Ricard Casas deja entornada la puerta del CB Valladolid
Ricard Casas hace balance de la temporada. (Imagen: Alberto Blanco Paredes).

Ricard Casas se sentó en las oficinas de Pisuerga ante micrófonos, grabadoras y cámaras quizá por última vez como jefe del banquillo morado. No dejó titulares sobre su futuro, aunque al igual que en anteriores comparecencias sus palabras suenan a adiós. O al menos a que su continuidad depende del cumplimiento de muchos factores hoy por hoy de difícil concurrencia.

El entrenador catalán reiteró que el próximo proyecto del CB Valladolid tendrá que ser muy diferente al de la temporada pasada. “Una vez evitada la desaparición, hay que salir con otra potencia”. Para ello, Casas deja en el aire que sería precisa una inyección económica en forma de patrocinador, además de la necesidad de empezar a trabajar cuanto antes y no esperar al final del verano para tomar decisiones como sucedió el año pasado.

El problema es que para todo ello el club debería conocer en qué categoría va a jugar y el proyecto que tiene en mente. Pero desde la directiva se continúa con la idea fija en ACB, pese al descenso a LEB, dejando al club en situación de completa indefinición mientras se espera a que Burgos y Andorra se pronuncien sobre si materializan su ascenso a la Liga Endesa. Y eso descoloca por completo a Casas. “No hay conversaciones sobre mi futuro porque no hay nada sobre lo que hablar”, aseveró tajante. Por otra parte, el técnico de Manresa no está dispuesto a seguir otra temporada en las actuales condiciones de precariedad económica.

Repitió la misma frase lapidaria que enunció tras el último partido frente a Gran Canaria. “Sólo nosotros sabemos por lo que hemos pasado”. El técnico insistió sobre las “dificultades sobrevenidas, mayores de las esperadas” con las que se han ido encontrando a lo largo de su complicadísima travesía liguera, que ha finalizado con el equipo batiendo el récord negativo de victorias en los 30 años de historia ACB.

Balance de la temporada

Fuera aparte de estas consignas ya conocidas, el entrenador quiso tener palabras de elogio hacia el cuerpo técnico –“el mejor con el que he trabajado”, aseguró– y hacia la afición. “Es la primera vez que entreno a un equipo que acaba con menos aficionados que como empezó la temporada, pero tengo que dar gracias a los que han aguantado esto, porque a nivel competitivo y de juego el espectáculo que les hemos ofrecido ha sido muy pobre”, reconoció.

Ricard Casas también agradeció el comportamiento de los medios de comunicación, si bien tuvo un momento de tensión con Guillermo Velasco, redactor del Diario El Mundo de Valladolid, rehusando educadamente contestar a una de sus preguntas. No tuvo tanta mano izquierda el técnico hace dos semanas, en la previa durante Unicaja, cuando acusó a Velasco de ser un “entrenador frustrado” entre otras lindezas, por una pregunta acerca de la no utilización de Vilhjàlmsson. En realidad, la polémica entre ambos se ha ido fraguando a lo largo de la temporada, aunque es cierto que la relación de Casas con la prensa ha sido en general muy correcta durante este complicado curso.

(Video: CB Valladolid).

Casas no dirigió ni una sola referencia expresa hacia Juan Vela, Felipe Martín o el resto de directivos del CB Valladolid, pese a que han sido sus principales –y en algunos momentos de la campaña únicos– valedores. Se limitó a decir que “aquí he sido tratado de forma correcta” y respecto a los resultados económicos de la gestión directiva afirmó que “se ha rentabilizado la temporada, pero eso ha desprotegido la parcela deportiva”.

En relación a la situación en el vestuario, cuya buena sintonía con el propio entrenador ha sido puesta muchas veces en entredicho, el coach catalán negó que hubiera habido desunión. “Los jugadores que se han ido es porque no estaban dispuestos a soportar la línea de trabajo que yo tengo”.

Todo hace indicar que ha sido la última comparecencia de Ricard Casas como técnico jefe del CB Valladolid, si bien el técnico no cerró definitivamente la puerta de Pisuerga, si bien la dejó bastante entornada. “Si el club me hace en su momento una propuesta deportiva, yo la escucharé, me interesaré, o no”, declaró con cierto recelo. Una reticencia que resulta sorprendente, pues no se puede olvidar que el presidente Juan Vela llegó a decir hace meses, cuando todo el mundo barruntaba ya el descenso, que Ricard Casas seguiría contra viento y marea, en ACB o en LEB, pasara lo que pasara. Se avecina un verano, otro más, de absoluta incertidumbre en Pucela.

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