La crisis del Málaga CF puede salvar el descenso a Segunda B
Jugadores del Málaga CF . / Foto: Málaga CF

El Málaga CF competirá en los próximos meses por la permanencia en Segunda División con tres frentes abiertos. El deportivo, con solo tres puntos de margen sobre el descenso, el económico a corto plazo con un ERE que intenta evitar impagos a los jugadores, y con ello su expulsión de la Liga y el económico a medio plazo, donde no le permitirán inscribirse en la próxima competición si no arregla un desfase de 15 millones con el futuro límite salarial. Una situación que, si se concretara, supondría en la práctica que este verano solo habría tres descensos a Segunda B.

Actual situación del Málaga CF

La jueza de instrucción número 14 de Málaga, a petición de la fiscalía, tras una denuncia de los pequeños accionistas del club, apartó del control al propietario, Abdullah ben Nasser Al Thani, el pasado 20 de febrero. El administrador judicial José María Muñoz es el encargado ahora de intentar darle viabilidad a la entidad, mientras no se resuelve el proceso contra el jeque catarí, al que le reclaman numerosas irregularidades contables, entre ellas, autopréstamos para él y sus hijos.

A Segunda B por razones económicas

Podría darse la circunstancia de descender de categoría a través de dos vías. Bien porque no cumpla los pagos pactados con sus jugadores a lo largo de la temporada, o bien porque no sean capaces de cumplir con el tope salarial para la temporada 2020-2021. En concreto, hace unos meses la Liga incluyó una nueva cláusula en su régimen disciplinario en la que señala que no inscribirá a ningún club en sus categorías, Primera y Segunda, que superen a 31 de julio en un 30% los cálculos del límite salarial para esa temporada. 

La crisis del Málaga CF pone en peligro la continuidad en Segunda

En febrero, el club estuvo a punto de entrar en colapso. Necesitaba ingresar dinero, y había dudas de que el Málaga CF pudiese incluso acabar la Liga porque Al Thani se negaba a tomar medidas. Al ser apartado, la situación cambió. El administrador procedió a la venta de activos como el canterano Antoñín al Granada, por el que ingresó 1,5 millones, y esta misma semana acordó aplicar un ERE a los trabajadores del club. El Málaga CF gastaba 6,3 millones en personal no deportivo, tan solo diez equipos de Primera llegan a esos niveles y, con los despidos, esperan ahorrar más de un millón. Todas estas medidas hacen que los jugadores estén ahora al día y se vea casi asegurado poder cumplir con ellos los meses que restan.

El Málaga CF violó la normativa de la Liga, sobrepasando su límite salarial en unos cinco o seis millones. Sin embargo, la patronal no pudo impedir que el club malacitano participase en el campeonato, porque entonces no existía la normativa del 30% y lo único que pudo hacer fue impedirle fichar. Así, el Málaga CF no pudo inscribir a Okazaki, José Rodríguez, Mula o Iván Rodríguez, y solo pudo incorporar a futbolistas con el sueldo mínimo hasta alcanzar el número mínimo exigido de 18 fichas del primer equipo. Desde la Costa del Sol están seguros de que el club solo puede ser castigado por este incumplimiento con una sanción económica o la inhabilitación para fichar en las siguientes temporadas.

Si la Liga mantiene esta nueva norma del 30%, parece muy poco probable que lo pueda conseguir. El administrador concursal tendría que corregir un desfase de 15 para cumplir lo que le exigirá la Liga. Esta cantidad sería muchísimo mayor a la del actual curso, porque lo incumplido este año se sumaría al próximo. Es decir, el 31 de julio, o cuando dictamine la Liga como nueva fecha de inscripción, el Málaga CF solo podrá superar en unos 1,5 millones el tope exigido por la Liga para poder inscribirse y, con la situación actual de crisis, parece complicado que lo consiga.

La vía de escape

Sur publicó esta semana que, a pesar de los problemas económicos que están teniendo los clubes por el COVID-19, la Liga podría relajar las exigencias del tope salarial para la próxima temporada. Una medida que favorecería al Málaga CF, entre otros, y le permitiría inscribirse. La otra solución es corregir ese desfase de 15 millones con el límite previsto para la campaña 2020-2021, y para ello tendría que vender jugadores, algo difícil en la actual crisis sanitaria, que solo con Cecchini y Rolón gravan en dos millones este tope al año, y además conseguir liberarse sin carga de los futbolistas con fichas más altas como Juanpi, dos millones anuales. La viabilidad del club pasa por desprenderse de ellos y sustituirlos por más jugadores con sueldo mínimo.

Gran parte de la afición y del malaguismo cree en la esperanza malaguista que pasa por la jueza, llegado el momento, dictara alguna medida cautelar contra la Liga, que evitara la exclusión del club hasta que se resolviera el juicio, teniendo en cuenta que Al Thani quizá tenga que devolver cuatro millones.

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