Carmen Balbuena: “Mi objetivo son los Juegos Olímpicos”
Carmen Balbuena durante su participación en el X Circuito Comunidad de Madrid. Foto: Julian Blazquez

6:30 de la mañana, CAR de Sant Cugat (Barcelona), una señal acústica aguda suena repetitivamente y avisa a Carmen de que su primera sesión diaria de entrenamiento va a dar comienzo en quince escasos minutos. Una larga jornada le espera por delante: casi seis horas de entrenamiento que las complementará con sus respectivas horas de instituto.

Vive en el Centro de Alto Rendimiento de San Cugat, becada por la Federación Española de Natación. Allí Carmen puede complementar su carrera deportiva con sus estudios de primero de bachillerato. Confiesa que comenzó a nadar con el único pensamiento de divertirse. Sin embargo, lo que empezaría siendo una actividad más, acabaría siendo su día a día.

La más que confirmada progresión de la joven malagueña está haciendo que sea la revelación de la natación española. Muestra de ello es su amplio currículum que a su corta edad llama la atención de cualquiera. No todo el mundo puede presumir de escuchar el himno de España en un campeonato de Europa, ella sí. Un año después, en 2014 fue subcampeona en la misma prueba, 200 mariposa. Por si fuera poco, a su palmarés se le suma que ha sido campeona de España absoluta en 2014 y 2015 en 100 mariposa y sexta del Mundo Junior en 200 mariposa este año. Además, cabe destacar que Carmen posee el récord más antiguo de la natación andaluza en 100 metros mariposa, propiedad hasta entonces de la que fuese con tan sólo 14 años la española más joven en los JJOO de Barcelona’92, María Peláez.

Y es que a pesar de su juventud, Balbuena puede sentirse satisfecha por haber hecho cosas que ni María Peláez ni Mireia Belmonte lograron a su edad.

La joven nadadora confiesa que a pesar de contar con un gran número de logros, sin duda alguna se queda con la tercera mejor marca de la historia de España en 100 metros mariposa.

En cuanto a las horas diarias que le dedica a este deporte, la nadadora afirma: “De lunes a viernes empiezo las mañanas con 45min de cardio (carrera, bici...) y a las 7.30 me tiro al agua, hasta las 9.45. Voy al Instituto y a las 16.15 empiezo mi segunda sesión de agua hasta las 18.45, después hago gimnasio hasta las 20.15. Los sábados entreno de 9.00 a 11.30 agua y después gimnasio hasta las 13.00”.

Carmen Balbuena en 2016. Foto: zimbio
Carmen Balbuena en 2016. Foto: zimbio

Aunque su día a día sea una auténtica locura, Carmen confiesa que no echa de menos nada por falta de tiempo, ya que ella es quién ha decidido que su rutina sea así: “El poco tiempo libre que tengo lo dedico a descansar y leer, me encanta leer porque me ayuda a la concentración a la hora de competir. También salgo con mis amigos y hablamos de todo”. Y declara con firmeza: “No me he planteado dejar la natación”. Pese al esfuerzo que requiere este deporte, Carmen es una persona ambiciosa y sabe lo que quiere, tanto dentro como fuera del agua: “Mi principal objetivo dentro del mundo de la natación es competir en unos JJOO. Y fuera, terminar una carrera y tener una familia”, declara la joven malagueña.

Sin duda alguna, la natación es uno de los deportes más exigentes, a pesar de ello, Carmen destaca que también hay grandes momentos que le han marcado en su recorrido y confiesa: “El mejor momento desde que comencé fue subirme por primera vez al podio de un campeonato de Andalucía, nunca lo voy a olvidar. Los peores momentos los vivo en los entrenamientos más duros, pero inevitablemente son necesarios para disfrutar realmente este deporte”. En Campeonatos de España se ha podido ver cómo Balbuena se subía al podio con grandes estrellas de la natación como Mireia Belmonte. La joven no tiene más que palabras de admiración hacia ella: “Es la mejor sensación que existe, es imposible de olvidar, subirse al podio con una de las mejores nadadoras del mundo como es Mireia Belmonte es increíble, imposible de describir lo que se siente”.

A pesar de estar viviendo un gran momento, Carmen es realista y sabe que de no va a poder vivir de este deporte, por ello tiene en mente lo que le gustaría realizar el día de mañana: “Me encantaría trabajar en algo relacionado con los animales, me encanta la naturaleza. También me gustaría transmitir a otras generaciones todos mis conocimientos sobre el deporte que practico”, afirma la nadadora convencida.

P: Estamos acostumbrados a ver cómo los medios de comunicación nacionales dan importancia a los deportes más comunes, principalmente al fútbol. Debemos mencionar, que un nadador profesional puede dedicar el doble de horas a entrenar que un futbolista profesional. ¿Qué opinas de esto? ¿Crees que algún día se empezará a dar la importancia que os merecéis?

R: Lo veo un poco injusto, pero es lo que hay. Creo que algún día se dará la importancia que de verdad se merecen otros deportes en nuestro país, no solo natación.

P: Cada vez es más frecuente ver cómo nadadores españoles marchan a otros países principalmente porque allí complementan mejor estudios y deporte. ¿Qué opinas del método que se sigue en España?

R: Yo pienso que el método que hay en España no es malo, muchos buenos nadadores están estudiando una carrera y entrenando a un alto nivel y lo llevan bien. Es cierto que en países extranjeros te ayudan más en este tema, para ellos es muy importante ambas cosas, deporte y estudios y en ese sentido ofrecen más posibilidades al deportista.

P: El papel de la familia una vez que se llega a entrenar y competir a esa intensidad es verdaderamente importante. ¿Te sientes apoyada por tu familia?

R: Sí, hacen lo posible y lo imposible para que sea feliz y para que llegue a cumplir mi sueño, la verdad, no sé qué haría sin ellos. Les estoy muy agradecida por todo lo que hacen por mí, ellos son mis verdaderos ídolos.

Sin duda alguna, toparse con adolescentes así de comprometidas con el deporte en nuestro país es algo poco común. A pesar de ello, Balbuena es un claro de ejemplo de superación. Tiene muy claro cuáles son sus metas: seguir trabajando para conseguir nuevos logros sobre todo, su plaza para los JJOO de Tokio en 2020. Un gran sueño para una gran campeona.

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