El conjunto dirigido por Mikel Arteta ha sido el equipo que ha tenido la predisposición que acostumbra en la mayor parte de sus partidos, incorporando a Ben White al lado de Declan Rice generando esa superioridad por dentro pero en el encuentro ha protagonizado la falta de ritmo y de dinamismo en zona intermedia, sin apenas movilidad entre líneas ni opciones de arriesgar un pase por dentro. En las posesiones se ha priorizado no perder la pelota mediante fases muy largas de circulación sin asumir responsabilidades y siendo incapaces de desordenar la línea defensiva rival, con lo que el Porto se encontraba muy cómodo y esperando su momento para robar y ser dañino con transiciones.

El que más lo intentó sin duda fue Martín Ødegaard, un jugador capaz de dirigir los tiempos del partido y hacer jugar al resto. Pese a esa insistencia del noruego, todos sus intentos se vieron frustrados por un trabajo catedralicio por parte de los lusos, siendo un bloque sólido y hoy, prácticamente, infranqueable. El conjunto londinense falto de ideas y muy impreciso, no ha sido el Arsenal que hemos presenciado en la fase de grupos, sin fases de agobio al rival  y sin ni siquiera lograr atacar posicionalmente volcado en campo rival a un Porto muy bien ubicado y equilibrado.

Saka y Arteta saludando a los aficionados desplazados en el encuentro de hoy / Arsenal
Saka y Arteta saludando a los aficionados desplazados en el encuentro de hoy / Arsenal

Nula intervención ofensiva Gunner

Tanto los extremos, Gabriel Martinelli y Bukayo Saka, como el hoy delantero Leandro Trossard, con una mismísima intervención, han estado completamente atados de pies y manos por la zaga portuguesa y todavía más cuando el conjunto portugués ubicaba más jugadores en la zona de creación del Arsenal generando esa oposición necesaria para no lograr conectar de forma sencilla con sus jugadores de ataque. 

Diogo Jota saliendo de puños para despejar un balón colgado en el encuentro de hoy / Arsenal
Diogo Jota saliendo de puños para despejar un balón colgado en el encuentro de hoy / Arsenal

Esa dificultad mediante la oposición de los jugadores del Porto a la hora del Arsenal construir significa que, Ødegaard y Havertz como piezas clave en el centro del campo para pasar a la fase ofensiva y ubicarse en campo rival, tengan que buscar la pelota más alejados de la zona de ataque y que todas líneas se acaben retrasando y, por ende, las del cuadro luso teniendo esa opción de dar un paso hacia delante y ser más agresivos en la presión. Precisamente, mediante esta alta intensidad en el robo y en las disputas individuales, llegaban las dudas del Arsenal en la salida de balón y la principal fuente de peligro del Porto en el partido ya que, se ha ido nutriendo de errores no forzados de los jugadores Gunners para crear ocasiones de gol. 

Es tanta la tranquilidad que ha tenido hoy el equipo de Sérgio Conceição que, en todo el partido, no ha habido un sólo tiro a puerta por parte del Arsenal, lo cual habla de la grandísima actuación del veterano central Pepe y de su compañero hoy, recientemente incorporado en el mercado invernal procedente del Famalicão, Otávio, que han protagonizado un partido férreo y caracterizándose por ser seguros en cada uno de sus duelos. 

Capacidad de decisión con alto grado de presión

Existen jugadores con esa jerarquía y personalidad a la hora de pedir y decidir con un nivel de presión considerablemente alto, como lo es Ødegaard, pero hoy al Arsenal le ha faltado ese querer la pelota y generar esa sensación de peligro real porque durante todo el partido no ha habido un ápice de susto en la portería de Diogo Costa. El noruego, nos tiene acostumbrados a coger ese rol de desatascador cuando el equipo no termina de carburar y, en los momentos que ha podido intervenir y ser influyente, el Arsenal lo ha notado saliendo de la principal línea de presión y teniendo la opción de enlazar combinaciones cerca de área rival. 

Nico González conduciendo un balón / Porto
Nico González conduciendo un balón / Porto

Ese papel tan difícil de ensalzar y del que sacar mucho provecho, lo ha podido potenciar Nico González. El futbolista español, junto a Francisco Conceiçao siendo un jugador importante a la hora de conservar la posesión fases más agobiantes con balón logrando provocar faltas que dan aire a su equipo o incluso generando llegadas muy amenazantes hacia la portería de David Raya, han identificado a las mil maravillas qué necesitaba el equipo para iniciar la fase ofensiva, ya sea con buenas conducciones siempre mirando hacia delante en intentando ser dañinos y superando líneas o con buenos envíos que oxigenan la zona que se encontraba más poblada y que dan un lavado de cara a los ataques del Porto lejos y cerca de área rival. En un partido de altísima exigencia contra un equipo como el Arsenal, donde cada balón dividido es una batalla y sabiendo de la intensidad en los duelos, no es nada sencillo poder tomar la responsabilidad de ejercer este rol y, encima, hacerlo con la clarividencia con la que lo han logrado hacer siendo factores completamente diferenciales en el encuentro y ocasionando, en más de una ocasión, serios problemas a los londinenses. 

Gol tan brillante como merecido

El Arsenal no ha cuajado un partido para nada cerca de su nivel pero no todo por demérito de ellos mismos, sino por la capacidad de minimizar todas las virtudes que acumulan los chicos de Mikel Arteta, que no son pocas, por parte del conjunto portugués. Todas las ayudas por parte de Galeno y Conceição a Wendell y João Mário son exquisitas y esenciales para no provocar un emparejamiento uno contra uno con Saka o Martinelli. Por otra parte, el trabajo cerca de la zaga de la defensa de Varela haciendo valer su capacidad defensiva y su gran despliegue físico a la hora de recuperar la posición y en las ayudas cuando hay un desbalance en la parte de atrás; sobresaliente el jugador argentino. 

Celebración de todo el equipo en el gol de Galeno ante el Arsenal / Porto
Celebración de todo el equipo en el gol de Galeno ante el Arsenal / Porto

El Porto era el conjunto que más cómodo se estaba sintiendo con sus transiciones e internadas por banda en las que, en una de ellas el goleador del día de hoy, Galeno, no pudo convertir antes por su balón estrellado a la madera. Esos balones laterales, esas combinaciones cerca del área sin pensarlo dos veces si acabar la jugada o no, esos balones a la espalda que tanto desequilibraron a la zaga Gunner cada vez se intensificaban más con la intervención de Evanilson y su gran trabajo lejos del área para darle continuidad a cada jugada y ser una referencia muy molesta para Gabriel y Saliba, y fue en la última jugada en la que, el central central brasileño Otávio, logra cortar un contragolpe del Arsenal y jugar rápido y preciso hacia Galeno que se inventa una obra maestra completamente fuera del alcance de David Raya para aumentar todavía más el estado de frenesí en el Estádio do Dragão.

El Emirates, el as bajo la manga

Tras un jarro de agua fría y aumentar su sequía de victorias en sus visitas ante el cuadro luso, intentarán encontrar su resguardo en su feudo, con el aliento y el aura que siempre consigue trasladar a sus jugadores el Emirates Stadium. Factor capital para contagiar la energía que imprime en cada uno de sus encuentros siendo un completo fortín en esta edición de la UEFA Champions League.

Saka celebrando un gol ante el PSV en el Emirates / Arsenal
Saka celebrando un gol ante el PSV en el Emirates / Arsenal


Estadio en el que, en toda la fase de grupos, han logrado no encajar ni un gol siendo un rodillo contra todo aquel que ha visitado territorio Gunner. Desde la temporada 2009/10 que el conjunto londinense no consigue superar los octavos de final de la máxima competición europea, precisamente ante el Porto, donde también perdieron en su partido de ida lejos del Emirates pero que en la vuelta fulminaron la eliminatoria con un contundente 5-0. Veremos cual es el desenlace de esta eliminatoria 14 años después, de momento, el conjunto portugués tocando la puerta de la siguiente ronda.