Análisis post Real Madrid vs Sevilla FC: otro serio partido del Sevilla FC
Jesús Navas atacando por la banda del Bernabéu | Foto : Gettyimages

Pasan los años y el Sevilla sigue sin ser capaz de ganar en el Santiago Bernabéu. Sin embargo, en algún que otro año, los sevillanos han competido y le han puesto difíciles las cosas al club blanco. Esta vez es una de esas ocasiones. El Sevilla hizo el partido que debía hacer: serios y sólidos atrás, buscando recuperar un balón que le permitiese algún contraataque peligroso. Lo hizo bien, y durante la mayoría del partido logró que el Madrid, aunque tuviese la posesión, no tuviese ninguna ocasión clara, salvo los disparos lejanos e intentos que Nyland solventó. No sólo eso sino que, además, gozó de acercamientos e incluso obligó a Lunin a hacer una parada monumental, ante un disparo perfecto de Isaac Romero procedente de un centro también maravilloso de Lucas Ocampos. De no haber aparecido el guardameta blanco, habría sido un auténtico golazo.

La vuelta de Sergio Ramos a la que fue su casa

El partido entre el Real Madrid y el Sevilla tenía puesto los focos en el retorno de Sergio Ramos a la que hasta hace 3 años era su casa. El camero volvía pero esta vez con la camiseta del Sevilla FC, de donde salió en su día hacia la capital española. El partido del central fue de menos a más. Su primera parte fue un tanto ausente, incluso en ocasiones algo blanda, despejando demasiados balones con una fuerza no muy elevada que dejó varias pelotas muertas cerca del área. Además, se le vio en esos primeros 45 minutos algo perdido para ordenar y organizar a los suyos. En el segundo tiempo mejoró, y llegó a despejar los ataques que recibía de una forma más contundente. Pese a ello, no ha sido una vuelta brillante, habiendo estado en ciertos tramos eclipsado por el gran partido de Löic Badé.

<b><a  data-cke-saved-href='https://www.vavel.com/es/data/sergio-ramos' href='https://www.vavel.com/es/data/sergio-ramos'>Sergio Ramos</a></b> saludando a la afición madridista tras acabar el encuentro | Foto : Gettyimages
Sergio Ramos saludando a la afición madridista tras acabar el encuentro | Foto : Gettyimages

Sin perder los ánimos

Es lógico que perder no es nunca una alegría. Todos los equipos, incluyendo jugadores, directivos, cuerpos técnicos y aficionados, quieren ganar siempre. Pero en ocasiones la voluntad no es suficiente ni se acaba cumpliendo. El Sevilla siempre, como todo club, quiere ganar. Y al Bernabéu salió con las ideas claras. Para ganar y, de no ser posible, para sumar. Sin embargo no pudo ser y se fue de vacío. Pero aún así, el equipo puede estar orgulloso del esfuerzo realizado. Mejores plantillas del Sevilla han pasado por ese estadio realizando peores partidos que el de hoy. Esta jornada 26 el Sevilla ha demostrado que la cara mostrada en las últimas semanas no era un espejismo. Los jugadores están sacando ese gen competitivo que caracteriza a la entidad y todos son conscientes de que, por este camino, pueden plantar cara a cualquiera que se ponga enfrente en lo que resta de temporada. Sumar es primordial, pero seguir manteniendo esa buena dinámica anímica también, incluso más, pues esto les garantiza que están en la buena senda y que mantener esta mentalidad les dará muchísimos más puntos de los que hoy se han dejado pese a dar guerra al líder de la competición.

Kike Salas en una de sus numerosas acciones defensivas en el partido frente al Madrid| Foto : Gettyimages
Kike Salas en una de sus numerosas acciones defensivas en el partido frente al Madrid| Foto : Gettyimages

Premio para los menos comprometidos

En la plantilla sevillista hay algunos jugadores que no están haciendo méritos para contar con minutos. Algunos de ellos, como Rafa Mir, ni siquiera viajan con el equipo por decisión técnica. Pero otros, como Januzaj, no sólo es convocado sino que además, el entrenador decidió darle minutos en un partido como el acontecido en el Bernabéu. ¿Realmente Adnan Januzaj está para disponer de más minutos que, por ejemplo, Hannibal Mejbri? Esto es algo que muchos no se explican. El belga es un jugador al que se le ha buscado salida por activa y por pasiva y el futbolista, sabiendo lo bien que le hubiese venido al club disponer de una ficha más, prefirió quedarse sin contar apenas que marchar y que todas las partes saliesen ganando. Y, pese a todo esto, Quique Sánchez Flores le premia con minutos que, además, no aprovecha, pues su participación fue nula. Cuesta creer y mucho que jugadores como el centrocampista franco-tunecino no pueda aportar más que el extremo de bélgica.

La importancia de hacer bien los cambios

Al partido del Sevilla se le puede reprochar poco. Salió a hacer los deberes que tenía que hacer en un estadio como el que visitaba ante un rival como al que se enfrentaba. Salió a conceder posesión, ser sólidos, recuperar rápido y hacer daño en jugadas rápidas. Lo hizo bien, pero algunos jugadores necesitaban ser sustituidos y otros, indirectamente, pedían ser introducidos por la necesidad de jugadores de sus perfiles. Y para otros, no era el día de contar con presencia en el terreno. Sin embargo, Quique Sánchez Flores no leyó esto bien, y las sustituciones lejos de beneficiar a su equipo, le lastraron. Introdujo a Suso en un partido que se necesitaba más velocidad para crear que pausa para generar. Colocó desde el banquillo a Nianzou de lateral izquierdo, posición atípica para el francés. Como mencionamos antes, sacó a Januzaj a jugar en vez de a un Mejbri que ayer habría aportado mucho por cómo transcurría el encuentro. Cambios desacertados, al contrario que el Real Madrid, que dio con la tecla en todos los reemplazos realizados, y eso marcó la diferencia para que los blancos finalmente se alzasen con la victoria.

Suso, uno de los cambios realizados, centrando un balón al área madridista | Foto : Gettyimages
Suso, uno de los cambios realizados, centrando un balón al área madridista | Foto : Gettyimages

Un problema arbitral

El partido disputado en el Santiago Bernabéu dejó un acontecimiento que a algunos sevillistas les pareció algo controvertido. Sobre el minuto 70 de juego, el primer árbitro del partido caía lesionado con molestias en el gemelo. Por ello, tuvo que ser reemplazado por el cuarto árbitro designado para dicha jornada. Con él sobre el terreno, las amonestaciones llegaban con más facilidad y el juego parecía ralentizarse más que en los minutos anteriores, algo que no gustó demasiado a los seguidores rojiblancos. Pero lo más polémico de las decisiones que tomó el reemplazo del primer colegiado, fue no usar la pantalla para revisar un posible fuera de juego de Rudiger. El árbitro no lo vio necesario y enfadó mucho a los sevillistas. Posteriormente, al finalizar el encuentro, se conoció que el árbitro que pasó de ser el cuarto colegiado a tener que salir a arbitrar los últimos 20 minutos, tenía licencia de 1 RFEF y no tenía certificado para partidos con VAR. Sin conocerse aún si el Sevilla tratará de impugnar los minutos disputados con dicho árbitro en el césped, no hay dudas de que es un hecho polémico del que habrá que estar atentos para saber qué ocurre.

 
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