Sea bienvenido quien quiera soñar
Abrazo de gol Gasolero. Foto: Temperley.

Sea bienvenido quien quiera soñar

Con la victoria gasolera de ayer ante Independiente Rivadavia de Mendoza, Temperley se da el lujo de soñar con jugar la Copa Argentina del año que viene, olvidarse por unos días de la pelea por el descenso y hasta soñar con poder jugar el reducido para lograr el ascenso.

andriettitomi
Tomas Andrietti

Temperley recibía, ni más ni menos, que al equipo que ocupaba el tercer puesto en la tabla de la B Nacional. Independiente Rivadavia de Mendoza venía de ganarle a Instituto por 2 a 0, y llegaba a Turdera con solo 2 partidos perdidos de los 12 disputados (hasta ese momento).

Pero se topó con un Temperley que empezó a mostrar una cara nueva, que hizo pesar la localía que hace tanto tiempo estaba llena de incertidumbre. El equipo del Polaco Aldirico jugó un partido de otra liga, de otra categoría. Todo le salía bien. Una defensa rígida y segura, un mediocampo impecable, con Leonardo Di Lorenzo y Roberto Brum a la cabeza. Y una delantera punzante, que con el ingreso del juvenil Tobias Reinhart, desequilibró toda idea defensiva del equipo mendocino.

Lejos de entrar dormido al partido, el equipo de Cristian Aldirico comenzó el encuentro con un temperamento totalmente agresivo, con una intención clara de ir a buscar el partido desde el minuto cero.

Dicho sea esto, a los 3' del primer tiempo, gran jugada colectiva entre Sebastián Prieto, Leonardo Di Lorenzo y Tobias Reinhart, terminó en un tiro libre sobre el costado izquierdo del área que defendían los mendocinos. Llovió un centro al área de Mauro Cerutti pero el arquero de la Lepra Mendocina despejó con los puños. Este despeje le quedó al histórico mediocampista Celeste, Leonardo Di Lorenzo, que volvió a meter la pelota al área, y tras un despeje fallido de los mendocinos, Leandro Gonzalez, pegándole de primera y como viene, colocó el 1 a 0 parcial del partido, a los 5' minutos.

Salvo dos o tres jugadas de semi-peligro para Independiente Rivadavia de Mendoza, todo el primer tiempo fue de Temperley, pintado de celeste de inicio a fin. Leandro Gonzalez probó al arco varias veces pero fueron todas desviadas. 

A los 38' del primer tiempo, el delantero del conjunto mendocino, Mauricio Asenjo, lleno de impotencia, le pegó una patada fuera de sí a Nicolás Demartini, y el 9 vio la roja directa. Temperley terminaba así, el primer tiempo. Con ventaja en el marcador y en el campo de juego.

En el segundo tiempo, lejos de cambiar las intenciones vistas, el equipo mendocino entró perdido. Temperley hacía todo bien, tocaba la pelota a lo largo y ancho de la cancha, e Independiente Rivadavia, solo miraba e intentaba defenderse. Muchas llegadas por el lado de Temperley en los pies de Leandro Gonzalez, que si llegaba a estar fino al definir, el partido terminaba en goleada. 

A los 29' del segundo tiempo, una jugada hermosa para la vista, saliendo con el Tiki Di Lorenzo desde abajo, abriendo todo el juego hacia Sebastian Prieto, una red de toques limpios para que el lateral celeste llegue hasta el fondo, ponga un centro atrás y sin pensarlo, Mauro Cerutti, fuerte y al medio, ponía el 2 a 0 final. La última jugada del partido la tuvo Santiago Giordana, que con coraje pateó desde media distancia y el travesaño le negó el grito de gol. 

Temperley, con esta victoria, se puede dar el lujo de soñar. Soñar con ganarle a Defensores de Belgrano y clasificar a la Copa Argentina del año próximo. Soñar con dejar de estar pendiente en la tabla de descensos. Soñar con sumar de a tres en los próximos partidos y llegar a jugar ese dichoso reducido para el ascenso a la Primera.

VAVEL Logo