Goles son fracasos

Aunque el viejo adagio dice que los goles son amores, para estos 4 americanistas la historia fue muy diferente.

Goles son fracasos
Emilio Sánchez le marcó 2 goles a Bayamón de Puerto Rico (Foto: Grupo Fórmula)

América ha comenzado con buen paso su pretemporada. En sus victorias ante Santos y Puebla ha destacado su poder ofensivo, haciéndose presentes jugadores de fuerzas básicas como Diego Lainez, Alejandro Díaz y Ricardo Marín¿Será el gol una carta segura para pelear por la titularidad? En VAVEL te contamos la historia de 4 americanistas a los que anotar no les fue suficiente para lograr el éxito.

Par de goles sin recompensa

Emilio Sánchez, actual jugador de Lobos BUAP, es uno de los casos más enigmáticos en la historia de jóvenes valores a los que sus buenas actuaciones no les alcanzaron para quedarse en Coapa. Su debut se dio en el estadio Azteca el 19 de agosto de 2014 ante Bayamón, en un partido de Copa de Campeones de Concacaf. Emilio entró de cambio por Luis Gabriel Rey al minuto 46 en la goleada de 6-1.

Su marca de 2 goles en 77 minutos oficiales son toda una hazaña.

El 17 de septiembre, casi 1 mes después Emilio reapareció en las canchas, para vivir una noche mágica ante el mismo rival. En ese partido el joven futbolista entró al minuto 58 por Luis Mendoza. En escasa media hora, el delantero marcó 2 goles ante la débil defensa puertorriqueña. Esos tantos parecían anunciar un enorme futuro vestido de azulcrema, pero la realidad fue muy distinta, Emilio Sánchez no volvió a jugar de manera oficial con América. 

Extranjero sin suerte

Hay muchos extranjeros que han recibido grandes oportunidades en Coapa sin haber trascendido. Nombres como Dirceu, Lucas Castromán o Nicolás Olivera forman parte de esta lista. Sin embargo poco se habla de aquellos que, a pesar de anotar gol, no recibieron muchas oportunidades. El venezolano Ricardo Páez encabeza esta lista. Su debut se dio el 13 de febrero de 2002 en un partido ante Alajuelense, válido por la Copa de Campeones de Concacaf. En ese juego Páez disputó sus primeros 69 minutos.

Sus dos buenas actuaciones no fueron suficientes para convencer a la directiva.

Dos meses después Páez volvió a la actividad para jugar la Copa Libertadores. El 11 de abril, en su segundo partido oficial como americanista, el venezolano marcó el gol de las Águilas a los 17 minutos. Ese día América venció al Atlético Tuluá por 3-2 y Ricardo jugó 66 minutos antes de ser remplazado por Hugo Castillo. Tras jugar 135 minutos oficiales la etapa de Ricardo Páez en el club terminó esa noche

Salvador sin recompensa

El caso de Carlos Quiñonez es peculiar. En 2003 la Águilas del América disputaron al mismo tiempo 2 competiciones; Copa de Campeones de Concacaf y Torneo de Liga. Como era de esperarse los americanistas decidieron dar escasa importancia al máximo torneo de nuestra región. Por tanto, en los Octavos de final mandaron a El Salvador un equipo lleno de juveniles para enfrentar al FAS.

Inclusive el técnico Manuel Lapuente no realizó el viaje a El Salvador.

En ese equipo repleto de jugadores sin experiencia estaba en la banca Carlos Quiñonez. Su entrada al terreno de juego se dio en el minuto 51 y poco tiempo después, al minuto 67, el novel americanista marcó de tiro libre indirecto con un disparo a la base del poste. Su primer gol con la camiseta azulcrema le permitió al América llevarse una desventaja menor, tras caer 1-3 en el Cuscatlán. Las Águilas darían vuelta al resultado en el partido revancha.

La otra cara de la moneda la viviría Quiñonez unos meses después en la etapa de semifinales del mismo torneo. Las Águilas, que llegaban al Azteca con una amplia ventaja de 4-1 sobre Toluca, fueron increíblemente derrotadas por los choriceros, quedando eliminadas de la competición. Ese día Quiñonez volvió a jugar, entrando de cambio para disputar 27 minutos. Poco pudo hacer para evitar la debacle. Así, entre la estrepitosa eliminación, terminó su carrera como americanista.

Una semana de ensueño

Gustavo Castillón jamás olvidará la semana que vivió a mediados del mes de abril de 1961 con América. En aquellos ayeres el torneo de Copa contaba con una ronda de “consolación” para los que hubieran sido eliminados en Cuartos de final. Tal era el caso del Celaya y del América, quienes debían disputar a doble partido esta intrascendente ronda de la competición.

Los Cremas se impusieron con global de 10-0 en la confrontación, pero lo verdaderamente destacable fue la presencia de jóvenes que no habían disputado muchos partidos con el equipo. Entre ellos llamó la atención Gustavo, quien marcó tanto en la ida como en la vuelta. Dos goles en menos de 7 días, par de anotaciones en sus primeros partidos oficiales. Un sueño cumplido que duró muy poco pues Castillón no volvió a disputar un juego oficial con América.