La preocupante racha de resultados del Liverpool
Klopp durante un encuentro / Foto: www.liverpoolfc.com

Anfield vio en agosto una clasificación muy esperada, la clasificación a la máxima competición del continente cómo es la UEFA Champions League. Una clasificación que pese a lo holgado del resultado de vuelta en Liverpool, nunca pareció estar completamente en las manos de los de Klopp. Un agosto movido, con sucesos como la rebeldía de Coutinho o el eterno fichaje de Van Dijk que nunca se produjo. Pese a no contar con Coutinho, los de Klopp completaron un mes brillante, por lo que los numerosos problemas acontecidos a la ausencia de una de sus estrellas se veía solventado.

Durante la ausencia de Coutinho, un hombre destacó por encima del resto, este senegalés hizo olvidar al astro brasileño en muchos momentos. Sadio Mané ejerció de líder durante la ausencia del brasileño, todos los balones pasaban por el ex del Southampton. Unas transiciones en ataque vertiginosas. Con un egipcio recién llegado de Roma y un brasileño que destacó en Hoffenheim, como parte de uno de los tridentes más completos del mundo. Este tridente formado por Mané, Firmino y Salah. Cuantos dolores de cabeza habrá provocado a las defensas rivales. Y cuantos dolores de cabeza habrá provocado también la defensa de los de Merseyside.

Pánico en defensa

Uno de los principales causantes de esta mala racha de resultados es lo poco acertada que ha estado la parcela defensiva de los reds. La perdida de puntos de los de Klopp viene dada, en gran parte, por fallos incomprensibles de una defensa que hace aguas desde hace varias temporadas. Una defensa que parece de segunda en comparación con el frente de ataque. Una defensa que no está al nivel para competir por el título de liga y además de eso, afrontar competiciones europeas junto con las dos copas domésticas.

Dejan Lovren, sería suplente en este Liverpool si el principal objetivo de este verano hubiese desembarcado en Anfield. Principal objetivo y único objetivo de Klopp. El alemán se empeño en incorporar a sus filas a Virgil Van Dijk. Tras incumplir la política de fichajes entre clubes, en la que se prohíbe hablar de forma directa con el jugador sin permiso del otro club, esto hizo que el fichaje fuera un tanto imposible. Hablamos de mediados de julio y el holandés se convertiría en su amor prohibido. Un Van Dijk que pediría el transfer request, pero que al igual que Coutinho permanecería en su club. Klopp sabía que el fichaje era tremendamente difícil, pero se obsesionó hasta tal punto, que decidió que este fuera su único objetivo en defensa; a parte de la incorporación de Robertson al principio de verano.

El Liverpool que padece múltiples problemas defensivos se libraría en agosto, pero no en septiembre. Un més en el que se vería la debilidad de una defensa formada por un Alberto Moreno que es más extremo que defensor y un Dejan Lovren que es incapaz de estar al nivel de Matip. Quizás el lateral derecho es el único lugar que ha traído alegrías a Anfield, con el ascenso estelar de Trent Alexander-Arnold desde el filial. Un Alexander-Arnold que logró hacerse con un hueco en la titularidad tras la lesión indefinida de Clyne.

Foto: www. southamptonfc.com
Virgil Van Dijk durante un entrenamiento / Foto: www.southamptonfc.com

Cómo vaticinaría Jamie Carragher durante el mes de agosto, la única solución a los problemas defensivos no es únicamente Van Dijk. El Liverpool necesita un mínimo de tres refuerzos defensivos para lograr estar al nivel de los de arriba. Quizás observar la reconstrucción defensiva del city durante este verano les ayude en algo. Sin duda, un error de planificación de plantilla que es en parte culpa de un Klopp obsesionado por un holandés que lleva lesionado desde enero, y que debutó de nuevo con su equipo el pasado fin de semana tras una larga ausencia.

La hora de Dominic

Pese a los múltiples errores defensivos que han acabado en goles en contra para los de Klopp, el conjunto de Anfield no cuenta con un nueve de garantías en su conjunto. Un nueve que marque 25 goles por temporada. Ese nueve no es Roberto Firmino, pese a la buena labor que realiza el brasileño. El único jugador de ese perfil que tiene en la plantilla es Dominic Solanke. El internacional inglés que fue campeón del mundo con Inglaterra en el pasado mundial sub-20, y balón de oro de ese mismo mundial, cuenta con pocos minutos en Anfield. Dominic parece Origi el año pasado. Se trata de un jugador revulsivo para Klopp y nada más que eso.

Dominic Solanke ese nueve puro, que aguanta el balón de espaldas perfectamente, y  con ello consigue lanzar a sus compañeros al ataque. Posee una gran técnica con los pies y un olfato goleador digno de los mejores. Las comparaciones son odiosas pero en lo futbolístico se parece a Diego Costa, con un nivel inferior de agresividad sobre el terreno de juego. Dom, cómo le conocen en Liverpool deja destellos de gran calidad cuando disputa los pocos minutos que se le conceden, y a menos que la cosa cambie no se le verá en numerosas titularidades con este técnico. El Chelsea tiene a Morata, el United a Lukaku, el City a Agüero o Jesus y los Spurs a Kane; todos ellos capaces de anotar 25 goles o más por temporada. El Liverpool está en la necesidad de dar la oportunidad a Solanke o de incorporar un nueve que te garantice una gran cantidad de goles. Necesita un delantero cómo ya lo tuvo con Torres o Suárez, un nueve que vuelva a hacer soñar a la hinchada de Merseyside.

Dominic Solanke durante un entrenamiento / Foto: www.liverpoolfc.com
Dominic Solanke durante un entrenamiento / Foto: www.liverpoolfc.com

 

VAVEL Logo