Análisis post partido: Kang In Lee rescata al Valencia y deja Europa a un punto
Imagen vía: La Liga

Con un margen de error inexistente, los de Voro disputaban en casa un partido de vida o muerte ante el Real Valladolid de Sergio González. Si el conjunto valencianista quería seguir intentando luchar por Europa y no verla por la tele el año que viene debía ganar el encuentro y así fue: la noche finalizó con un 2-1 en el marcador gracias a un gol in extremis de Kang In Lee. Los chés aún no sintonizan el televisor. 

El Valencia saltó al verde con la intención de conseguir la victoria, mientras que los aficionados vieron el encuentro desde sus casas con la esperanza de que los futbolistas no hicieran ningún otro ridículo. Los de Mestalla completaron un buen partido y estuvieron a punto de abandonar el estadio con otro empate, pero un coreano movió el caldero y con su magia se rompió el marcador.  

Esta vez sí existió centro del campo

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En las últimas jornadas, el Valencia tenía un problema a la hora de enlazar pases y generar jugadas peligrosas: los futbolistas no encontraban a los centrocampistas. El mediocampo ché tenía muy poca incidencia en la elaboración de los ataques con un Parejo casi invisible y un Kondogbia que tenía que hacer la función de todos y cometía errores infantiles. Sin embargo, ayer existió centro del campo. 

Aunque Parejo intervino y se movió más de lo que tiene acostumbrado al espectador tras el confinamiento, el destacado ayer fue el segundo en discordia Geoffrey Kondogbia. El centroafricano realizó un encuentro muy completo, pero su primera mitad fue muy destacable. Con la confianza por los aires, el exsevillista se atrevió a probar a Jordi Masip desde lejos, a generar juego rompiendo líneas desde campo propio y fueron muchos los pases cortados por sus tentáculos. El partido de Kondogbia hizo que el equipo de la capital del Turia ganase a los pucelanos la batalla en el mediocampo. 

Maxi Gómez se reencuentra con el gol

El de Paysandú no volvió como se fue y el gol se le aferraba más que un clavo ardiendo. Su estado físico era bueno y la actitud en el campo de juego no era tan mala como la de alguno de sus compañeros, pero varios problemas internos hicieron que el ariete valencianista desconectase del equipo y de su mayor especialidad, romper la red del arquero rival. Sin embargo, ayer rompió la sequía tras once jornadas sin ver puerta. 

A punto de que el árbitro decretarse la pausa por hidratación, un mal pase de Enes Ünal en campo propio generó la jugada del gol del uruguayo. El ariete valencianista empujó a la red un balón muy difícil de fallar y celebró con rabia lo que sería su décimo tanto con la camiseta ché. Antes de que Kang In Lee rompiese las tablas en el marcador, el delantero ché tuvo también la oportunidad de desequilibrar la balanza con un cabezazo, pero se estrelló en el larguero y estaba en posición antirreglamentaria.

La genialidad de Kang In Lee salva una vida

Se acercaba el final del encuentro y el empate en el marcador se traducía en otro fracaso para el valencianismo. El equipo ché necesitaba los tres puntos como el comer si quería que sus opciones europeas siguiesen vivas. El Valencia soportó como pudo las últimas sacudidas del Valladolid y el encuentro parecía que no iba a dar más de sí: otro empate, otra desilusión. Sin embargo, un joven coreano se hizo cargo del esférico, comenzó a abrirse camino y, sin que nadie lo esperara, soltó un zurdazo limpio e impecable que atravesó la red del portero pucelano para dar una alegría a la afición de Mestalla

El gol de Kang In Lee significó una nueva victoria para el Valencia y su reafirmación. El canterano ché desde la salida de Marcelino solo disputó 596 minutos, aún conociendo que Meriton dijo que el técnico asturiano fue cesado para dar más protagonismo a la cantera. El coreano sacó la varita y marcó un golazo. Calidad tiene de sobra, pero solo le falta centrarse y amueblarse la cabeza. 

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