Sobre los hombros de Vinícius
@realmadrid

Vinícius, ¿en quién te has reencarnado? Parece mentira que solo hayan pasado unos meses desde que Vinícius saliera pitado de los campos donde jugaba hasta ahora, que rara es la noche cuando no sale aupado por sus compañeros, como un torero pasando por la puerta blanca entre aplausos y elogios.

Si la UEFA siguiera el sistema NBA y repartiera su particular MIP de la temporada, este ya tendría nombres y apellidos, a pesar de encontrarnos todavía en octubre: Vinícius Junior. El atacante ha empezado la temporada de una manera inmejorable, y parece haber dejado atrás todas sus dudas, miedos y frustraciones.

Se evaporan los fantasmas

Hasta hace no mucho tiempo Vinícius era un jugador frágil, ese tipo de jugadores a los que les pesa más la mente que el cansancio, sumidos en una espiral de amargura y depresión. No dejó de luchar el brasileño en ningún momento, pero las sensaciones nunca llegaron, y los aficionados madridistas habrían apostado por el fallo del atacante hasta a portería vacía.

Ya se le vieron muchas chispas con Zidane, pero siempre daban con la madera mojada, hasta que ha llegado Carlo Ancelotti, quien en dos meses no solo ha conseguido enseñarle cuándo es el momento de hacer estallar el fuego, sino que lo ha convertido en todo un incendio, que a estas alturas se propaga sin control, y ha sido capaz de llegar hasta Ucrania, con la espinita clavada de Brasil y Tite.

Ahora mismo es el segundo máximo goleador del equipo, solo por detrás de un Karim Benzema que está a un nivel estelar y que le arrebató el MVP del partido. Son siete goles y tres asistencias las que lleva esta temporada. Sin ir más lejos, ha superado ya los seis que marcó la temporada pasada, a pesar de que todavía estemos en octubre y queden meses y meses de competiciones por delante.

Hasta dónde…

¿Hasta dónde puede llegar Vinícius? Ni el más atrevido sería capaz ahora mismo de aventurar el límite de este jugador, de dar con un techo si es que lo tiene el brasileño. Su nivel, lejos de un habitual progreso, ha crecido exponencialmente, superando las expectativas más optimistas y siendo no solo líder del Real Madrid, sino de LaLiga Santander.

Gran parte de su límite dependerá de cómo nutra esa conexión con Karim Benzema, que si bien parecía rota el año pasado, ha florecido más activa que nunca. Los dos delanteros se buscan, pero también se dejan su espacio cuando es necesario, proyectando completamente las virtudes de su compañero.

A pesar de comenzar como suplente los dos primeros partidos, en detrimento de Hazard, en estos momentos es indiscutible para Ancelotti, quien le ha reservado por completo la banda izquierda, no importándole si tenía que desplazar al belga al lado derecho. Esta es una gran diferencia con respecto a Zidane, a quien no importaba el momento de Vinícius cada vez que Eden estaba disponible de nuevo para jugar.

 

Parecía una relación imposible, pero Vinícius se ha casado con el gol, o para aclarar todavía más, se ha casado con los golazos, pues el primero fue una auténtica obra de arte al alcance de muy pocos jugadores actualmente. Este feliz enlace, que se ha hecho de rogar, pero ya está presente en el Santiago Bernabéu, promete deparar muchas alegrías a los madridistas en forma de balones al fondo de la red, jugadas insultantes para el rival, asistencias y muchísimo juego, ese que lleva años prometiendo Vinícius, pero que al fin está consiguiendo regalar, para el deleite de propios y extraños, y para la sonrisa de los aficionados madridistas, que ya pueden decir que cuentan con una estrella mundial, pues regalar exhibiciones como está en Europa está destinado solo a unos pocos.

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