Guillermo Vilas
Guillermo Vilas
Tennis Player
Tennis

Guillermo Vilas

1952 Mar del Plata, Argentina


Guillermo Vilas (17 de agosto 1952, Buenos Aires) nació en el Instituto del Diagnóstico y Tratamiento. De origen gallego, sus padres fueron José Roque Vilas y Maruxa de Vilas. Creció en Mar del Plata y vivió en la casa familiar ubicada sobre la Avenida Colón. Tuvo una hermana, Marcela.

Como alumno se destacó en Cívica. De joven se fanatizó por el cantante Luis Alberto Spinetta, de quien se hizo amigo y es padrino del hijo Dante Spinetta. Popularizó el tenis en Argentina y es considerado el mejor de la historia en este deporte. Es uno de los mejores deportistas argentinos de todos los tiempos junto a Diego Armando Maradona y Lionel Messi (fútbol); Carlos Monzón (boxeo), Juan Manuel Fangio (automovilismo) y Roberto De Vicenzo (golf). Se retiró en 1989. Retornó brevemente en 1992, jugó algunos torneos y no obtuvo resultados positivos. Una estatua de Vilas distingue los jardines del Club Náutico de Mar del Plata, donde se inició en el tenis. El suizo Roger Federer, ganador de 20 Grand Slam, mencionó a Guillermo Vilas entre los jugadores a los que traería de vuelta del retiro.

El joven Guilermo Vilas en 1969 durante su primera convocatoria para la Copa Davis. (Foto: @guillevilasok)

Con la raqueta desde los cinco años

Su padre le regaló la primera raqueta y se encargó de incursionarlo en el tenis a los cinco años. El “pequeño Guillermo” peloteaba largas horas contra la pared los fines de semanas. Su primer entrenador fue Felipe Locicero, a quien don José Roque le encargó la carrera de Guillermo.

Los intensos entrenamientos rindieron frutos. Guillermo ganó su primera medalla en el torneo interno del Club Náutico en 1963. Comenzaban los murmullos sobre “el pibe que jugaba muy bien al tenis”.

Entre los doce y quince años siguió cosechando logros. Finalista del Campeonato Argentino Infantil, Campeón Argentino y Sudamericano en singles y dobles. Los éxitos adelantaron sus viajes a la capital en 1967. Entrenaba en el Buenos Aires Lawn Tenis y era participante de los Torneos Interclubes.

Jugó el tradicional Orange Bowl de Miami y fue campeón en dobles. En 1968 volvió a descollar en el famoso torneo de Miami y se impuso en la final individual al mexicano Emilio Montaño. En 1969 repitió la conquista, derrotando al local Dick Stockton. A los dieciocho años fue número uno de Argentina. En ese entonces entrenaba obsesionadamente cada día por largas horas.

 

Recuerdo de sus comienzos en el tenis con el primer profesor de tenis, Felipe Locicero. (Foto: @guillevilasok)

“Borg, la piedra en el zapato”

El sueco Björn Borg fue históricamente el rival más picante y se constituyó en “la piedra en el zapato” de Vilas. Fue su gran “enemigo” en la cancha. El argentino y el sueco hoy son grandes amigos. Hacen fiesta las pocas veces que se encuentran en algún lugar del mundo.

Coincidieron por primera vez en Buenos Aires (1973). Confrontaron por última vez en Alemania (1980). En 23 partidos, hubo 18 victorias de Borg, dos en las finales de Roland Garros (1975/1978).

“Willy” sostuvo otras “batallas especiales” contra su compatriota José Luis “Batata” Clerc. Medirse con el paraguayo Víctor Pecci tomó ribetes de clásico  sudamericano. La amistad con Pecci propició, tras el retiro de ambos, que juntos participen de torneos de veteranos y exitosas exhibiciones, especialmente en clubes de Paraguay y Argentina.

 

Vilas y Borg, juntos en Montecarlo. (Foto: @guillevilasok)

Palmarés y distinciones

Ganador de cuatro Grand Slam, al palmarés de Vilas se adjuntan 62 torneos ATP. Rendía alto en todas las superficies con gran técnica y despliegue físico. Fue campeón de Roland Garros y el Abierto de Estados Unidos (1977). Reinó en el Abierto de Australia (1978/1979). Wimbledon le resultó esquivo y su mejor resultado fue llegar hasta los cuartos de final en el “césped londinense”.

Recibió numerosos homenajes y distinciones. Galardonado por la Federación Internacional de Tenis y el Salón de la Fama del Tenis Internacional con el Premio de Excelencia de la Copa Davis. Fue homenajeado durante el 80º aniversario de Roland Garros. Algunas raquetas que usó en partidos históricos forman parte del Museo Deportivo Templo del Otro Partido de Argentina.

Vilas recibió numerosos homenajes y su nombre figura en el Salón de la Fama del Tenis. (Foto: @guillevilasok)

Número 1 “moral”

El mejor año de Vilas fue en 1977. Obtuvo 130 de victorias y ganó 16 títulos en cinco continentes, Europa, América, África, Asia y Oceanía. Descolló con un récord de 46 triunfos al hilo en torneos ATP. Totalizó 949 triunfos en el profesionalismo.

Por el cuestionado método de porcentajes que regía en aquellos años, Vilas terminó como Nº2 del ranking ATP. Fue una temporada tremenda para el tenista argentino, aunque nunca suficiente para ser Nº 1. Varios estudios e investigaciones lo posicionan en la cima del tenis mundial tras unir sus marcas.

Vilas ganó el Grand Prix, además de Roland Garros y el US Open, aunque aquello fue insuficiente para liderar el ranking ATP al cabo de ese año.

Se promediaban los puntos y torneos. Vilas tuvo un rendimiento menor al norteamericano Jimmy Connors, quien contabilizó 897 puntos en 15 torneos. Connors promedió 59.80, contra 57.50 de Vilas, que obtuvo 1610 puntos en 28 torneos. World Tennis calificó a Vilas como el número 1 del año. El Salón de la Fama del tenis internacional describe en sus páginas, que en 1977 Vilas fue considerado como el real número 1.

Guillermo fue considerado como el "real número 1", aunque no reconocido por la APT. (Foto: @guillevilasok)

La Davis, cuenta sin saldar

Guillermo Vilas disputó 29 series con Argentina en la Copa Davis. Marcó un récord de 45 victorias, 10 derrotas en singles, 12 triunfos y 14 tropiezos en dobles. Es el jugador más efectivo de su país, pese a no haber ganado la emblemática competición a nivel de países. Estadísticamente supera a David Nalbandian (38-11), José Luis Clerc (31-24) y Juan Martín del Potro (13-6), grandes exponentes de su país, aunque ninguno pudo igualarlo.

Disputó la primera final de Argentina con derrota (1-3) ante Estados Unidos de visitante en 1981. Alcanzó las semifinales ante Australia (1977) y Checoslovaquia (1980), igualmente con derrotas 2-3 en ambas series.

“El enemigo y amigo” Clerc

Argentina llegó a su histórica primera final de Copa Davis en 1981. Guillermo Vilas y José Luis “Batata” Clerc estaban en el cuarto y quinto lugar del ranking profesional, respectivamente. La discordia reinaba entre la calidad y jerarquía de ambos. Se odiaban, no entrenaban juntos, se sentaban lejos el uno del otro y no se hablaban. La relación era tormentosa y vivían enfrentados todo el tiempo. Durante la final ante Estados Unidos intercambiaron contadas palabras. En esas circunstancias, “Willy” y “Batata” Clerc quedaron a poco para ganar el estratégico dobles, pero cedieron por 3-6, 6-4, 4-6, 6-4 y 9-11 después de casi seis horas ante la tremenda dupla norteamericana conformada por John McEnroe y Peter Fleming.

La relación con “Batata” Clerc cambió radicalmente y se hicieron amigos después que ambos colgaron las raquetas. Aceptaron y asistieron a numerosos programas de Radio y TV. Compartieron entrevistas y efusivos abrazos “a pedido del público”. Ambos se retribuyen saludos de cumpleaños en las redes sociales, añorando encontrase para compartir anécdotas de la vida.

Junto a José Luis Clerc realizó dos juegos de exhibición durante la visita del suizo Roger Federer a Buenos Aires (2019) y animó dos partidos con el también tenista argentino Juan Martín Del Potro.

José Luis Clerc y Guillermo Vilas celebran una victoria en dobles de Argentina en la Copa Davis. (Foto: @guillevilasok)

Discrepancias y marginamiento

Participó de torneos senior de la ATP, impartió clases colectivas y clínicas de tenis por Argentina y algunos países de América. El “Club Vilas” se fundó en su honor en el barrio Palermo en Buenos Aires.

Nunca fue requerido para capitanear el equipo argentino de Copa Davis, aunque se ofreció reiteradas veces. Enfrentó tenazmente a la dirigencia de la Asociación Argentina de Tenis en la etapa de mayor brillantez de su carrera. Cuestionó formas de entrenamientos, repartijas de premios, derechos de imagen y televisación. Puso airadas objeciones a la hora de nominar a los distintos capitanes para encarar los operativos de Copa Davis. La intolerancia y arrogancia del pasado le pasaron “factura” después. Vivió prácticamente olvidado y marginado por la dirigencia del tenis durante mucho tiempo.

En la Academia de Mallorca, compartiendo experiencias vilastennisacademy.com (Foto: @guillevilasok)

“Guerra” a las Malvinas

La Guerra de las Malvinas se libró en 1982 entre Argentina y Reino Unido por la disputa de las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur. El sangriento conflicto bélico segó la vida de casi 700 argentinos y unos 250 británicos. Vilas siempre cuestionó aquel hecho, al que calificó de nefasto para la historia su país.

“Un abrazo desde mi corazón a todos los familiares de nuestros queridos caídos en la Guerra de las Malvinas. Ese año (1982) me negué a participar en Wimbledon. Dios mío, ya era demasiado el dolor como para ir a jugar al tenis mientras estos chicos morían. Los respeto con el alma”, se quejó Vilas en el 2019, al conmemorarse otro aniversario del final de la contienda. El extenista fue duro en su mensaje y recordó la decisión, que deportivamente tomó en ese momento al no participar de Wimbledon en Londres.

Nadal rompió su récord

El español Rafael Nadal batió en el 2017 el récord de más títulos ATP ganados en tierra batida. Guillermo Vilas encabezó en ese menester por mucho tiempo, primero con 46 y luego con 49 consagraciones.

Nadal pasó al frente hace tres años al sumar 50 títulos tras consagrase campeón en Montecarlo. Vilas ha mostrado su simpatía y admiración por Nadal, lo ha felicitado, además de considerarlo como el “Rey de la Arcilla” y con sobrados méritos.

Rafael Nadal cuando comenzaba a despegar, aquí en un encuentro con Guillermo Vilas. Foto: @guillevilasok)

 

Documental en Netflix

La plataforma Netflix se encarga de un documental sobre la vida del extenista de Mar del Plata. Consiste en ir paso a paso a la historia de Vilas, que durante más de 40 años pidió la revisión de los rankings para ser reconocido como número 1 del mundo.

Con el título, “Vilas: serás lo que debas ser o no serás nada”, se repasa la enorme carrera en el tenis, en el cual dejó innumerables acontecimientos. Marcó un hito y definitivamente se trata del mejor tenista argentino de todos los tiempos.

A pesar de sus los logros y méritos, a “Guille” no le reconocieron ser el número 1 del ranking ATP. Este es el punto de inflexión en que se desarrolla el documental, en el cual muestra cómo en el 2007, el propio afectado hizo un pedido de revisión para que se le conceda su puesto como el mejor de su época en forma retroactiva. El estreno más esperado a nivel fílmico.

“Marca” registrada

El fenómeno Vilas popularizó el tenis y a partir de su figura se generó gran entusiasmo en Argentina. Inventó el golpe que se realiza a la pelota entre las piernas de espaldas a la red, al que se denominó “Gran Willy”.

Lanzó su marca de ropa deportiva y accesorios con productos fabricados íntegramente en Argentina.

Publicó el libro de poemas “125” (1974), “Quién soy y cómo juego” (1976), autobiografía sobre sus tácticas de juego, y “Cosecha de Cuarto” (1981). Quiso incursionar en la música, incluso conformó un grupo musical.

 

Un documental de Netflix guardará lo mejor de la carrera de Guillermo Vilas. (Foto: El Gráfico)

 

 

Guillermo Vilas y un encuentro reciente con Gabriela Sabatini, otra grande del tenis argentino. (Foto: @guillevilasok)

 

“Padre abuelo y amor tailandés”

Guillermo Vilas fue padre de su primer hijo varón en el 2017. En el 2005 se casó en el consulado de Tailandia con Phiangphathu Khumueang, de 36 años y originaria del citado país.

El 16 de mayo del 2016 y tras 16 años de convivencia, la pareja renovó votos matrimoniales y se casaron por civil bajo las leyes argentinas. La celebración fue en Palermo y tuvo la participación de los extenistas argentinos Gastón Gaudio y Gabriela Sabatini.

Conoció el “amor tailandés” en el año 2000 cuando viajó a Tailandia para rediagramar su vida. Durante su estadía en Bangkok quedó cautivo de la mujer “vestida de blanco” y así comenzó la relación. Sus hijos son Andanin de 13 años, Lalindao de 9, Intila, quien nació el mismo año, pero 10 meses después. El varoncito de la familia es Guillermo Junior.

Guillermo Vilas y el recién nacido, su heredero Guillermo Junior. Fue en el 2017.  (Foto: @guillevilasok)

 Phiangphathu Khumueang es la tailandesa que se casó con Guillermo Vilas en el 2016 bajo las leyes argentinas. (Foto: @guillevilasok)

Guillermo Vilas y toda su familia compartiendo un gran momento en una cancha de tenis. (Foto: @guillevilasok)

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