Vietto ilumina al Atlético en Da Luz
Vietto celebra el segundo tanto atlético | Foto: Ángel Gutiérrez - ATM

En Lisboa, el Atleti de las grandes citas. Toque, control, táctica, fútbol, sufrimiento, gol. Y victoria. Solo valía ganar, y el equipo de Simeone lo hizo en Da Luz ante un Benfica que se vio superado, minuto minuto, por un equipo aguerrido y sólido en todas sus líneas. Vietto iluminó al equipo colchonero en el estadio de la luz en su noche más feliz desde su llegada, asistiendo en el primero y marcando el segundo. Mitroglu acortó distancias, pero el equipo menos goleado de Europa volvió a hacer gala de sus números defensivos.

Duelo de pizarras

Sorprendió Simeone con la alineación. Si algo destaca en este Atleti, es esa "fortaleza defensiva" de la que tanto presume el técnico. Rompió su defensa y alineó a Savic en lugar de Giménez, algo errático en el último encuentro. Arriba, Vietto en vez de Torres. Y el Benfica, sin Raúl Jiménez, dejando en el banquillo de inicio esa opción que siempre se vislumbra de marcar ante un ex.

"El encuentro parece una partida de ajedrez", decía Valdano en la retransmisión. Benfica y Atlético presionaban alto, acumulaban hombres en el centro del campo y no dejaban pensar al rival. Pasaron los minutos y el que empezó a estirarse y desperezarse fue el conjunto visitante. Comenzó a llegar el Atleti con cinco minutos de asedio total: primero Saúl, luego un gol anulado a Godín, dos intervenciones de Julio Cesar a tiros lejanos y, por último, una gran acción de Juanfran dentro del área a la que no llegó Vietto en boca de gol.

Simeone mueve fichas; Saúl el marcador

Mientras, en el otro área, Oblak apenas entraba juego, cosa que tampoco llama la atención viendo el recorrido del equipo de Simeone. Sí apareció Savic, que junto a Godín hicieron dos grandes cruces dentro del área para evitar el peligro local en la primera mitad. Pero quien mejor movió sus fichas fue Simeone. Había llegado el peligro atlético por la banda izquierda, y el Cholo decidió moverlo a la derecha. Allí, se juntaron los buenos y apareció la calidad y el gol.

Koke se deshizo de sus oponentes en un buen reverso y tocó a Griezmann, que se inventó un pase a Vietto. Este, dentro del área, asistió a Saúl, que solo tuvo que empujarla a la red. El Atleti, con marcador a favor, lo tenía todo a su gusto. Apenas un disparo de Guedes inquietó a la defensa antes del descanso, donde el conjunto colchonero se fue satisfecho tras una gran primera mitad. El Atleti de las grandes citas.

Vietto apacigua el arreón portugués

Salió el Benfica de vestuarios como un ciclón. Sin apenas tiempo de ver que Mitroglu había sustituído a Guedes, el griego se sacó un disparo que lamió el palo de Oblak. 40 segundos y la mejor ocasión del equipo portugués, que salió decidido en busca del empate. Su arreón duró ocho minutos, exactamente.

Pero el Atlético respondió como mejor sabe. Si en el primer tanto se juntaron 'los buenos' por la banda derecha, esta vez el gol llegó por la izquierda. Filipe Luis, que sigue creciendo por partidos, se la dio a Carrasco. El belga se paró sobre la línea de fondo y, con toda la calma del mundo, puso el balón raso al primer palo. Vietto, que no había ganado ningún balón dividido en la primera mitad, se adelantó a su defensor y acarició el balón para hacer el 0-2.

Podría preverse el partido resuelto con tal marcador, viendo en frente a un Atlético que presume de ser el equipo menos goleado de las grandes ligas. Pero en Europa nadie se relaja y el Benfica no se rindió. Intentó calmar el partido el equipo de Simeone, que dio entrada a Torres en lugar de Vietto. El argentino, por fin, se consagró en su mejor día: asistencia, gol y partido primera gran actuación.

Sufrimiento y liderato

Apostó Simeone por controlar el partido con Óliver en el campo. Pero fue salir el canterano y cambiar el partido. Jiménez, ya sobre el césped, asistió a Mitroglu y el griego, en una acción conocida para la afición rojiblanca, se revolvió en el área ante Godín y batió a Oblak con la ayuda del palo. 15 minutos, 1-2 y el fantasma de Da Luz sobrevolando Lisboa.

No hubo córner, remate de cabeza ni gol en el descuento. No hubo lágrimas, sí alegría. Aguantó el equipo colchonero, volvió a demostrar sus argumentos defensivos y apenas concedió ocasiones claras al Benfica en el tramo final. Por tercer año consecutivo, líder de grupo en la fase de grupos de la Champions League. Mucho han cambiado las cosas a orillas del Manzanares desde la llegada de Simeone. En Lisboa, una vez más, el Atleti de las grandes citas.

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