La vida sin Cristiano

El Real Madrid se enfrenta a un reto mayúsculo esta temporada. Seguir triunfando sin su mayor valedor en la última década. Alcanzar de nuevo la gloria con la ausencia del máximo anotador histórico del club. Cristiano Ronaldo dio los mejores años de su vida en el Santiago Bernabéu. Veremos si los de Chamartín no le echan mucho en falta

La vida sin Cristiano
Foto: Daniel Nieto VAVEL

En Madrid falta algo. Cerca de Chamartín se percibe un aire de nostalgia. Desilusión. Las instalaciones de Valdebebas ya no son abiertas y cerradas por la misma persona. Y las redes de las porterías blancas han dejado de ser golpeadas por un jugador. Cristiano Ronaldo se marchó y con él un sentimiento que se vincula al Real Madrid desde su creación: la grandeza. La mentalidad ganadora. El ansia del triunfo. La confianza de que la victoria llegará tarde o temprano. Una mirada dirigida a rellenar vitrinas. 

La salida del crack luso implica, por obligación, una revolución en la casa merengue. Julen Lopetegui pierde a uno de los mejores goleadores de la historia. Al máximo estandarte de la última década gloriosa del equipo de Concha Espina. Ya no solo son los 50 goles por temporada garantizados antes del comienzo del curso. También es su liderazgo y función de capitán. 

Varios integrantes de la plantilla campeona de europa tendrán que dar un paso adelante en esta nueva campaña. Isco, Bale, Varane, Carvajal, etc. Sergio Ramos buscará manejarse con nuevos socios e impregnar esa peculiaridad con la que tanto se había familiarizado Cristiano. El pensamiento de que nada es imposible. El afán, la codicia, el deseo de ganar y ganar y ganar, como diría el bueno de Luis Aragonés. Para futbolistas tetracampeones de la UEFA Champions League, puede parecer a simple vista un desafío poco complicado, pero todo lo contrario. 

En el aspecto plenamente deportivo, a falta de los refuerzos que, en teoría, realizará Florentino Pérez para suplir la baja del ya ex "7" madridista, está por ver cómo gestionan Julen Lopetegui y los suyos, tanto táctica como emocionalmente, la falta de Cristiano en el área rival. ¿Quién rematará ahora los centros de Marcelo y Carvajal? ¿Quién liderará las presiones altas? ¿Cómo se amoldará Karim Benzema a jugar sin su mayor aliado? El francés suele brillar menos cuando se enfrenta a la posición de delantero centro sin un acompañante que lo libere (en este caso era el atacante luso quien hacía esa función). 

Además, el Real Madrid también pierde a uno de las pocas piezas que ostentaba y que solía moverse por delante de la pelota. El principal problema para Zinedine Zidane el curso anterior, fue la falta de gol motivada porque sus jugadores apenas llegaban a zonas de peligro en campo contrario. Isco es un creador de jugadas y de fútbol. Asensio un conductor. Lucas Vázquez ensancha. Hasta el propio Benzema se siente más cómodo cuando cae a una de las bandas o a tres cuartos. Solo Bale (que solía partir más desde el banquillo) genera movimientos de ruptura. 

La temporada 2018/19 se presenta como una de las más importantes en la época contemporánea para el Real Madrid. La salida de Zidane, el adiós de Cristiano Ronaldo, el movimiento que se espera durante este mercado de fichajes, el reto de lograr una nueva Copa de Europa. Un nuevo ciclo comienza en Chamartín. Comienza el año 1 d.C. (después de Cristiano).