frente al lateral-volante (Arbilla/Gil o Inui), pero que tanto el extremo azulgrana como el pivote de ese costado no alcanzaron a realizar la cobertura.

Mikel-Borja, la doble organización y generación

Una de las circunstancias que desconcertaba y dejó sin referencias al Eibar fue cuando tanto Borja García como Mikel Rico se soltaron a posiciones ofensivas. Ello acompañado a las buenas proyecciones de los laterales generaron un descalabro en la estructura armera, porque al quedar el conjunto partido se hallaba en inferioridad numérica encontrándose en línea e igualdad de futbolistas. Por eso, cuando otro futbolista rompía de segunda línea las condiciones se presentaban propicias para el desequilibrio.

Dibujo de cómo se impidió el avance lateral eibarrés. Fuente: Livetv.sx
Dibujo de cómo se impidió el avance lateral eibarrés. Fuente: Livetv.sx

También, existieron diferencias sustanciales en cuanto al tiempo y ejecución de la posesión. Mientras los locales tuvieron mayor y mejor el balón, los eibarreses menores períodos y de prestaciones infructuosas. Uno de los motivos que impidió un progreso positivo de los vascos fue la repentina ocupación de los espacios sin balón para impedir que los laterales y los volantes se asocien para generar rupturas por banda para centrar. Entonces, al verse imposibilitados para realizar tales acciones, los futbolistas de los costados se vieron obligados a retroceder y reiniciar los avances.

Más dificultades, pese a la ventaja

Sobre todo, en el segundo período, a las dificultades que presentaba para contrarrestar el juego de los oscenses, los de Mendilibar quedaron más largos entre los tercios superiores. Y, además, en más de una ocasión al adelantarse Pozo en banda derecha a la zona media se observaba un 3 vs 3 en línea de Arbilla y los dos centrales ante Rafa Mir, Sandro y Ferreiro, sumado a los de segunda línea que rompían como significaron las llegadas de Mikel Rico, Borja García o las amplitudes de banda tanto de Pedro López o Javi Galán. También, ello se sucedió en gran parte debido a la única referencia de área que tenían los azulgranas que fue Kike y el equipo no podía descansar en él, por lo que el balón se perdía con rapidez. Ni el balear ni los futbolistas de los costados fueron capaces de aguantar o hilvanar juego en posiciones ofensivas.

Aquí se vislumbra el 4 vs 4 de la última línea de Eibar. Fuente: Livetv.sx
Aquí se vislumbra el 4 vs 4 de la última línea de Eibar. Fuente: Livetv.sx

Asimismo, mérito de su producción satisfactoria para sortear la presión eibarresa una vez que Mosquera conectaba por dentro junto a García o Rico con los extremos del Eibar teniendo que regresar y los pivotes a medio camino, el pase en profundidad entre el lateral y el central fue una opción dañina para generarle ocasiones a los del País Vasco. Así fue como, sobre todo Borja pudo conectar poniendo a correr no sólo a los extremos como Sandro o Ferreiro, sino que los laterales pudieron aprovechar la situación favorable para desbordar. Mendilibar intentó subsanar las falencias con las modificaciones, reforzando cada línea del equipo como fueron los ingresos de Bigas, Diop, Pedro León y Yoshinori Muto, pero el colectivo continuó con las mismas dificultades.

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