Resumen Atlético 15-16: Champions; enfrentados con el destino, consagrados entre los grandes

El camino de esta Champions volvió a estar repleto de grandes y duras rocas para el Atleti. Machacadas, hechas añicos por los fuertes dientes de un equipo que jugó in-crescendo en esta edición pero en la que el destino le volvió a dejar sin premio, de nuevo de una manera trágica y dolorosa. Una tanda de penaltis dejó de nuevo sin el premio a un equipo que fue de menos a más hasta alcanzar el clímax y llegando a su segunda final en tres años. Otra vez el final de esta gran historia fue cruel para el Atleti, pero el equipo de Simeone ya es toda una realidad confirmada en la mejor competición europea.

La Champions League rojiblanca de esta temporada 2015–2016, nos deja una competición tan similar a la de hace dos campañas que asusta. Unos octavos de final más sufridos de lo normal con penaltis incluidos, unos cuartos ante el Barcelona, unas semifinales ante un grande de Europa y una final perdida de manera dolorosa ante el Real Madrid. Una historia sonada, un déjà vú y un triste final.

Fase de grupos: búsqueda de identidad

El Atleti volvía a comenzar una Champions con ilusión, con un equipo muy renovado y completado. La Champions de un Atleti con un confirmado líder llamado Griezmann, que fue gran protagonista en esta fase de grupos marcando sendos dobletes al Galatasaray. El equipo turco fue el que mejor se le dio al Atleti en esta fase consiguiendo victoria holgada –2-0 en cada partido– y dando seis puntos de oro.

Ante el Benfica portugués, los de Simeone dieron una mala imagen en el Calderón con derrota por 1-2, pero reinvirtiendo la situación en Lisboa con mismo resultado, con goles de Vietto y Saúl. El Astana, tercer y más asequible rival, dio pie al alegrón con la goleada en casa (4-0) pero también la preocupación con el 0-0 en tierras kazajas. El Atleti terminaría primero pero con sensaciones aun por encontrar. Simeone seguía buscando la tecla.

Octavos: el verdadero penalti de Juanfran 

La Champions de las similitudes comenzaba realmente en la primera fase de eliminación. Un rival asequible, a priori, pero una eliminatoria llevada al extremo del azar. Tras dos empates in goles, el pase a cuartos se debatiría en la tanda de panaltis. Esta vez, el héroe se llamaba Juanfran que marcaba el penalti decisivo en la muerte súbita y daba al Atleti el desahogo de tanto sufrimiento en la primera eliminatoria. El Atleti repetía el método de pase en este primer cruce.

Cuartos: el Barcelona claudica de nuevo

Un gol de Diego Ribas en el Camp Nou y un descarado inicio en la vuelta con gol de Koke incluido valieron para dejar en la cuneta al Barcelona de hace dos campañas a las puertas de semifinales. En 2016, de nuevo, Simeone y su equipo se elevaron ante todo pronóstico ante uno de los claros favoritos: el FC Barcelona de Messi, Neymar y compañía.

Un Torres efervescente adelantó a los rojiblancos en el Camp Nou. El mismo Fernando sería protagonista con una expulsión rigurosa que dejaba en bandeja una remontada culé que se llegaría a consumar con doblete de Suárez. En la vuelta, un gol de Griezmann de cabeza y un partido muy serio valieron para volver a dejar tumbados a los vigentes campeones y seguir su sorprendente camino.

Semifinales: el respeto definitivo ante el Bayern

Parecía hecha a maldad. Un tuerto había mirado al Atleti en cuestión de emparejamientos y a las puertas de la finalísima esperaría el otro gran favorito. El Bayern de Guardiola, Douglas, Vidal, Alonso, Muller o Lewandowski esperaban. La hazaña se necesitaba de grandes dimensiones ante un equipo bávaro que asustaba con su temido ataque. La ida en el Calderón acabó con 1-0 con un soberbio partido defensivo y un gol estratosférico de Saúl.

En la vuelta, el Bayern fue un vendaval y se adelantó con gol de Xabi Alonso de falta tras un rebote. El Atleti, pese a tener pocas posibilidades de aguante, sacó de nuevo la varita mágica para aprovechar una contra y marcar el empate a cargo de Griezmann. El gol le daba media final y el gol de Lewandowski al final tan solo sirvió para asustar. El Atleti volvía a la final por la puerta grande.

Final: cruel destino

Para completar el tan sonado recuerdo de la Champions 2014, el Atleti se mediría de nuevo a su vecino madrileño. El Real Madrid llegaba, sorprendentemente, a la final. Cruces con fortuna y una recuperación de moral con Zidane hicieron que los blancos de nuevo estuvieran en la final. Ramos, en fuera de juego, adelantó al Madrid en una final insulsa y frívola que tan solo Carrasco animó en la recta final con el empate. El Atleti dejó vivo en la prórroga al Real Madrid y el partido se iría a los penaltis.

Los lanzamientos estaban siendo reflejo del partido, monótono y correcto. Pero ese destino, tan enfadado con el Atleti, hizo que el Atleti fallara su cuarto lanzamiento. Juanfran, héroe en octavos, se estrelló con el palo y dejó a Cristiano Ronaldo el inmerecido protagonismo. El Atleti volvía a quedarse a las puertas de una Champions, pero atraviesa las del cielo europeo confirmándose como grande por méritos y razones

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