La "Quinta de los Toriles" recoge el testigo de la "Quinta del Buitre", en el Real Madrid
La Fábrica merengue, una fuente inagotable de talento. (Montaje: Miguel Balderas).

Si nos ponemos a analizar el sentido de esta rueda que llamamos vida, nos daremos cuenta de que todo es cíclico en este mundo en el que nos ha tocado vivir, desde las dichosas crisis, pasando por los altibajos de cada uno a lo largo de su existencia, como en el mundo del fútbol, en el que 30 años después de que el prestigioso periodista Julio César Iglesias, bautizase con el apodo de la “Quinta del Buitre” a una camada inolvidable de futbolistas del Castilla que en un momento de necesidad y porqué no decirlo, de valentía de su por entonces entrenador, Alfredo Di Stéfano, apostó por brindarle la oportunidad de triunfar en el primer equipo del Real Madrid, a unos por entonces desconocidos Emilio Butragueño Santos, José Miguel González del Campo Míchel, Rafael Martín Vázquez, Manuel Sanchís Hontiyuela y Miguel Pardeza Pichardo.

En estas tres décadas han surgido canteranos con calidad para triunfar en el primer equipo, tales como Raúl González Blanco, José María Gutiérrez Guti o el actual capitán del conjunto blanco Iker Casillas, pero no se ha dado hasta la fecha una apuesta tan contundente por la cantera como se presupone que va a suceder esta temporada, en la que la soberbia actuación de los “Toriles” en el Castilla, en una categoría tan complicada como la Liga Adelante o la explosión de Dani Carvajal en el Bayer Leverkusen 04 en la potente Bundesliga, ha derribado el muro que separaba hasta el momento el primer equipo blanco del filial castillista.

Di Stéfano – Carlo Ancelotti: el valor se les presupone

Salvando las distancias entre ambos técnicos, lo cierto es que entre Don Alfredo y Carletto existe una más que evidente coincidencia y es la confianza en los futbolistas independientemente de la juventud de éstos, lo que les faculta de un sexto sentido para apostar por jóvenes valores y colocarlos como titulares en equipos de una gran exigencia como son el Real Madrid en el caso del hispano argentino o del AC Milán, Juventus o recientemente con el ejemplo de Verratti en el potente PSG francés y que parece que va a repetir esta campaña con jóvenes aunque sobradamente preparados como los “Toriles” o los casos de los recién fichados Asier Illarramendi o Isco.

En el caso de la Quinta del Buitre, Di Stéfano se vio en parte obligado por una cuestión económica a apostar por los jóvenes ante la imposibilidad económica, por aquel entonces del club blanco de reforzar el equipo con jugadores contrastados; mientras que en el caso de Ancelotti, se trata de recobrar el sentimiento español de la plantilla blanca y de paso reforzar la ilusión de los madridistas por ver crecer a los mirlos blancos junto a los mayores, reverdeciendo laureles y sentimientos del pasado, en una situación totalmente contraria a la vivida en la Fábrica en la temporada anterior en la que el luso José Mourinho no consideraba a los jugadores del filial preparados para triunfar en el primer equipo.

En este sentido, cabe destacar la excepcional labor del técnico Alberto Toril, quien contra viento y marea no dudo en enfrentarse al portugués para defender la calidad de sus jugadores, protegiéndoles contra las ingerencias externas que le valieron al equipo para hacer piña en torno a un entrenador que no sólo logró el ascenso a la Segunda División, sino que además ha conseguido culminar una temporada redonda en la que fue capaz de sobreponerse a todos los contratiempos que se encontró a lo largo del curso pasado.

Butragueño - Jesé: líderes con magia

Tanto el madrileño como el grancanario son los líderes indiscutibles de sus respectivas Quintas, dotados de un halo de magia que les hace ser capaces de marcar las diferencias en cada partido.

El Buitre apelaba a sus paradas en seco en el área rival y a sus cambios de ritmo que descolocaban a sus rivales, batiendo a los guardametas rivales con una calidad propia de los mejores.

Jesé Rodríguez es la potencia en estado puro, un extremo vertiginoso y voraz, dotado de una calidad técnica exquisita que sin ser un nueve de referencia ha conseguido batir el récord goleador de Butragueño en el Castilla, demostrando que es perfectamente capaz de arrasar en cualquiera de las posiciones del ataque.

Si Emilio Butragueño marcó una época dorada tanto en el Real Madrid como en la Selección Nacional, el futuro del canario es de lo más prometedor, con unas cualidades innatas que le hacen ser más completo si cabe que el Buitre, pudiendo llegar a ser uno de los mejores jugadores del Mundo a medio plazo.

Míchel - Morata: la capacidad de hacer simple lo difícil

A pesar de no jugar en la misma posición, ambos jugadores fueron de alguna manera el segundo de a bordo en sus respectivas Quintas, mientras Michel suplía con su temperamento la aparente fragilidad de niño bueno de Butragueño en el campo, Morata se encarga en la actualidad de apaciguar cuando es necesario el carácter temperamental del grancanario.

El actual entrenador del Olympiakos griego era uno de esos extremos capaces de poner en pie al respetable del Santiago Bernabéu con una calidad técnica infinita y un guante de seda en su diestra que colocaba unos centros al área que prácticamente eran goles seguros, transformados por el gran Hugo Sánchez o por la magia del Buitre.

En el caso de Álvaro Morata, en su posición de nueve a la antigua usanza ha demostrado que además de tener un olfato de gol digno de elogio, que le ha valido para conquistar la Bota de Oro en el Europeo de Israel Sub-21, sino que además, su calidad y técnica individual, unido a su excelente regate le han posibilitado adaptarse a jugar en la posición de extremo izquierdo, donde ha rayado a un excelente nivel.

Martín Vázquez - Carvajal: viaje de ida y vuelta al extranjero

Ambos jugadores se vieron en la necesidad de emigrar al extranjero para posteriormente retornar al Real Madrid.

Sin embargo, mientras el caso de Rafael Martín Vázquez se debió más a una búsqueda de experiencias y de contratos millonarios en una época en la que los jugadores españoles no solían cruzar nuestras fronteras para jugar en otras Ligas, el genial centrocampista madrileño vistió las elásticas del Torino italiano, del Olympique de Marsella francés, del Atlético de Celaya mexicano o del Karlsruher germano; mientras que en el caso del lateral diestro, su marcha al Bayer Leverkusen vino propiciado por la falta de oportunidades en el primer equipo, dada la falta de confianza del técnico portugués en sus cualidades para competir con Álvaro Arbeloa por un puesto.

Rafa destacaba en su época por ser un centrocampista zurdo, con una calidad técnica excepcional y un potente disparo desde media distancia que hacían de él uno de los mejores jugadores del mundo en su posición.

Por su parte, Dani, es un lateral diestro pura sangre, potente, de largo recorrido y que a pesar de su baja estatura es un excelente bregador que nunca deja desguarnecida su posición. En la Bundesliga fue considerado como el mejor en su posición, sirviéndole la experiencia para ganar en madurez y crecer enormemente como jugador, pudiendo ser un serio adversario para el Espartano en la lucha de ambos por alcanzar la titularidad.

Sanchis - Nacho: la elegancia del defensor en estado puro

Seguridad, sobriedad, limpieza en sus acciones, saber estar, elegancia en el corte; cualquiera de estas características está presente en ambos jugadores, en los que la polivalencia es otra marca de la casa, pues si bien Manolo Sanchís era capaz de jugar de marcador central, de líbero o de pivote defensivo; Nacho cumple a la perfección en cualquiera de las cuatro posiciones de la zaga, si bien, su hábitat natural es el centro de la defensa.

Curiosamente Manolo fue el único de la Quinta que levantó la Copa de Europa con la camiseta del Real Madrid.

Pardeza - Denis: pequeños pero letales

Ambos jugadores dan el perfil de delanteros ratoneros, pequeños pero velocísimos, que hacen del regate su modo de vida, siempre buscando el gol desde posiciones de banda.

En el caso de Miguel Pardeza, le tocó la papeleta de ser el menos carismático del grupo, ocupando la posición de segundo delantero o de media punta, en un equipo en el que el exceso de efectivos en su posición le obligó a buscar minutos lejos del Bernabéu, convirtiéndose en un auténtico ídolo en la Romareda, vistiendo la elástica del Real Zaragoza.

Por su parte, Denis Cheryshev, destaca por su velocidad y su desborde, con llegada aunque sin ser un goleador. Su capacidad de adaptación le convirtió la temporada pasada en un hombre fundamental en el esquema de Alberto Toril. En la pretemporada Ancelotti lo está probando como lateral zurdo, buscando alternativas a una posible marcha de Coentrão, lo que una vez más demuestra su capacidad de acoplamiento.

En su caso pudiera repetirse la historia de tener que triunfar lejos del Bernabéu, hablándose incluso de la posibilidad de salir cedido para volver con más minutos en sus piernas, sin embargo la calidad del jugador sin duda le faculta para triunfar en el primer equipo blanco.

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