Empezaba el partido en Balaídos, después del siempre destacable Oliveira dos cen anos. La afición volvía a responder ante la mala situación del equipo, 19.023 celtistas se daban cita para animar a los suyos.

  • Primera parte

Ninguno de los dos equipos conseguía hacerse con el balón pero sí que hubo un equipo que consiguió empujar hacia la porteía rival. Los de Benítez, con su típico 4-4-2, apretaban a los sevillistas desde el comienzo con varios acercamientos peligrosos pero sin lograr concretarse. El más claro fue en el minuto 12, mientras la afición local mostraba su descontento con las actuaciones arbitrales, Larsen consiguió plantarse en frente de Nyland. Sin embargo, el delantero noruego intentó una vaselina que se fue por encima del larguero. Tan solo un minuto más tarde, Aspas consiguió controlar un balón lateral pero Navas se tiró a bloquear el disparo. El Celta dominaba y tenía acercamientos, Hugo Sotelo se lateralizaba en salida de balón para favorecer la fluidez del juego y gracias a balones a la espalda y a las conexiones con Aspas, los celestes se plantaban en campo rival. Ese dominio se convirtió en gol. En el 22, Aspas coloca una falta lateral que un cabezazo de Starfelt la pone en el fondo de la red. Estalla Balaídos y el gol hace justicia a los visto sobre el terreno de juego. 

Larsen, Unai y Starfelt celebrando el gol del sueco / @rccelta en X
Larsen, Unai y Starfelt celebrando el gol del sueco / @rccelta en X

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sin embargo, el gol de Celta despertó al Sevilla que empezó a llegar. La más peligrosa cuando Ocampos remató y Guaita rechazó a córner. A pesar de estos ataques, la defensa celeste conseguía resistir. Luego, en el minuto 29, los de Benítez consiguieron llegar con peligro al área y en el centro, impacta con un jugador sevillista. La parroquia celeste pidió el penalti. El Celta seguía insistiendo y buscando el segundo, la tuvo Larsen, pero su remate acrobático impacto en un defensa sevillista. Minutos más tarde, en un desplazamiento largo, Larsen le ganaba la posición a Badé, que lo derribó, sumando otra jugada polémica a la cuenta.

 

Así acaba la primera parte. El Celta dominaba en juego y en el marcador.

 

  • Segunda parte

En la vuelta de vestuarios, Diego Alonso intentó agitar el árbol. Dio entrada a Lukebakio y a Pedrosa por Acuña y Sow. Aun así, el guión fue el mismo y los vigueses tuvieron varias ocasiones de aumentar la ventaja: Starfelt, a la salida de un córner, Mingueza, que remata al lateral de la red tras una gran triangulación de Sotelo, Aspas y Bambas; y Aspas, tras una contra lanzada por el propio Aspas que recibe de Larsen, el moañés tiró un caño pero Navas apareció de manera providencial. Estaban siendo minutos muy buenos de los de Benítez. Sin embargo, en el 60, llegó el primer varapalo. Tapia, en una acción sin peligro en campo contrario, decido entrar a Lukebakio, derribándolo. Falta y segunda amarilla. Se quedaba con uno menos el equipo gallego. Benítez, para subsanar este mal, decide incorporar a dos mediocentros, Beltrán y Dotor, en detrimento de Aspas y Sotelo. 

 

Larsen en uno de los acercamientos celestes / @rccelta en X
Larsen en uno de los acercamientos celestes / @rccelta en X

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Para aprovechar la superioridad, el Sevilla decidió incorporar atacantes al partido. Suso y En-Nesyri por Oliver Torres y Mariano. A pesar de estar con uno menos, el Celta gozó de una doble ocasión en la que Carles Pérez, que se incorporara minutos antes, mató el balón con el pecho y, tras un recorte, disparó pero Nyland respondió. El rechace le cayó a Larsen pero la estampó contra un defensa. El Sevilla consiguió dar un paso hacia adelante y vivir más cerca del  área rival. La más clara llegó cuando Rakitic sirvió el córner y En-Nesyri la envió al larguero. Esta ocasión fue el prólogo de lo que estaba por llegar. Llegaba el minuto 80 y las pesadillas celestes florecían. Este partido no fue la excepción. En el 83, Suso centró, el balón rechazó en las piernas de Mingueza quedándole muerta a En-Nesiry, que no perdonó. 1-1, la historia de siempre en casa Celta. 

 

 

Con el gol y la superioridad,  el Sevilla siguió rondando el área celeste. La grada de Balaídos se dividía en si ir a por el partido o amarrar el puntos, llegando a haber rifirrafes en la grada y vítores a ambos porteros (Guaita y Villar) de parte de diferentes sectores. Sin embargo, a este partido le quedaba un episodio más. En el 96, el Celta consiguió transicionar, Carles Pérez sirvió un centro para Douvikas que fue derribado por Jesús Navas.

Existe contacto en mano, brazo y pie. El árbitro, en primera instancia, señaló el punto fatídico. Sin embargo, Prieto Iglesias avisó a Hernández Hernández para que revisase la acción. El colegido se retractó en su decisión y pitó el final del encuentro provocando el enfado de Balaídos.

 

Una de las pancartas desplegadas en Balaídos en el minuto 12 como protesta ante los árbitros / @rccelta en X
Una de las pancartas desplegadas en Balaídos en el minuto 12 como protesta ante los árbitros / @rccelta en X

 

 

 

 

 

 

 

 

Mientras tanto, con los colegiados saliendo del terreno de juego, la megafonía del estadio decidió despedirlos al ritmo de Escándalo de Raphael.

 

VAVEL Logo
Sobre el autor