Fin de una era

Con la despedida de Ander Capa, Dani García y Takashi Inui, la SD Eibar pone punto y final a la más gloriosa etapa de su historia. ¿Será mejor el porvenir?

Fin de una era
Fin de una era. | Foto: SD Eibar

Llegó el día que todo aficionado armero evitaba, sumergiendo la cara en las palmas de sus manos. Esas palmas que tanto habían ovacionado, que tanto habían chocado entre sí al ver como sus dos hijos pródigos deleitaban a la grada de Ipurúa. No es el deleite de la clase o la elegancia. Es el del trabajo, sacrificio y su consiguiente recompensa. Trabajo que hasta el día de hoy se ha visto reconocido por los aplausos del feudo eibarrés. Pero ahora, tanto Ander Capa como Dani García dejan su mono de trabajo en la entrada al estadio, satisfechos con su labor.

El final de este contrato a largo plazo, con el fin de llevar a la industria futbolística eibarresa a lo más alto, ha sido un tanto agridulce. Ander Capa ya dijo adiós al comienzo de la temporada, confirmando su salida al final de la misma rumbo hacia la ciudad vecina, Bilbao. Aun así, este fichaje no se vio con malos ojos por parte de la afición. En cambio, el sufrimiento vino dado por la incertidumbre del futuro del capitán, Dani García.

Meses y meses de agonía, en los que el centrocampista de Zumárraga estaba envuelto en una nube de rumores y críticas. Una carga pesada para un jugador que no está acostumbrado a estas situaciones. Aun así, Dani supo sobreponerse a esto y ofreció una última temporada al máximo nivel para el equipo de su vida. Un trabajo bien ejecutado, y que hizo reflexionar aún más a los seguidores de la SD Eibar sobre el tesoro que estaban perdiendo. Un tesoro que ya ha puesto rumbo a nuevos retos.

Otro que también ha dicho adiós al equipo vasco ha sido el maestro nipón. Takashi Inui confirmó que ya no continuaría vistiendo la zamarra azulgrana  y se despidió del equipo al que llegó como un fichaje exótico, llegando a ser el fichaje más caro de los armeros durante un largo periodo. En la mente de los aficionados permanecerá el recuerdo de sus controles al dente.

En efecto, el partido de este sábado será el último de los partidos oficiales que disputen ambos jugadores. Ya en la jornada pasada se despidieron del que ha sido su hogar durante todo este tiempo, Ipurúa. Frente al Atlético de Madrid, se despedirán de su escudo. Y será entonces el momento de que sus sucesores se apoderen de él.

Está feo decirlo, pero tengo debilidad por mi wacho.

A rey muerto, rey puesto. En este caso, a rey ido. Tanto Dani como Ander ya dieron algunas pistas a cerca de quien podría ser el próximo que se sentase en el trono de Ipurúa. No podía ser otro que el llegado hace tres temporadas al equipo, Gonzalo Escalante. Un jugador que pertenece a la camada de futbolistas que llegaron al club en su segunda campaña en Primera División. Sergi Enrich, Iván Ramis, Takashi Inui, Adrián González… Algunos de ellos ya no continúan en la entidad, pero el argentino sigue sumando partidos, lo que lo convierte en un claro candidato al brazalete.

Con la marcha de los dos vascos, se cierra el ciclo del ‘efecto milagroso’ y se entra en el ciclo de equipo establecido en Primera División. Cinco temporadas seguidas en la máxima categoría, sin ya ningún jugador que perteneciese a alguno de los ascensos previos. Es el momento de que la SD Eibar dé un golpe sobre la mesa.