Y sólo eran tres outs
(Foto: LMB)

Y sólo eran tres outs

El béisbol da sorpresas. Nada puede estar escrito. La novena entrada fue de pesadilla para los Pericos.

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Federico Muñoz

Y así fue, solo eran tres outs los que requerían los Pericos de Puebla para obtener el título de la Liga Mexicana. Solo tres outs para darle a la ciudad un título más en el béisbol profesional. Solo 3 outs para la fiesta que muy probablemente se extendería al siguiente día. 

Nada de eso ocurrió. Un balde de agua fría cayó en la afición que se convocó en el Hermanos Serdán, con la esperanza de que la novena verde levantara la Copa Zaachila. Fue un golpe seco, como una cornada letal sobre el torero. Así se portaron los peloteros de Tijuana, como verdaderos Toros de lidia. 

Fue un golpe seco, como una cornada letal sobre el torero.

Reflexionando, posiblemente los peloteros poblanos ya se sentían campeones. Y no era para menos después de remontar la pizarra adversa y colocarse al frente en la sexta entrada. La fiesta se empezaba a cocinar. Solo era necesario que el relevo hiciera su trabajo para contener a los bateadores de la frontera. Las cosas se estaban dando muy a modo. 

La jugada en el pentágono de la séptima entrada, donde el corrido de bases de los Toros fue deficiente, animó más a los peloteros y a la afición. 

La novena llegó, y la mesa puesta para el título. El relevo estelar de Chad Gaudin era para saborear el triunfo de forma anticipada. ¿Qué pasó? Situaciones propias del béisbol, donde nada es predecible. 

El batazo de Dustin Martin a los dominios de Nyjer Morgan preparó la mesa para lo inimaginable. Duro golpe recibió el jardinero de Puebla que fácilmente Martin llegó a la antesala. Siguiente bateador, recibe pasaporte. Carlos Valencia conecta una línea fuerte a tercera. Amador aspira correctamente la línea, amaga al corredor de tercera, y con el afán de sacar rápidamente la doble jugada, vuela su tiro a Manny Ramírez, abriendo la puerta para el empate. Se iniciaba la debacle emplumada. 

Fueron 8 cornadas en esa novena entrada. Un juego que ya no había posibilidad de remontar para Pericos. El daño estaba hecho. El golpe anímico sucumbió a los verdes. No había nada que hacer; doblaron las manos ante la poderosa ofensiva de Tijuana. El viaje de regreso al estadio Gasmart se consumaba. 

Los jugadores de Pericos deben olvidar este trago amargo para hoy. Aún hay posibilidad del título. Pero enfrentan a unos Toros embravecidos. Van con la idea de forzar un séptimo y definitivo juego. Coronarse en su estadio será el objetivo. 

Vale recordar la frase beisbolera en estos casos: "Caballo que alcanza, gana". Cuidado con Tijuana si llega el séptimo juego. 

Nos espera un tremendo juego a las 9:35 PM este miércoles. Será nuevamente aplicar la famosa frase "La Gran Jarra de Café" para aguantar todo el juego quienes vivimos con el horario del centro del país. 

Imposible evitar sentarse al filo del asiento o butaca. Este sexto juego será cardiaco.

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