Pontevedra, como en casa en ningún sitio

El equipo suma un solo punto de nueve posibles fuera de Pasarón. Ante el Celta B no aprovecharon su superioridad numérica y acabaron derrotados. Luisito entona el mea culpa y se atribuye el nefasto partido de su equipo en Barreiro.

Pontevedra, como en casa en ningún sitio
El Celta B se impuso al Pontevedra en Barreiro | Foto: RC Celta

¿Qué le pasa al Pontevedra fuera de casa? Esa sería la pregunta tras solo haber logrado un punto de nueve posibles a domicilio. Si bien en su casa continúan invictos, fuera de su feudo han cosechado un empate ante Guijuelo y dos derrotas frente a Real Racing y Celta B.

La derrota frente al equipo celeste este sábado fue un jarro de agua fría. Lo que parecía una buena noticia con el expulsión de un rival que dejaba a los hombres de Luisito en superioridad numérica con más de una hora por delante se convirtió en un quiero y no puedo que acabó en derrota. El equipo de la ciudad del Lérez no fue capaz de generar ocasiones y cometió un error en defensa que les condenó a la derota.

Pero, ¿qué falla? En este último encuentro el técnico Luisito entonó el mea culpa. “Lo primero que tengo que hacer es pedir perdón a todos los aficionados que vinieron desde Pontevedra”. confesó el preparador. “El único culpable de perder este partido fui yo. Me equivoqué en todo. Hasta que ellos quedaron con diez el planteamiento era perfecto y creamos dos ocasiones clarísimas. Después me equivoqué en los cambios, yo tengo la culpa” añadió.

“Teníamos preparados y trabajados durante a semana los cambios de sistema que hicimos, pero no salieron bien” declaró el teense, para quien “a ellos la expulsión les vino mejor que a nosotros, porque sin hacer nada se encontraron con un gol que les regalamos. Este tipo de equipos si tienen una la meten. Si alguien mereció perder, eses somos nosostros. El resultado es justo. Ellos batallaron y jugaron su partido. El culpable fui yo” zanjó Luisito.

Un fallo de plateamiento y de saber aprovechar su ventaja numérica les hizo no sumar en Barreiro. En el caso de su salida al Sardinero, la derrota llegó por fallos en la zaga granate. Misma razón por la que encajaron un gol en Guijuelo. En Santander, un penalti a Héber hizo que el Racing setenciase el encuentro. En Salamanca, un mal despeje de balón dejaba solo a Pino ante Edu. Parece que los granates pagan caro sus despistes en defensa y su falta de acierto arriba donde generan ocasiones que no acaban de materializar fuera de casa y  es que en Pasarón llevan 5 goles en dos partidos por solo un tanto a domicilio.

Habrá que comprobar si los resultados en casa son una dinámica ya que le esperan dos partidos consecutivos en su feudo ante Izarra, este domingo, y Racing de Ferrol la próxima semana. Dos rivales fuertes que pondrán a prueba la invatibilidad de los hombres de Luisito en Pasarón.