Atleti, más cholista que nunca
Marcos Llorente celebrando el gol.  Foto: Libero

Día glorioso para el conjunto de Simeone que logró sobrevivir al vendaval del Liverpool y hacerse un lugar en los cuartos de final. Los de Klopp demostraron una vez más por qué son el mejor equipo del mundo, pero no les alcanzó ante un Atlético que ganó con su estilo como protagonista.

El Atleti sobrevivió a un vendaval

Abrumadora superioridad la del equipo inglés que mostró nuevamente un fútbol espectacular en todos los rincones del campo, y que solo puede reducir la cuestión de la derrota a lo que significa la dinámica de lo impensado en este deporte.

A pesar del superlativo nivel mostrado por parte del local, cabe destacar que en ningún momento el Atlético salió del plan inicial.

Nos puede gustar más o menos la idea que propone Simeone en su equipo, pero lo cierto es que, cuando no hay lugar para el exceso de errores, el Atlético de Madrid es un equipo capaz de medirse ante cualquiera de este planeta.

El partido fue una tormenta dirigida hacia la portería visitante, que hasta la lluvia y el viento tenía en su contra. Oblak se convertía en la gran figura del encuentro y la incertidumbre pasaba por saber hasta cuándo podrían los del Cholo resistir.

Los rojiblancos confiaron en su idea y acudieron al sufrimiento para llevarse la victoria. Con una defensa sólida basada en el orden y rigor, se esperaba aprovechar los momentos de respiro, pero una vez más el Atlético careció de capacidad ofensiva y generación de fútbol. A los comandados por Savic y Felipe cada vez se les hacía más difícil aguantar el despliegue físico, las transiciones ofensivas y las constantes oportunidades por parte del equipo local, que ejerció su fútbol de forma absoluta durante todo el encuentro.

Superar un 2-0 en Anfield: ¿imposible? No para el Atleti

Con todo perdido tras el 2 a 0, acudió al rescate Marcos Llorente para descontar. Fue el momento más trascendente del partido, debido a la necesidad del Liverpool de buscar el tercer gol y del Atlético de aprovechar los espacios. Entonces, el joven recién ingresado acabó con las ilusiones británicas anotando un doblete que pasará a la historia, obligando al campeón de Europa a entregar la corona.

Sin moral ni oportunidades, el Liverpool lo siguió intentando y Morata sirvió el postre a través de la misma fórmula: los espacios concedidos.

Triunfo colchonero que pasará a la historia como definición de lo que es el cholismo extremo, la máxima supervivencia. Una victoria que le otorga a Simeone el honor de conseguir semejante logro de la manera que más le gusta a él. Histórico.

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