De Coapa al Pedregal; intercambiando garras por alas
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De Coapa al Pedregal; intercambiando garras por alas

De cara a una edición más del 'Clásico Capitalino' o 'Clásico del Orgullo', VAVEL México te presenta una lista de los futbolistas que militaron en dos de los equipos más importante de México: Club América y Club Universidad.

JesseEspitia
Jesús Barrientos Espitia

Este sábado 30 de agosto se llevará a cabo una batalla más del denominado Clásico Capitalino o también conocido como Clásico del Orgullo. América y UNAM se verán las caras en la cancha del Estadio Azteca en punto de las 17:00hrs, donde se espera, como ya es costumbre, un duelo de grandes vibraciones y emociones, así como también un choque pasional y de alto voltaje sobre el terreno de juego y fuera de él.

Con el paso de los años, la rivalidad entre Águilas y Pumas ha ido incrementado considerablemente. Uno de los motivos es por la cercanía que existe entre ambas instituciones, pues se encuentran en la zona sur de la Ciudad de México; asimismo, dicha hostilidad que hay entre ambos clubes se genera desde Fuerzas Básicas, ya que desde inferiores adoptan ese odio deportivo sobre el equipo vecino; finalmente esa antipatía llega al aficionado, sobre todo a los grupos de animación, pues las barras características de emplumados y felinos mantienen una sólida enemistad que se está fortaleciendo con el tiempo.

De cara a un encuentro entre América - UNAM, es imposible no evocar a aquellos futbolistas que defendieron los colores azulcremas y auriazules; si bien, pese a que algunos no portaron la playera cabalmente, pocos jugadores gozan y pueden jactarse de haberse enfundado dos de las elásticas más significativas del balompie mexicano.

Enrique David Borja García

Nacido y formado en la cantera universitaria. Enrique Borja debutó con la escuadra del Pedregal en 1964; sus destacadas actuaciones con los Pumas le valieron asistir a la Copa del Mundo de 1966, sin importar su corta de edad. Cinco años serían los que Borja estaría en el Pedregal, pues en 1969 tomó sus maletas y partió a Coapa, en un fichaje que provocó mucha controversia. Cyrano no quería abandonar Ciudad Universitaria y menos arribar en América, pero los billetes de la directiva americanista fueron los encargados de concretar el traspaso, pese al descontento del jugador.

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Enrique Borja llegó al acérrimo rival, sin saber que los mejores momentos de su carrera los viviría con el plumaje águila. De inmediato, el delantero mostró su instinto goleador y sobre todo su profesionalismo, ya que en la temporada 1970-71 obtuvo su primer título de goleo y al mismo tiempo fue campeón de Liga con los cremas. Certificó que era un killer en el área consiguiendo nuevamente el campenato de goleo en las temporadas 1971-72 y 1972-73, siendo el primer y único futbolista en la historia del club en ser tricampeón de goleo en torneos largos.

A nivel colectivo ganaría la Copa México de la temporada 1973-74, su segundo trofeo de Liga en la 1975-76 y por último la Copa de Campeones de la Concacaf en 1977. Su alucinante recorrido por América le valió estar considerado en el once ideal de toda la historia del equipo, a lado de simbolos americanistas como Héctor Miguel Zelada, Alfredo Tena, Cristóbal Ortega, Carlos Reinoso y Luis Roberto Alves Zaguinho.

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Hugo Sánchez Márquez

A diferencia de Enrique Borja, el Pentapichichi pasó sus momentos de gloria en UNAM, institución donde igualmente realizó y culminó sus estudios satisfactoriamente. Hugo Sánchez estuvo cinco temporadas en Pumas, de la 1976-77 hasta la 1980-81; media década bastó para que Hugol anotará más de 100 goles con los auriazules y ganara dos títulos de Liga (1976-77 y 1980-81), además de la Copa de Campeones de la Concacaf (1980) y Copa Interamericana (1981)

 

Tras su experiencia en Estados Unidos y posteriormente maravillar a los aficionados del Atlético de Madrid, Real Madrid y deslumbrar a todo el mundo, en 1992 retornó a México e increíblemente fichó con América; fue inesperada su incorporación a las Águilas porque cuando se marchó de Universidad sentenció que únicamente regresaría a su nación para jugar de nuevo con los felinos y recalcó que nunca formaría parte de los de Coapa.

Discreto y fugaz serían los términos correctos para calificar el rendimiento y la estancia de Sánchez con los emplumados, puesto que solamente vio actividad en 35 partidos y marcó 18 anotaciones.

El Niño de Oro, como también se le conocía, puede presumir el hecho de haber alcanzado la gloria con la escuadra universitaria estando sobre la cancha y fuera de ella, recordando que estando él bajo la dirección técnica, los Pumas fueron bicampeones de Liga en el año 2004.

 

Adrián Chávez Ortíz

Su mejor época la vivió bajo los tres palos de la portería americanista. Adrián Chávez estuvo en los dos últimos campeonatos de Liga que ganaron las Águilas en torneos largos (1987-88 y 1988-89). 

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En el descenlace de su larga carrera profesional le salieron garras, retirándose en el 2000 con el plantel felino.

Alberto García Aspe Mena

Uno más que salió de la cantera puma. Debutó en 1984 y su estadía duró hasta 1991; poseedor de una zurda privilegiada, el Beto tienen en su palmarés un título de Liga con UNAM, mismo que cosechó en la temporada 1990-91.

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Seis años después y tras jugar en Necaxa y River Plate, plasmó su firma con las Águilas. De 1997 a 1999 defendió el escudo americanista, sin embargo, no bebió la gloria vestido de azulcrema.

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José Adolfo Ríos García

A pesar de ser canterano puma, se le recuerda más resguardando el marco azulcrema. Debutó con los universitarios en 1985 y permaneció con ellos hasta 1990.

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Los hinchas de Club Universidad no tienen agradables recuerdos del Arquero de Cristo por dos razones: la primera, porque gran parte de que los Pumas cayeran en la final de la temporada 1987-88 contra las Águilas fue responsabilidad de Ríos, y en segunda, pues culminó su carrera en América, donde alcanzó el título de Liga en el Verano 2002, teniendo una excelsa actuación en la final ante Necaxa, específicamente en los tiempos extras, siendo pieza clave para la consecución de la estrella número nueve.

De 1999 al año 2004 fue el periodo que Adolfo residió en Coapa.

Luis García Postigo

Otro futbolista y atacante forjado en el Pedregal; seis años habitó con los auriazules (1986-1992) y en ese lapso de tiempo se ajustició un trofeo de Liga (1990-91) y un bicampeonato de goleo (1990-91 y 1991-92), esto último le atribuyó firmar con el Atlético de Madrid y acto siguiente con la Real Sociedad.

 

En 1994 y tras haber dejado gratas impresiones en el Viejo Continente, volvió a México y recaló en el nido águila. Tres años permaneció en el cuadro azulcrema y no logró el éxito deseado, tanto en lo individual como colectivamente. Su caso fue muy similar al de Hugo Sánchez, ya que debutó y resplandeció en Pumas, emigró a Europa y a su vuelta arribó en América pero no trascendió.

Braulio Luna Guzmán

A la lista de los que debutaron en Pumas y luego pasaron al enemigo se suma Braulio Luna. El mediocampista radicó cuatro años en el Pedregal, de 1994 a 1998.

Recién finalizada la Copa del Mundo de 1998, el Ruco fue traspasado al equipo de sus amores; Luna generó mucha polémica, pues cuando se confirmó su llegada a las Águilas declaró que siempre había sido seguidor de América, causando exasperación en la fanaticada auriazul.

Braulio concretó su salida de Coapa en 2001; en ninguna de las dos instituciones logró salir campeón.

Joaquín Alberto del Olmo Blanco

El mediocampista surgido de Tampico Madero fue adquirido por América en 1994. Joaquín del Olmo formó parte de aquel América espectacular lidereado por el holandés Leo Beenhakker y que contaba con jugadores de la talla de Cuauhtémoc Blanco, Luis Roberto Alves Zaguinho, Kalusha Bwalya y Francois Omam Biyik, una auténtica máquina de goles; sin embargo, no lograron certificar ese virtuoso equipo con ningún título.

 

El Jaibo llegó en 2003 a los Pumas, club donde conseguiría tres campeonatos, resaltando el bicampeonato de Liga en 2004 y en menor dimensión el Campeón de Campeones de la temporada 2003-2004. Se retiró con los felinos en el 2005.

Moctezuma Serrato Salinas

Se estrenó con San Luis en 1999 y permaneció con los potosinos hasta 2002; en ese año fue traspasado a América, equipo donde tuvo un paso demasiado efímero, ya que no cumplió con las expectativas y al año siguiente retornó al equipo que lo vió nacer. Sin embargo, salió campeón en el Verano de 2002.

Recaló en la capital del país para enfundarse la camisa azul y oro en el 2003. Al igual que su estancia en Coapa, demasiado breve fue su permanencia con los universitarios, partiéndo en 2004. Subrayar que se despidió siendo monarca del futbol mexicano, conquistando el primer trofeo de Liga de los dos que alcanzarían los Pumas en ese mismo año. 

Antonio de Nigris Guajardo

El Tano arribó en América procedente de Monterrey en 2002; lejos de su nivel reflejado con los Rayados, abandonó las filas azulcremas al año siguiente.

 

Un par de años más tarde ficharía con los Pumas; igualmente no mostró sus virtudes como goleador y se le recuerda por haber disputado la final de la Copa Sudamericana del 2005 frente a Boca Juniors, misma que perdieron en tanda de penales.

Raúl Alberto Salinas Dorantes

Canterano azulcrema; fue campeón en dos ocasiones con las Águilas (2002 y 2005). En el título del Verano 2002, el Bala era titular indiscutible, adueñandose de la pradera izquierda.

En 2006 fue prestado a UNAM, sin duda alguna el momento más complicado de su carrera. La afición puma lo recibió de la peor manera, no soportaban que un jugador surgido de las fuerzas básicas de América y campeón con los emplumados vistiera la casaca auriazul, propiciando la vuelta del defensor al Nido de Coapa.

Oscar Ariel González Mezzenasco

El delantero argentino naturalizado mexicano jugó con varios equipos del futbol azteca, entre ellos América y UNAM. González fue transferido en 2004 a América, proveniente de Irapuato; decepcionante fue su accionar con los emplumados, motivo por el que seis meses después fue enviado a San Luis, club que lo trajo a México.

 

En San Luis elevó su rendimiento y eso le permitió llegar a los Pumas en 2006; con los felinos estuvo un año y otra vez no logró figurar en uno de los equipos más importantes del país, lo que le valió ser nuevamente transferido con los potosinos.

Rubens Óscar Sambueza

La escuadra universitaria fue la encargada de traer a este habilidoso zurdo ofensivo al balompie mexicano en 2007. Con los Pumas, el volante regaló chispazos de su buen futbol, sin embargo, no pudo consolidarse con la institución auriazul y volvió en 2008 a River Plate. Durante su etapa con los felinos formó un tridente ofensivo con sus compatriotas Esteban Solari e Ignacio Sccoco.

Es bien sabido que Sambu no salió de UNAM de la mejor forma, incluso cuando tuvo la dicha de anotarles cuando se encontraba en Estudiantes Tecos, festejó lanzandando una seña a la gente de Club Universidad.

 

En 2012 se concretó su arribo a las Águilas, a petición expresa de Miguel Herrera, con quien trabajó un largo tiempo en el cuadro de Zapopan. La hinchada azulcrema cuestionó fuertemente su fichaje, puesto que no veían a Sambueza con las condiciones necesarias para jugar en América. Desde que se enfundó la piel águila, el argentino respondió a la confianza del Piojo, cambiando las críticas por elogios. 

El Cañito fue pieza fundamental para la conquista de la onceava estrella americanista, misma que llegó en el Torneo Clausura 2013; actualmente, es uno de los referentes en ataque de los cremas.

Efraín Juárez Valdez

El séptimo jugador de este listado surgido del Pedregal; debutó en Primera División en el 2008 y al año siguiente consiguió su primer título de Liga con los felinos. Tras su destacada participación en la Copa del Mundo de 2010 emigró a Europa.

 

Luego de que su aventura en el extranjero no fue benéfica, retornó a México, convirtiéndose el Nido de Coapa su nuevo hogar. Enseguida, los aficionados azulcremas recriminaron su llegada, similar al caso que vivió Raúl Salinas en los Pumas.

Nunca pudo ganarse a la exigente fanaticada americanista, pues tuvo escasa actividad y en el poco tiempo que estuvo sobre el empastado vestido de amarillo y azul no mostró argumentos sustentables para continuar en América. Pese a todo esto, formó parte de la plantilla que se coronó en el Torneo Apertura 2013.

Foto: Agencias

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