Entrevista. David Movilla. "La mayor cualidad de un entrenador es saber adaptarse al club a donde va"
Foto: José Manuel Simón

Desde que se sentó por primera vez en un banquillo profesional allá por 2003, David Movilla ha ido labrándose un nombre en el fútbol vizcaíno, principalmente, por su labor en los casi 10 años que estuvo al frente del Leioa, al que ascendió de Regional a 2ªB. Su labor allí sirvió para que el Barakaldo se fijase en él en verano de 2015 y le firmase para que bajo su mando se tratase de lograr el objetivo que el club tanto lleva buscando desde hace más de 20 años: el ascenso a Segunda División. 

Entrenador las 24 horas del día, su trabajo no solo se está notando en el campo, sino también fuera de él, ya que gracias a sus consejos el Ayuntamiento de Barakaldo y el propio club han invertido bastante dinero para mejorar sus infraestructuras: tanto de los trabajadores como de su cuerpo técnico, por no hablar de los kilómetros que recorre para observar a sus próximos rivales. En año y medio ha conseguido ganarse a la exigente afición del Barakaldo, en parte gracias a la gran temporada que se realizó el año pasado -segundos con récord histórico de 80 puntos- . Uno de los tifos del fondo norte de Lasesarre reza "Movillismo. Keep the faith"; por lo que la afición del Barakaldo sigue manteniendo la fe en este entrenador para poder ascender de una vez por todas a Segunda División.

PREGUNTA: Jugaste como portero, llegando incluso a jugar en la cantera del Athletic. ¿Cuándo decidiste por primera vez que querías ser entrenador?

RESPUESTA: A los 13 años, cuando era infantil. Me acuerdo de tener conversaciones con mis compañeros de equipo, con mis padres de que quería ser entrenador y mi inquietud iba por los banquillos y el análisis del juego.

En 2006 fichas por el Leioa, que por aquel entonces andaba en Regional y dos años después lo asciendes a Tercera y en 2014 lo asciendes a Segunda División B.  ¿El David Movilla de 2006 pensaba en alcanzar semejante gesta?

RESPUESTA: No me paro a pensar en eso. Creo que un entrenador debe de pensar a corto, medio y largo plazo, pero tiene que planificar siempre para el club independientemente de si él va a ser entrenador o no. Es decir, marcar un plan estratégico para proponer y que la junta directiva decida si es el camino adecuado, porque los profesionales de esto somos los entrenadores y somos los que, entiendo yo, tenemos que proponer ideas para mejorar cuantitativa y cualitativamente al club a todos los niveles. 

Evidentemente el plan estratégico del Leioa era subir en cuatro años a Tercera División y lo hicimos en dos,  y después de asentar al equipo durante dos en Tercera nos marcamos públicamente el objetivo de jugar dos playoffs en cuatro años, pero yo le comenté al presidente de buscar el ascenso a Segunda B en cuatro años y lo conseguimos. Contribuí también al primer año en Segunda B y marqué las pautas para crecer dentro de la categoría, ciertas cosas las adquirieron y otras eligieron otro camino

P: ¿Cómo ves este año al Leioa?

R: Estupendamente. Tengo ahí gente de mi etapa, exceptuando al entrenador, que también lo recomendé yo en su momento cuando salí de ahí. Me pidieron opinión y comenté que entendía que Igor (Gordobil) era la mejor persona para hacerse cargo del Leioa después de mi salida por su perfil y luego el segundo entrenador es el que tuve yo, el preparador físico es el que tuve yo, el entrenador de porteros lo fiché yo también, el fisio también, el secretario técnico lo traje yo... Prácticamente toda la estructura es la que convivió conmigo, así que me alegro por ellos y es algo que no me sorprende.

P: Te iba a preguntar a ver si veías alguna influencia tuya en el equipo, pero ya veo que sí...

R: Hay que dar mérito a los que están porque son los que están logrando el mérito que están haciendo, pero mi mayor orgullo es que me llame el entrenador del Leioa la temporada pasada y que me felicite por como ha encontrado el club. Mi mayor orgullo será que el día que deje el Barakaldo o que el Barakaldo no cuente conmigo y que el que venga se encuentre el club mejor de lo que me encontré yo. Es evidente que el Leioa en el número de años que yo estuve evolucionó, mejoró, no solo a nivel de categoría sino a todos los niveles: funcional, estructural,

P: Pasemos a hablar ahora del Barakaldo. ¿Cuándo supiste que querían contar contigo?

R: Recuerdo que fue el día de la cena de fin de temporada del Leioa, en torno al 15 de junio. Ese viernes a la tarde me llamó Zurimendi y me senté los cuatro días siguientes con él y con el presidente en varias reuniones para preguntar como estaba el club.

P: ¿Qué fue lo que más te atrajo del Barakaldo?

R: Hombre, tiene una historia importante, es el segundo club de Bizkaia, tiene un proyecto ambicioso y es una población futbolera y con sentimiento: hay mucha pasión en la grada, tanto cuando se gana como cuando se pierde. Para todo entrenador que se precie formar parte de un club como el Barakaldo es un orgullo. Además, había pocos clubs en Bizkaia,  yo diría que posiblemente solo el Barakaldo, que me podían sacar de un club como el Leioa en el que llevaba nueve años, me sentía a gusto, respaldado, con un proyecto que iba a ir "in crescendo". En cuanto me sonó el teléfono y me comunicaron que había interés, hubo una chispa de ilusión en mí.

Fuente: Indar Horibeltz
Fuente: Indar Horibeltz

P: En tu primer año hiciste historia con el Baraka: Segundo clasificado con record histórico de puntos: 80. En una entrevista que concediste hace tiempo, leí que una parte de la confección de la plantilla recaía sobre tus hombros. ¿Qué factores crees que fueron clave para conseguir ese éxito?

R: Yo creo que los éxitos de un club dependen de toda su estructura. Relacionar el éxito y el fracaso con una persona o un grupo de personas reducido es un error muy común pero no propio, en el sentido de que yo creo que para que un club funcione hay que tener buena empatía y consonancia con los jardineros, tienen que dejar bien el campo porque entrenamos todos los días aquí, la junta directiva tiene que hacer un trabajo impresionante, a nivel social, los directivos tienen que hacer una labor de generar ilusión y sinergias, a nivel económico el club tiene que estar saneado, a nivel de marketing el club se tiene que vender bien, a nivel de publicidad hay que generar recursos, a nivel de relaciones institucionales, también, a nivel de infraestructuras tienes que tener los medios adecuados, a nivel de captación tienes que hacer un trabajo importante de captación selectivo, a nivel de valor humano, de grupo humano, es fundamental, porque es un deporte colectivo aunque se tienda a individualizar: a nivel de calidad dentro del grupo, por mucho que tengas muy buenas personas, si no tienes calidad... no haces esa temporada.

Y a nivel de cuerpo técnico hay que hacer un buen trabajo también. Seguramente me haya dejado algo, pero los 80 puntos del año pasado fueron fruto de una buena sinergia y trabajar todos juntos, sin olvidarnos del factor afición y masa social que fueron determinantes para sacar algunos partidos en casa como el del Talavera, el del Ebro, el del Toledo... que si no tenemos ese factor público no los sacamos. Por eso te digo que buscar un por qué del éxito, al igual que buscar un por qué de cuando las cosas no van bien es un error muy recurrido.

P: Como opinión personal te comento, en los partidos a los que acudí el año pasado, nunca había visto al equipo y a la grada tan implicada en todos los sentidos. Y muchos amigos que son socios también me lo dijeron.

R: Ahi está, lo que tú dices. Tú vas a un campo de fútbol, ves a un equipo y más allá de ver cómo juega, te transmite sensaciones. Yo veo a un equipo y noto como está, y la grada también. El año pasado generamos una buena sinergia que este año no está siendo tan regular, pero yo creo que quitando contadas excepciones, al equipo no se le puede reprochar la actitud y lo que para mi ha sido determinante es saber lo que la masa social de Lasesarre demanda.

Y la masa social de Lasesarre no demanda un juego elaborado, preciosista, alegre... demanda un equipo aguerrido, luchador, intenso, en ocasiones sobrerrevolucionado, y eso es lo que hemos intentado transmitir a los jugadores, porque tienen que saber que jugamos con el objetivo de ganar, pero para nuestra gente. Y cuando no ganemos, que nuestra gente se sienta orgullosa, y eso es algo que tenemos interiorizado y a mi, que he tenido la suerte de poder hablar con socios muy arraigados, miembros de la Junta Directiva, o Jaime Cortázar (ndr.: uno de los socios más ilustres del Barakaldo CF) en su momento, que me han transmitido esos valores y yo lo único que he hecho ha sido transmitirlos al equipo. Ellos han cogido el guante y nuestra forma de entrenar es nuestra manera de competir: es la manera de ganar.

P: El partido contra el Albacete fue un buen ejemplo de eso, porque pese a que se empató, fue un equipo aguerrido, y que le gustó a la gente, que salió satisfecho.

Estoy de acuerdo, la grada vibró. Durante la semana mucha gente me transmitió que aunque ganemos o perdamos, si ven eso, se van orgullosos a casa.

P: Y una pena como marcaron aquel gol.

R: Analizando esta temporada sí que es verdad que ha habido ciertos momentos que no hemos sido capaces por un motivo u otro de darle continuidad al equipo. Tengo la esperanza de que en los 13 partidos restantes seremos capaces de darle continuidad al equipo, porque hemos tenido partidos como ese que no acabamos de ganar o como la semana pasada en Sestao, que aunque no estuvimos bien, sobre todo en la segunda parte, tuvimos varias ocasiones claras para poder meter algún gol y por lo menos no haber perdido el partido. Si somos capaces de dar ese pasito, ahora mismo tendríamos algún punto más y lo veríamos todo de otra manera.

P: Me gustaría ahora remontarme al 30 de mayo, el día siguiente a la derrota en Playoffs contra el Lleida. ¿Qué pensaste en ese momento?

R: Que habíamos conseguido una cosa muy importante: ilusionar a nuestra gente, crear una expectativa tal vez no real en lo cercano en el tiempo, porque el Barakaldo aún no está preparado para el salto de categoría, pero sí ver que el club está dando pasos en ello, y con eso es con lo que me quedo. También es verdad que al principio sentí decepción, evidentemente, porque habíamos creado una ilusión y no habíamos sido capaces de agarrarla más. Pero también es verdad que nos eliminó un equipo que se quedó a un penalti de ascender a Segunda División, un grandísimo equipo con jugadores determinantes y donde la diferencia la puso Julen Colinas. No hubo más, Julen Colinas fue el jugador que desequilibró esa eliminatoria. Pero estoy orgulloso del equipo, del grupo humano que montamos, de como compitió y sobretodo de esa sinergia con nuestra gente.

P: Cuando tanto tú como el club comenzasteis a trabajar para confeccionar la plantilla esta temporada supongo que tendríais bastante presión, de superar un año así.

R: Sí, mira, el club me traslada su intención de renovarme allá por el mes enero o febrero. Tenemos conversaciones, prácticamente todas de índole deportiva, de qué proyecto hay... Dentro de mi entorno me decían que aprovechara esta temporada para buscar proyectos con mayores metas económicas, porque sabemos que hay 37 clubs en Segunda B con más presupuesto que el Barakaldo, según el estudio que hemos realizado, pero a mí me trasladaron eso, que querían renovarme. Yo, sabiendo que estaba el listón muy alto, que llevábamos 30 años sin hacer una temporada similar, vi que los dirigentes del club eran conscientes de que esa temporada tenía que servir para construir algo más, algo más estable. Porque esa temporada está basada en un grupo humano excepcional y unos jugadores excepcionales, pero el club no estaba preparado para ascender todavía. Nuestro objetivo era que volvamos a buscar una oportunidad con el club mejor preparado para dar el salto, y, preparado no solo para dar el salto, sino para consolidarnos en él, porque el club cuando ascienda a Segunda División tiene que estar consolidado y estructurado para mantenerse, que no debe ser flor de un día.

Y eso es evidente que es un objetivo que lo demoras más en el tiempo. Yo era consciente que este año el ascenso a Segunda División era algo que íbamos a buscar pero que no es una realidad todavía, y que nuestra masa social después de la temporada del año pasado nos exige ese nivel de exigencia, aunque hay gente que es lo suficientemente objetiva. Con todo esto yo lo que quiero es ayudar a construir un Barakaldo mejor, ganador y con una identidad propia, pero sí es cierto que pudimos, de haber hecho las cosas con plazos antes, haber renovado al grueso de la plantilla porque se habían revalorizado y cuando acudimos al mercado, hubo ofertas de clubs de superior categoría, como en el caso de Elgezabal y Quintanilla, además de ofertas de clubs de un potencial económico que triplicaban el salario que nosotros ofrecíamos, caso de Pomares, Albisua, Armiche... Así que nos pusieron en un escenario de volver a construir de cero. Lo que queremos este año es asentar las bases para no tener que renovar el año que viene.

P: ¿Y cómo se produjo la marcha de Imanol Aguíar? Capitán, emblema del club...

R: Esto lo he explicado en mil foros, pero no me importa explicarlo una vez más. Fue muy sencillo, nosotros contemplábamos su continuidad si hubiésemos sido capaces de fichar un central sub-23, así que hubiésemos tenido dos laterales derechos senior. La opción más clara era la de Aitor Córdoba: yo hablé con él, el chaval quería venir, habló con su universidad y no le cambiaron las clases... no podía venir a entrenar por las mañanas y se queda en el Leioa. Llega una fecha, el 30 de junio, en la que le comuniqué a Imanol cómo era la situación. Con tiempo, porque a mi se me caería la cara de vergüenza si tuviera que decirle a Imanol el 25 de julio por ejemplo que no puedo contar con él en el equipo. Así que le conté que al no poder contar con un central sub-23 teníamos que contar con uno senior  y decirle que teníamos que contar con un lateral sub-23 y otro senior.

Por tanto, se nos abrieron tres frentes para contar con laterales senior de primer nivel y al final no salió ninguno, e hicimos lo de  Aythami a úlitima hora. Como lateral sub-23 teníamos una opción que se nos cayó y tuvimos que fichar a Primi, que no fue acertado y los tres centrales senior serían Juaristi, Etxebarri y Óscar. Luego vino la incorporación de Maxi con la baja de Carmona, que era un lateral derecho top, pero su adaptación y temas extradeportivos hicieron que tuviéramos que prescindir de él a cuatro días de que acabara el mercado y pudimos hacer lo de Aythami, que está haciendo una temporada espectacular.

Así que lo de Imanol es por un tema de fichas: fichas senior solo se pueden tener 16 y que si hubiésemos apurado hasta finales de julio, posiblemente pudiera tener cabida en la plantilla. Cuando se le comunica la decisión, él decide firmar por el Arenas porque tenían mucho interés en contar con él. Entonces fue una decisión deportiva que nos costó tomarla y a nivel extradeportivo también, porque era una decisión impopular. Pero yo estoy aquí para tomar decisiones por el bien del equipo, independiente de que al final sean acertadas o equivocadas.

P: He leído algunas declaraciones en las que te quejabas de que las infraestructuras del Barakaldo no eran del todo óptimas. Que ha habido que trabajar mucho en ese sentido, especialmente para los fichajes.

R: Aquí no había nada. Cuando dejé el Leioa les dejé una base de datos de 169 futbolistas susceptibles para poder ser fichados con un informe detallado: teléfonos de contacto, vídeos, enlaces... para que el secretario técnico y el entrenador que llegase decidieran. Evidentemente, de esos 169 para el Barakaldo solo valdrían 15, porque es otro tipo de club, otro tipo de jugadores, otro tipo de exigencias...

Cuando llegué al club, le pregunté a Iñaki (Zurimendi) "Oye, ¿Qué hay?" y no había nada, no había ni ordenadores. Eso es un ejemplo, el otro es que cuando llego aquí, hago mi primera sesión y le dije al presidente que no tenía para imprimir: no había impresora, tuvo que ir él a su casa a imprimirme la sesión. Con todo esto, el club ha invertido en temporada y media 21.000 euros en infraestructuras, y hablo de ordenadores, impresoras, material para el gimnasio, para el vestuario. Aquí ahora tenemos la calefacción, pero el invierno pasado hemos estado trabajando con tres grados y guantes, bufanda y abrigo, que te quedas helado, y en verano hemos tenido 37 grados, no había aire acondicionado ni nada. Gracias a invertir la temporada pasada en estufas, calefacción, etcétera, este año hemos dado un paso más. Y el IMD junto al ayuntamiento ha restaurado el aire acondicionado, así que aquí ya se puede trabajar.

Te puedo poner mil ejemplos: no había porterías móviles, no se entrenaba en Lasesarre, se peregrinaba por los campos: hemos entrenado en Ortuella, en Urduliz... El año pasado solo hicimos 184 sesiones en campo de hierba natural, los días que llovía mucho o cuando jugábamos en hierba artificial íbamos a La Siebe. Le trasladé a la junta directiva que había que entrenar en el campo en el que competíamos si no existía uno mejor, esto lo hablamos con los jardineros, con Cengotita... y su colaboración en este sentido fue total.

Cuando hablo de infraestructuras, muchos jugadores con los que hablé para renovarles el año pasado me dijeron que en el Barakaldo no se sentían profesionales más allá de porque entrenaban por las mañanas. Pero claro, cada día entrenábamos en un sitio distinto, cuando nos cambiábamos en Lasesarre no había calefacción, había gente que ni se metía en la ducha porque no tenía ni calefacción, ni agua caliente... ni mil cosas que para el día al día,  los jugadores me decían que no se sentían profesionales. Para ser profesional es necesario tener unos medios en condiciones: un gimnasio en condiciones, poder entrenar en el campo donde vas a competir; hasta mediados de agosto no tuve una pizarra, algo básico para un entrenador. También para los vídeos: no tenía herramientas, discos duros... Yo creo que 21.000 euros en inversiones están muy bien, y todavía faltan cosas por hacer. Cuando te digo que el entrenador del Leioa me felicitó es porque cuando llegué al Leioa lo primero que se hizo fue invertir en infraestructuras, porque los entrenadores y los jugadores llegamos a los clubes y nos vamos. Cuando me fui del Leioa, dos cámaras HD que se compraron para ver entrenamientos y partidos ahí se quedaron. Cuando David Movilla no esté en el Barakaldo, todo el material que hemos comprado se va a quedar aquí y seguirá durante un tiempo, si se hace un uso adecuado, evidentemente.

Por eso te digo que un entrenador tiene que ir más allá, no mirar siempre a corto plazo porque sino, en vez de invertir 21.000 euros en infraestructuras, igual podíamos haber fichado a un jugador mejor. Pero el jugador viene y se va, el club se mantiene. Por eso te digo que hoy en día hay aquí en la oficia hay siete puestos de trabajo. Cuando llegué con mi mesa, aquí había un archivo y no tenía ni donde caerme muerto. Ahora donde estaba ese archivo hay siete puestos de trabajo: para el primer entrenador, para el segundo entrenador, para el preparador físico, para el entrenador de porteros, para el administrativo, para el comercial y para el secretario técnico. Lo que te quiero decir con esto es que aquí los profesionales venimos a trabajar, y si venimos a trabajar y no nos dan medios para desarrollarnos, es evidente que ese trabajo no va a ser igual de productivo.

P: Hace un par de años se comentaba que el Barakaldo se iba a profesionalizar, y esa profesionalización iba a consistir en que los jugadores iban a cobrar más.

R: Se vendió mal eso, y no sé si se hizo del todo bien. Que se vendió mal seguro, porque el club no se profesionalizó. Cuando hablé con Jonxa para renovarle me dijo que ser profesional no era solo entrenar por las mañanas, ¿Qué entrenar por las mañanas es más adecuado? Sí. Pero ser profesional conlleva más cosas que eso.

Con los mismos presupuestos, hay clubs que entrenan a la tarde, pero tienen salarios con los que se puede vivir de esto. Nosotros exigimos que el Barakaldo sea la ocupación principal: que luego estudian, trabajan, hacen otra actividad... tiene que ser siempre secundaria. Álex Quintanilla, por ejemplo, el año pasado tenía un trabajo que no le exigía ninguna carga física y adecuó su trabajo al entrenamiento. Cuando Aitor Córdoba nos dijo que no podía venir a entrenar por las mañanas, descartamos su incorporación, porque su ocupación principal tiene que ser lo que te he comentado. Si pudiese estudiar por las tardes hubiese sido perfecto, pero la ocupación principal tiene que ser el fútbol y el Barakaldo: que el jugador se levante a la mañana pensando en el Barakaldo y se acueste pensando en el Barakaldo. Si tiene que entrenar tres sesiones: tres sesiones; si tiene que entrenar dos, pues dos; una, pues una. Y si hay que entrenar un domingo a las 12 de la noche, se entrena.

Con esto lo que te quiero decir es que ser profesional es dedicar tu ocupación principal al fútbol, tu primer pensamiento tiene que ser el Barakaldo. Y eso es lo primero. Obviamente a los profesionales tienes que darles medios: si quieres ser profesional y llegas aquí y no tienes ni agua caliente... pues evidentemente a la larga te pasa factura, como nos pasó en las renovaciones hace dos años. Ahora el club se ha mejorado, pero sigue estando lejos de lo que yo considero que debería tener un club top.

P: Con lo que me has dicho, me parece un poco ridículo que la profesionalización se vendiera únicamente como una subida de salarios que conllevara entrenar por las mañanas.

R: Como te comentaba, se vendió mal porque la profesionalización se enfocó solo como entrenar mañana y tarde, pero considero que no se mandó bien el mensaje y que, como me dijo Jonxa, con quien tuve una conversación muy productiva, y que, aunque no me sirvió para renovarle, sí me sirvió para conocer las inquitudes y las demandas de ciertos futbolistas. El futbolista que viene de otros clubes como Bilbao Athletic, Alcoyano, La Roda... tiene otras infraestructuras. Y este estadio es muy bonito, pero es poco práctico, y tenía un montón de carencias en las cuales no se había invertido. Santi Campa (masajistame comentó el año pasado que en tres meses habían pasado más operarios por los vestuarios para, por ejemplo, arreglar goteras que en los últimos trece años que lleva en este estadio. Y eso quiere decir que hay una inquietud de la junta directiva, hay también un respaldo del ayuntamiento obviamente, pero que también ha habido una inversión propia, porque hay muchos recursos que no puede pagar el ayuntamiento. Como te he dicho, hemos destinado 21.000 euros a inversiones en infraestructuras que van a permanecer en el tiempo.

P: ¿Qué crees que tenía el equipo del año pasado que no tiene el de este año? Y al revés, ¿Qué crees que tiene el equipo de este año que no tenía el del año pasado?

R: Todas las comparaciones que haces con un equipo que hace 80 puntos... sales perdiendo en todo. Te estás comparando con un equipo que ha rendido a un nivel muy alto, que ha generado una sinergia enorme, que había un valor humano importante y que ha sido competitivo semana sí y semana también. ¿Qué hemos perdido? Es evidente que estamos encajando más goles, hemos perdido contundencia, solidez, envergadura, pero también es cierto que hay cosas que no hemos perdido pero que tampoco hemos sido capaces de sacar. Y eso ya lo analizaremos cuando acabe la temporada, porque ahora es momento de buscar soluciones, no de justificaciones y de mirar atrás.

Pero mira, Alain Arroyo, por ejemplo, el primer partido de liga que juega se lesiona para cuatro o cinco meses. Jugador que es el capitán del equipo, y que es un jugador que esos valores que transmite el Barakaldo los encarna él en cada minuto que juega. Y evidentemente tenemos una baja como él, no una baja cualquiera, una baja que me dices, "de los 20 jugadores que tengo en plantilla no quiero se lesione nadie, pero ¿Quién no se puede lesionar?" Pues Alain Arroyo, no sólo por su capacidad resolutiva, sino por su capacidad de transmitir dentro del campo algo que el Barakaldo tiene que tener instaurado como una identidad. Entonces nos vimos huérfanos de cierto liderazgo y nos encontramos en una situación con una plantilla completamente renovada y sin que uno de los principales líderes pueda actuar en el verde. Y ya te digo, que si Alain Arroyo hubiese estado en la primera vuelta y hubiese metido cuatro goles... no te digo doce, te digo cuatro goles... tendríamos cinco puntos más y la película cambia por completo. Pero, son contratiempos que tienen los clubs. Nosotros tuvimos ese y otros, y lo que tenemos que hacer es sobreponernos, pero sí es cierto que ha habido cosas que hemos perdido y hay otras que no hemos perdido pero no las hemos podido sacar por ciertos condicionantes que hemos tenido que en su momento explicaré. Y en momentos claves, importantes, con ciertas desgracias que nos han ocurrido, porque este año las desgracias han sido continuas: la Copa del Rey, que la semana antes, contra el Zamudio, le sacaran el hombro a Galán  y que Aythami acabara de llegar y todavía no estuviera en forma. Esa eliminatoria la afrontamos sin laterales y tuvimos que parchear esa posición. Además nos fuimos a penaltis, hubo decisiones un poco extrañas y que no entendías. Desde el principio hemos tenido muchos obstáculos, pero yo veo el fútbol como la vida, como la capacidad que tienes de sobreponerte a esos obstáculos y vencerlos. Y está claro que este año los obstáculos han sido superiores a nuestra capacidad para sobreponernos a ellos, pero también es verdad que este año hemos tenido más obstáculos que la temporada pasada.

P: ¿Qué crees que van a aportar los nuevos fichajes del mercado de invierno?

R: Tenemos más alternativas. Ahora mismo veo que hemos aumentado la competencia interna, que eso es fundamental. El equipo tenía de alguna manera un once bastante definido y con pocas variantes. También hemos complementado, porque la llegada de Iru nos hace tener recursos diferentes por dentro y además ha potenciado el rendimiento de los que juegan al lado suyo, caso de Galder o Deco por ejemplo.

La llegada de Alday nos permite tener polivalencia por fuera y por dentro con un jugador diferente y con un toque de calidad diferente, y la llegada de Choche nos permite tener una alternativa más por fuera con un equipo que carecía de soluciones por fuera y más con las lesiones que ha tenido David (Martín), porque recordemos que David en la primera vuelta no ha podido gozar de la continuidad que está gozando ahora. Ahora el equipo por fuera, a nivel ofensivo tiene a David, a Choche, a Alday y tiene la posibilidad de Oca también, que últimamente está jugando más por dentro. Actualmente tenemos cuatro jugadores de calidad, cosa que en la primera vuelta no teníamos, porque entre el rendimiento irregular de Garrido y las lesiones de David, solo teníamos a Oca para poder jugar por fuera. Así que creo que en este mercado hemos potenciado sobre todo eso, porque antes nos habíamos quedado un poco cortos.

P: ¿Qué esperas del equipo en los cuatro meses de temporada que quedan?

R: Pues espero y deseo que seamos capaces de dar dos pasos seguidos. Y me explico: actualmente damos un paso bueno, y la semana siguiente, por un motivo u otro, véase el gol en propia puerta del Albacete por ejemplo, no sumamos dos partidos seguidos de seis en seis.

Es evidente que para poder sumar de seis en seis primero hay que sumar tres, porque ahora venimos de una derrota. Pero mira, por ejemplo, ganamos al Socuellamos y vamos a Zamudio y hacemos un mal partido -culpa mía- y lo perdemos. Ganamos al Bilbao Athletic y no le damos continuidad contra el Albacete por un gol desafortunado, con esa acción en ese doble rebote. Vamos a Las Llanas y en la segunda parte no somos capaces de dar continuidad a un resultado favorable. Para mi esa es la derrota más dolorosa en el año y medio que llevo en el Barakaldo, más que la del Lleida, porque sobre todo, en esa segunda parte no sentía reconocible al equipo con esos valores que tenemos. Y me fui tocado porque sé que es un partido que a nuestra gente le hace ilusión. Necesitamos dar dos pasos seguidos para realmente poder ver el potencial de este equipo y donde podemos llegar realmente. Porque si somos capaces de, más pronto que tarde, ganar dos partidos seguidos, este equipo se va a relanzar, porque necesita la seguridad del resultado a través del juego. Porque vale, el juego te lleva al resultado, pero el día del Albacete no nos llevó al resultado, y si nos hubiese llevado al resultado, el partido de Las Llanas hubiese sido otro. Pero aún así y todo, luego en Las Llanas tienes que ganar y darle continuidad, y no hemos sido capaces. Así que espero darle continuidad a dos resultados seguidos para ver si el equipo despega de verdad

P: La jornada anterior el equipo estaba a cuatro puntos del playoff y a cuatro puntos de la promoción.

R: Por eso te digo que la sensación que tengo es que no hemos llegado a dar ese paso adelante, sobre todo cuando tuvimos esa racha de ocho partidos seguidos sin ganar, que el equipo estaba compitiendo pero no estaba con la lucidez que le hemos visto después... Pero es que luego he visto que el equipo cuando ha estado a punto de dar el paso, se ha quedado a poco y la sensación es que se nos han ido puntos. El día del Albacete se nos fueron dos puntos, y aún con ese desafortunado gol, tuvimos un doble palo en el 86. El otro día en Las Llanas, aún haciendo un mal partido, tuvimos un palo en el 89 y una ocasión clara en el 93, que si metes una de esas dos, tienes el empate.

Entonces dices que la sensación es que se nos están yendo puntos, no que estamos consiguiendo puntos como el día de San Sebastián de los Reyes, que íbamos perdiendo 2-1 y no sabemos todavía ni cómo ganamos 2-3, porque Oca se inventó aquel gol y bueno... Tengo la sensación de que cuando íbamos perdiendo, hubiésemos firmado tener un punto. Y al final sacamos tres. Pero ahora, estamos teniendo la sensación de que estamos obteniendo menos de lo que merecemos, por eso estamos mirando arriba, porque si las próximas semanas somos capaces de obtener lo que merecemos, vamos a ser capaces de estar entre los cuatro primeros.

P: Hablemos ahora sobre tu trabajo como entrenador. ¿Cuáles son tus principales influencias? 

R: Es complicado, porque empecé joven, a los 19 años y he aprendido de todo el mundo... Pero mira, en valores personales, a mi Carlos Terrazas, que le tuve en el

Fuente: Yeray Arenas
Fuente: Yeray Arenas

Athletic, me marcó. El valor de profesionalidad, de dedicación, de sentir el fútbol no como un hobby, sino como una profesión: el ser el primero en llegar a las instalaciones y el último en marcharse, el dar un valor tan devaluado a una figura como la del entrenador, y el de entender tu vocación de ser entrenador como una profesión.

En valores personales me gusta mucho también los valores que transmite Bielsa. Me parece una persona que transmite valores más allá de una forma o una identidad de juego, transmite una forma de hacer que va más allá de lo que la gente conoce. He conocido a gente de su entorno, del hotel donde dormía cuando estuvo aquí en Bilbao por ejemplo, que me han contado que todas las semanas les daba una propina sustanciosa a todos los trabajadores de allí. Y era una persona que donaba a ONG's mucho dinero y nunca estaban las cámaras detrás. Es un tío con muchos valores.

Y a nivel futbolístico, pues el juego de posición de Guardiola es espectacular, pero del juego de entrenadores menos conocidos como Óscar Cano puedo sacar lo mismo que de los más conocidos. También me gustan mucho las transiciones de los equipos de Cúper, de Emery, de Ranieri... Son muchos los entrenadores en los que me he fijado y me sigo fijando, fueraparte de las modas. La Primera División la sigo poco, y aprendo mucho más de los entrenadores de Segunda B. Hay equipos que son expertos en preparar jugadas de estrategia, otros que tienen al equipo super organizados y otros que la libertad que le dan a sus futbolistas confluyen en cierto rendimiento. Pues obviamente aprendo de ellos. Pero como ya te he dicho, lo más importante de un entrenador son su valores y en eso mis referentes son Carlos Terrazas y Bielsa.


P: Acabas de decir que aprendes mucho de entrenadores de Segunda B, y tú mismo has dicho que viajas mucho para observar a tus próximos rivales.

R: Para mí es trabajo.

P: ¿Qué te aporta ver a los próximos rivales in situ, en el campo?

R: No tiene nada que ver con verlo por televisión. Aquí podemos analizar lo que es el juego del equipo y lo que es la capacidad individual: tú ves un partido en vídeo y no estás viendo al futbolista como se desarrolla en todas las situaciones, porque el vídeo enfoca muchas veces el balón y su entorno. No percibes la comunicación, la agresividad de igual manera, lo que influye el ambiente en el resultado, lo que influye a la hora de captar los gestos de un jugador: si protesta al árbitro, los gestos que hace cuando le sustituyen: si está enchufado con el equipo o se va a la ducha y le importa tres cojones el resultado... Son muchos pequeños detalles con los que te quedas a la hora de fichar a un jugador o de analizar un equipo. 

Y yo, aunque vea al equipo in situ, luego veo el vídeo del partido que he visto en el campo, porque hoy en día gracias a las herramientas informáticas que hay, todos los clubs tenemos esa posibilidad. Pero yo entiendo que cuando veo a un rival in situ me quedo más con su esencia del juego, con los valores que transmite y estoy visualizando y a mi equipo competir contra ese rival. Luego ya con el vídeo voy al aspecto más específico: a sacar las jugadas aunque estén descontextualizadas. Por ejemplo, hoy en día con la herramienta Wyscout puedes ver todos los contraataques que tiene un equipo, pero no te dicen como era el contexto en el que se produce esa jugada: como iba el partido, si iban perdiendo 2-0 y estaban ocho para rematar un corner... Entonces con el vídeo lo que tratamos de hacer es extrapolar el contexto de esas situaciones a tu realidad. 

O el viento. El viento por ejemplo, siempre puede influir, pero tampoco se nota en el vídeo. Y hay campos como el del Socuéllamos en el que siempre pega del mismo lado. En definitiva, hay muchos pequeños detalles con los que te quedas viéndolos in situ, y a la hora de captar un jugador ni te cuento. Para mi el vídeo es un complemento, no puede ser mi herramienta fundamental.

P: ¿Cuáles son tus métodos de entrenamiento? ¿Eres partidario de entrenar con balón, sin balón…?

R: Es obvio que hoy en día ya todos los entrenadores utilizan el balón como herramienta principal. Otra cosa es que el trabajo en ocasiones sea analítico, que es complementario, como el trabajo de gimnasio, el trabajo preventivo, el trabajo de fuerza... El resto de los aspectos se pueden integrar al trabajo con balón.

Pero yo no soy mucho de hablar de "yo soy...", "yo trabajo...", "mi idea de juego es ésta", porque yo creo que la mayor cualidad de un entrenador es saber adaptarse al club donde va: que identidad, que idiosincracia tiene, para adaptar su modelo a lo que ese club históricamente ha mamado. Yo si vengo aquí a Lasesarre imponiendo una idea de juego que no case con la grada, no va a haber sinergia, no se va a transmitir nada. Yo como entrenador no entrenaría, jugaría o ficharía a los mismos jugadores en el Toledo que en el Barakaldo.

Voy a extrapolarlo a Primera División: no es lo mismo lo que demanda la gente del Nou Camp que lo que demanda la gente del Calderón. La gente del Calderón demanda un equipo intenso, de transiciones rápidas, aguerrido, buenos contraataques y buen balón parado. Eso ha sido el Atlético de Madrid que ha ganado ligas con Antic: pues eso es lo que es ahora. El juego del Barcelona desde la llegada de Johan Cruyff está relacionado con el juego de posición, y no me imagino al Barcelona jugando como el Atlético de Madrid ni al Atlético de Madrid jugando como al Barcelona. Creo que el entrenador que vaya con esas ideas tendrá los días contados. Entonces, no me gusta hablar de mi modelo de juego, prefiero hablar de la capacidad que tiene que tener un entrenador para adaptarse de la manera que el club o su masa social se sienta identificada. Esta masa social se siente identificada con un juego vertical, directo, agresivo, intenso, de un ritmo alto y, como te he dicho, en ocasiones sobrerrevolucionado.

P: Entonces en un equipo tan intenso como el Barakaldo considerarás muy importante el trabajo físico.

R: Sí, pero es importante todo, yo le doy importancia a todo. Muchas veces cuando un equipo no funciona tiende a apelarse a lo físico, pero yo creo que todo está en lo mental. Lo mental es más importante que lo físico. Muchas veces ves a un equipo y dices "Joder, parece que este equipo está muerto, está sometido" y en el minuto 70 mete un gol y el partido cambia. Parece que ese gol es la Aspirina que le hace reaccionar.

Por eso te digo que yo creo más en la mentalidad. En general es importante tener buenos hábitos, porque si tú entrenas de una manera muy analítica, poco dinámica y poco intensa el jugador va a trasladar esos hábitos a la competición.  La preparación física te sirve para tener un estado óptimo, para prevenir lesiones y desarrollarte, pero para desarrollarte bien necesitas un buen estado emocional y unos buenos hábitos. La preparación no debe ser tu verdadero motor, sino tu mentalidad y los hábitos.

P: Te lo digo porque hay jugadores como Aridane en el Albacete, que físicamente por ejemplo, imponen más que los del Barakaldo.

R: Como te he dicho, esos jugadores que tienen una condición física brutal, que pueden medir 1,90 y ser fuertes, rápidos... si no tienen la motivación adecuada y los hábitos adecuados no potencian su condición. Yo creo que lo que vimos el otro día contra el Albacete fue un equipo que estuvo cerca de su umbral de rendimiento porque estuvo cerca de su umbral de motivación y está cerca de su hábito de entrenamiento que lo lleva en la competición. En partidos como el del otro día la táctica pasa a segundo plano. 

A la hora de la verdad, prefiero a un equipo desorganizado que va de verdad a un equipo con orden que no aprieta, que no es intenso y no gane los duelos. Muchas veces los entrenadores damos mucho valor al orden, a los movimientos, a los automatismos... pero el principal motor del futbolista y de un colectivo es su estado emocional. Y lo que te va a permitir ese rendimiento de manera continuada es tu hábito de entrenamiento. Nosotros incidimos mucho en tener como hábitos de entrenamiento sesiones cortas pero intensas: de ritmo, dinámicas, porque sino luego no podemos pedir eso mismo en la competición. Y luego el estado emocional es fundamental, y que la grada te ayude... Al final son muchas pequeñas cosas, pero el verdadero motor es ese más que el físico

P: Insistes mucho en que es muy importante la afición del Barakaldo. ¿Cómo es tu relación con la afición?

R: Fundamental. Es una afición muy pasional para lo bueno y para lo malo, y cuando somos capaces de conectar con ellos y se sienten identificados... yo lo he sufrido. Cuando vine aquí a jugar con el Leioa en Tercera División, me acuerdo que el partido lo empató la afición. Metió el gol Alberto Delgado, pero por puro empuje de la afición. Por ese empuje yo no pude ni comunicarme con mis jugadores. El gol surgió del rechace de una falta lateral, pues bien, en esa falta me acuerdo que había un jugador que tenía que estar atento al rechace, pero no lo estaba... se lo intenté transmitir, pero no pudo escucharme y por ahí vino el gol. Te digo esto porque como lo he sufrido como visitante, sé también lo que es como local. Y cuando tenemos a ese Lasesarre enchufado, como en el día del Castilla por ejemplo, que estuvimos con 10 toda la segunda parte y el equipo empató y pudo ganar perfectamente. Ha habido muchos partidos como el del Toledo el año pasado que nuestra afición ha sido un jugador más.

Eso sí, yo siempre le digo a mis jugadores que a nuestra gente hay que darle: no podemos esperar que la gente llegue aquí, se siente en la butaca y anime desde el minuto cero. Tenemos que transmitir, y una vez que transmitimos la afición se ve reflejada, se ve identificada y empieza a jugar el partido. Y para nosotros es fundamental que la gente juegue el partido.

P: También se vio contra el Albacete, que el primer cuarto de hora la grada no estaba muy enchufada pero en cuanto empezasteis a tener oportunidades la gente reaccionó.

R: Pues yo eso mismo lo he vivido como aficionado, como entrenador visitante,como entrenador local... El año pasado recuerdo partidos como el del Toledo, el del Talavera, el del Ebro... que si no es por nuestra gente no los ganamos. Y esa clase de partidos, yo en Sarriena no los ganaba. Siendo superior al rival, como faltaba ese aliento de la grada no lo ganaba, habiendo la peña Leioa Zaleak, pero que no es lo mismo que lo que puede haber en Lasesarre. Por eso yo te digo que es fundamental el sentido de pertenencia del futbolista, que se implique más que en jugar, entrenar... Por eso el año pasado hicimos 42 actos sociales donde los jugadores representaron al club en la localidad. Y este año hemos tenido sobre unos 30 porque necesitamos que nuestra gente se acerque al pueblo para que el pueblo se acerque al campo.

P: ¿Qué esperas de este año, del Centenario? Tanto a nivel de actividades como ese partido contra el Peñarol del que tanto se habla.

R: Sería bonito, pero por lo que sé, presupuestariamente sería entrar en unos números que no podríamos... Aunque yo creo que a todo el mundo nos haría ilusión eso. Pero me consta que tanto la junta directiva como la comisión del Centenario están trabajando mucho y bien. Claro ejemplo de esto es la gala del Centenario: fue espectacular, la gente salió emocionada, los jugadores salieron de allí con la piel de gallina de todo lo que se vivió. Y eso es un trabajo de mucha gente durante mucho tiempo. Y creo que cada mes tienen un objetivo, algo que destacar. Conozco muchas actividades que aún no se han hecho oficiales y otras que desconozco pero que me consta que están muy mentalizados de generar vida en torno a centenario del Barakaldo y nosotros a nivel deportivo esperamos realizar una segunda vuelta: generar, transmitir y sí somos capaces de engancharnos perfecto, pero si no lo logramos, que el aficionado del Barakaldo se sienta orgulloso de ver que su equipo se ha partido la cara. Y recordar también que Centenario hay la temporada que viene, por lo que sería muy importante quedar entre los seis y ocho primeros para jugar Copa del Rey.

P: Por último. ¿Crees que lograrás ascender al Barakaldo a Segunda División?

R: Para eso renové. Cuando renové fue con esa idea, con esa mentalidad, sabiendo de la dificultad que conlleva. La verdad prefiero ponerme objetivos ambiciosos y que me digan que hemos fracasado por tener esos objetivos ambiciosos a vender un mensaje conformista y derrotista. Para mi sería muy fácil decir que hay 37 clubes con mayor presupuesto que nosotros en Segunda B. Pero eso sería un mensaje de pesimismo, como justificando o de alguna manera lanzando un mensaje de pesimismo, como diciendo "Oye, ¿A donde vamos a llegar? Queremos estar entre los únicos cuatro equipos que ascienden y a día de hoy estamos entre el 40 y el 50". Pero prefiero potenciar lo bueno que tenemos. Este año creo que somos el noveno presupuesto de nuestro grupo y el año pasado éramos el sexto, porque han entrado equipos como el Albacete, el Bilbao Athletic... Pero el año pasado siendo el sexto nos peleamos con el campeón hasta la última jornada y este año siendo el noveno vamos a intentar quedar por encima de esa novena posición, aunque por supuesto el valor humano es fundamental. Al final jugamos once contra once y el dinero no marca goles.

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