Buscando la 24

Independiente este domingo, desde las 18:45 hs, intentará estirar la paternidad ante Racing, en el Juan Domingo Perón, y alcanzar la máxima diferencia entre ambos equipos en el Clásico de Avellaneda. A continuación, en VAVEL te mostramos la historia en el historial entre los eternos rivales del barrio.

Buscando la 24
Los hermanos Diego (Racing) y Gabriel (Independiente) Milito, discutiendo, en un clásico de 2003. / Foto: Archivo Web.

Si bien hoy la diferencia es favorable a Independiente por 23 encuentros, recién en 1973 se adueñó definitivamente del historial ante Racing. Ahora, el Rojo buscará alcanzar la máxima diferencia, que es la actual pero ya la ha tenido tres veces en estos últimos años, debido a que bajaba a 22 y volvía a subir. En total, el Clásico de Avellaneda se ha jugado 205 veces (contando el amateurismo), con 81 victorias de Independiente, 58 de la Academia y 66 empates, con 18 de esos partidos entre 1907 y 1930, época en que el fútbol era amateur, con ocho victorias por lado y dos empates. Desde el año 1931, con el profesionalismo de este deporte, se han disputado 187 enfrentamientos, de los cuales 73 ganó el Rojo, con 50 se quedó Racing y empataron 64 veces. Además, se enfrentaron dos veces por competencias internacionales, con una victoria de la Academia y un empate, en el duelo de ida y vuelta de la Supercopa de 1992.

El primer equipo de Avellaneda en fundarse fue el Club Atlético Racing Club, el 25 de marzo de 1903, en el barrio Barracas al Sud, donde integrantes del club con el mismo nombre del lugar, que se había disuelto unos años antes, se asociaron nuevamente para darle origen a la Academia, que conservaría ese apodo que le pusieron luego de que ganara siete campeonatos locales seguidos (1913-1919) con un equipo totalmente criollo, al que apodarían La Academia del Football Nacional. Además, en 1915 escrituró los terrenos donde hoy se encuentra la sede, en la Avenida Mitre, mientras que el 4 de julio, de ese año, Racing recibió la personería jurídica.

El otro grande de Avellaneda, se fundó el 4 de agosto de 1904, en el barrio de Monserrat, con un grupo de ocho empleados de la tienda “A la ciudad de Londres” (local de ropa masculina y femenina), que la mayoría había sido excluído del equipo del local que jugaba amistosos. Marcelo Degiorgi, titular de ese equipo, decidió alejarse y con los otros siete empleados, formó Independiente Football Club. En el resto del año se unieron otros 17 emprendedores, que el 1° de enero del siguiente año, serían los 25 socios fundadores tras llamarse a asamblea y oficializar la fundación. Dos años más tarde se mudaría a Avellaneda. Su apodo de Rey de Copas se lo debe al ser el máximo ganador de la Copa Libertadores (7) y por muchos años el máximo ganador de copas internacionales a nivel mundial (ahora con 16).

Amateurismo

Uno de los clásicos más importantes del país es el Clásico de Avellaneda que el año que viene se cumplirán 100 años del primer partido disputado entre Independiente y Racing, que fue aquel que se jugó el 9 de junio de 1907, por el torneo de la tercera división de la Asociación Argentina de Football, con resultado de 3-2 favorable al Rojo, con un gol sobre la hora de Rosendo Degiorgi, uno de los fundadores del club, y presidente del mismo. Dicho encuentro contaba con las siguientes formaciones:

Independiente: A.Bazzara; E.González y L.Paitz; F.Zetti, J.Hermida y M.Degiorgi; A.Pomarini, A.Arregui, J.Tagliaferro, M.Peluffo y R.Degiorgi.
Racing: R.Marengo; A.Mignaburu y M.Delucchi; P.Werner, Juan Ohaco y A.Larralde; B.Ochoa, J.Collazo, L.Bruzzone, B.Ibáñez y A.Piatti.

Más allá de la supremacía de la Academia en ese entonces en cuanto a títulos de liga (nueve contra dos), los encuentros entre ambos conjuntos fueron parejos, como todo clásico, alternando la segunda y la tercera división entre los años 1907 y 1910. En 1911, Racing ascendió a la máxima categoría, mientras que Independiente salía subcampeón en segunda, detrás de Estudiantes. En 1912, la Asociación se dividió y formaron dos ligas paralelas, por iniciativa de Ricardo Aldao, presidente de GEBA, y separó a los equipos de Avellaneda, aunque la liga paralela duró un par de años y los integrantes volvieron a formar una sola liga.

En 1915 volvieron a verse las caras, pero por primera vez en primera división, en la cancha que tenía el Rojo en Avenida Mitre 1987, en el barrio Crucesita. El 12 de diciembre de ese año se jugó dicho encuentro, con victoria para los locales 2-1, pero luego perdería los puntos por la mala inclusión de Capelletti, que estaba inhabilitado. A partir de ahí hasta 1925, Racing sacó una ventaja de cuatro partidos en el historial, pero con el ciclo terminado de los siete campeonatos conseguidos, Independiente pudo igualar la marca entre ambos al finalizar la era amateur, que concluiría en el año 1930, y que conseguiría dos títulos de liga, en 1922 y 1926.

De los 18 compromisos de la era amateur, el más destacado es, sin dudas, el 7-4 que le propinó Independiente a su eterno rival, en 1927. Aparte de los partidos por liga, los elencos de Avellaneda se enfrentaron en la Copa Competencia de 1917, donde debido a una victoria por lado, debieron definir todo en un tercer partido que los Diablos Rojos ganarían. En 1924 volvieron a verse las caras por la misma competición, donde luego de tres empates sin goles (debían jugar un cuarto) Racing decidió retirarse. Y, por la Copa de Honor, hubo una victoria por lado: los Albicelestes en 1917, y el Rojo al año siguiente.

Profesionalismo

Tras una larga huelga, que culminó el 18 de mayo de 1931, con la ayuda del presidente argentino, Marcelo T. de Alvear, 18 clubes (los de mayor convocatoria) se separaron de la Asociación, que era la entidad homologada de la FIFA, y formaron la Liga Argentina de Football, dando comienzo al profesionalismo. Aunque en noviembre de 1934, con la mal rendimiento de la selección en el mundial, con los jugadores de la liga amateur, decidieron juntarse ambas ligas y crear la AFA.

El primer Clásico de Avellaneda del profesionalismo se dio el 27 de septiembre de 1931, aunque en el sorteo la fecha pautada había sido el 31 de mayo en la Doble Visera, pero debido a que Racing no había fichado a sus jugadores, quedó suspendido. El partido de la segunda rueda, en cancha de la Academia, el local se vengó del 7-4 en 1927 propinándole una derrota igual, en lo que es, hasta la actualidad, el clásico con más goles en la historia del fútbol argentino (profesional). Las formaciones del primer duelo fueron:

Racing: Juan Bottaso; José Della Torre y José González; Benjamín Marsiglia, Juan Gil y Antonio De Mare; Natalio Perinetti, Alberto Fassora, Alfredo Devicenzi, Vicente Del Giúdice y Roberto Mellone.
Independiente: Francisco Doro; Felipe Cherro y Luis M. Fazio; Ernesto Bartolomedi, Alberto Vivanco y Juan Ferrou; Roberto Porta, Enrique Fernández, Luis A.Ravaschino, Manuel Seoane y Ernesto Betinotti.

Para recuperar el partido suspendido de la primera fecha entre los de Avellaneda, hubo que esperar hasta el 9 de enero de 1932, donde la Academia ganó por primera vez en la Doble Visera, por 4-1.

Al siguiente campeonato el sorteo determinó que jugarían las últimas fechas de cada ronda, con victoria 2-0 de Independiente como visitante, en la primera, y triunfo de Racing 1-0 en la última, de visitante, que le impidió ser campeón al Rojo.

Con la ventaja en el historial para Racing, con las dos victorias de los Diablos Rojos en el campeonato de 1935, igualó en 13 los derbis ganados de cada uno. Al siguiente año, en un polémico clásico, el partido quedó suspendido 1-1 cuando Independiente se disponía a patear un penal y Racing decidió irse al vestuario, a lo que la AFA le dio los puntos al Rojo. En 1937, Independiente volvió a ponerse arriba en el historial (15-14) y estaría al mando hasta 1950, donde la Academia empataría la marca de 25 clásicos por bando.

En ese lapso, hubo varios partidos destacados, por ejemplo el que se jugó el 3 de noviembre de 1940, en la Doble Visera. Aquella tarde, los locales vapulearon 7-0 a sus eternos rivales, en lo que es la victoria más amplia en la historia del Clásico de Avellaneda. Ese día, Racing sufrió a la temible delantera histórica de Independiente: Maril, De la Mata (2), Erico (2), Sastre (2) y Zorrilla, además de los seis goles que hicieron tres de los delanteros, Leguizamón abrió la cuenta. Este equipo venía de ser bicampeón en los dos años anteriores, y no pudo festejar el tricampeonato ya que terminó segundo, detrás de Boca, luego de perder cuatro de los últimos siete partidos.

Las formaciones de ese día:

Independiente: Bello; Sanguinetti y Colleta; Franzolini, Leguizamón y C. Martínez; Maril, De la Mata, Erico, Sastre y Zorrilla.

Racing: Risso; Salomón y H. Vidal; Santiso, Narvarte y J. García; Devizia, Zito, Benítez Cáceres, Fila y E. García.

En la primera década del profesionalismo, Independiente dio la vuelta dos veces, mientras que Racing no lo pudo hacer. El historial quedó favorable para el Rojo por tres juegos.

En la segunda década del profesionalismo, hasta el empate de Racing en el historial, hubo tres partidos a destacar: el 23 de septiembre de 1945 fue el primer clásico jugado fuera de Avellaneda, se jugó en la vieja Bombonera, con victoria 5-1 de Independiente (local por cancha suspendida). El segundo fue el del 21 de noviembre de 1948, también jugado en la cancha de Boca, ya que la Academia tenía en construcción su estadio, y ambos equipos jugaron con las inferiores por huelga, y ganó la visita 1-0, que luego sería campeón. El tercero a destacar es el 5-2 como visitante de Racing, el 3 de julio de 1949, que fue la única vez que le hizo cinco goles a Independiente en la Doble Visera. Además, los Albicelestes le ganaron los cuatro duelos de 1949 y 1950 (bicampeón) al Rojo, y ocho de los últimos nueve, para empardar el historial. Mientras que en esta segunda década, la Academia sumó sus primeros dos títulos, y el Rojo uno más (1948) a su vitrina.

Al arrancar la tercer década del profesionalismo, Racing sellaba su tricampeonato en 1951 y, en el segundo enfrentamiento ante su rival de toda la vida, lo superó 26-25 en el historial, y mantendría la paternidad hasta 1972. En esta década, luego de dicho tricampeonato River y Boca se repartirían los títulos, hasta 1958, que repetiría la Academia, y en 1960 volvería a ganar el Rojo. En estos 10 años, los partidos más importantes fueron: el 9 de agosto de 1953, Racing vencía como local 3-0 a un Independiente que venía primero, pero luego caería en una racha negativa de 11 partidos sin ganar (su peor racha de la historia hasta ese momento); el 2 de mayo de 1954 los Diablos Rojos ganaban 4-1 como visitantes, en su primera victoria en el nuevo Juan Domingo Perón; el 11 de agosto de 1957, luego de cuatro derrotas, Independiente volvía a ganar de visitante, por 3-2.

En la década del '60 lo más destacado fue, en primer lugar, un enfrentamiento el 26 de noviembre de 1961, en donde, a falta de 10 minutos, hubo una batalla campal que derivó en la expulsión de ocho jugadores (cuatro por lado), récord total en el clásico, que terminaría 1-1. Luego, el 4 de agosto de 1967 el Clásico de Avellaneda pasaría a la historia, con ese encuentro que terminó 2-0 a favor de Racing, en la semifinal del Metropolitano, poco quedará en el recuerdo ese resultado porque lo importante pasó en que fue el primer clásico de Sudamérica en el que se enfrentaron dos campeones de Copa Libertadores. Después de este torneo, que ganaría Estudiantes, Independiente venció en el partido final del Nacional 1967 a Racing por 4-0, para proclamarse campeón. Otro que sin dudas recordará el hincha de Independiente es el del Nacional de 1970, en el Clindro, donde si el Rojo ganaba era campeón, y así fue, remontando el marcador y ganando 3-2 sobre el final, y dando la vuelta en cancha del eterno rival.

Con el equipo multicampeón de Independiente, el historial se igualó en el Metropolitano 1972, y en 1973, con el 3-1 como visitante, daría vuelta el duelo 43-42, para adueñarse definitivamente del clásico, ya que nunca más volvió a perder la paternidad. De 1971 a 1980 ganó 16 partidos contra cuatro de Racing, demostrando el poder que tenía el equipo liderado por Bochini y que dirigía Pipo Ferreiro. En 1974, el Rojo le ganó 5-1 a la Academia de visitante, anotando cinco goles por primera vez, pero que no sería la última, debido a que al año siguiente, en el Cilindro, se volvió a repetir el 5-1. Pero en 1975 no fue el único partido con emociones, sino en que en el tercer partido del año, en cancha de Racing, el local derrotó 5-4 a Independiente, con cuatro goles de Alberto Mario Jorge (tres de penal), único en marcar cuatro goles en un clásico.

La década del '80 sin duda fueron momentos difíciles para la Academia, en el que aquel 22 de diciembre de 1983, visitaba la Doble Visera sabiendo que descendía por primera vez en su historia, pero que además, de perder, su vecino sería campeón en su cara. Y eso pasó, el local ganó 2-0, salió campeón y Racing descendió. Le costó dos temporadas ascender, aunque con su vuelta a la máxima categoría estuvo 16 partidos invicto en el clásico (12 empates), pero se encontraba muy lejos de poder empardar el historial.

La década del '90 no fue buena para ambos, excepto 1994 y 1995 en Independiente, donde los partidos tenían más repercusión por los hechos de violencia, que por los resultados, ya que ambos no pasaron la mitad de la tabla en muchos de esos torneos. Los partidos más destacados estuvieron en el Apertura 1994, cuando el Rojo rompió la racha de 16 encuentros sin ganar ante Racing, cuando lo venció 2-0 de visitante. El último partido del siglo fue un aburrido 0-0, en el Cilindro, en el Apertura de 1999.

Ya en los años 2000, con Racing festejando en 2001 un campeonato después de 35 años, e Independiente haciendo lo propio en 2002 luego de 12 años, la cosa no iba a cambiar, volvieron a tener debacles, y salvó excepciones, como aquel equipo del Rojo que tenía a Sergio Agüero como figura, pero duró poco tiempo por ser vendido. En esos años, también por suspensiones a las canchas, tuvieron que jugar clásicos en El Monumental y en La Fortaleza.

Los partidos más destacados de 2001 hasta el 2010 fueron: el del Clausura 2001, cuando Racing ganó 1-0 como visitante, en su último triunfo en el viejo estadio del Rojo. Al siguiente año, en el Apertura 2002, el clásico se jugó en el estadio de River, debido a la suspensión del Cilindro, donde Independiente ganó 4-1, y saldría campeón de ese torneo. En el Clausura 2004, la Academia ganaría su último encuentro como visitante, hasta romper la racha en 2015, cuando lo hizo por 3-1, en el estadio del Granate. Otro día que se acordará siempre el hincha de Independiente fue aquel 11 de septiembre de 2005, cuando el Rojo goleó 4-0 a Racing, con una perlita del Kún Agüero, dejando desparramado a Crosa. Además, el último festejo de Independiente en el Cilindro (luego de romper la racha en 2015), fue en el Apertura 2009, cuando derrotó 2-1 a su eterno rival. Finalmente, el último a destacar fue el primero jugado en el moderno estadio del Rojo, en el Libertadores de América, en donde el local ganó 1-0, con gol de Darío Gandín (de penal), convirtiéndose así en el primer en marcar en el clásico en el nuevo estadio.

En julio de 2007 se demolió la vieja Doble Visera, dando paso al renovado Libertadores de América, que se inauguró en 2009, donde Racing pudo ganar una sola vez, el 2-0 de la Liguilla Pre-Libertadores de la temporada pasada, quebrando una sequía de 14 años sin ganar en Avellaneda como visitante. También, en el Torneo Final 2013, Independiente derrotó 2-0 a Racing, como local, en lo que fue su último enfrentamiento en primera, luego del descenso del Rojo, que volvería al año siguiente, con otra victoria, por 2-1, nuevamente en el nuevo estadio. El último duelo en el Cilindro fue el año pasado en la vuelta de la final de la Liguilla, donde el visitante ganó 2-1, con nueve jugadores, aunque no le alcanzó para clasificar y rompió una racha de seis partidos sin victorias como visitante.

Los máximos goleadores en el clásico:

Arsenio Erico (I) con 19 goles.

Vicente De la Mata (I) con 10.

Ricardo Bochini (I) con 9.

Por parte de Racing, Llamil Simes fue quien más anotó, con ocho. Omar Corbatta se quedó con siete, Juan Cárdenas y Juan José Pizzuti, con seis.