Tracy McGrady, adiós a la ‘sonrisa del jugón’
McGrady dice adiós a la NBA (Foto: sports.yahoo.com).

Hace años, cuando comenzaron las retransmisiones regulares de NBA en España a través de Canal +, su narrador, Andrés Montés, comenzaba a hacerse una pregunta casi todos los días. “¿Por qué todos los ‘jugones’ sonríen igual?”, cuestionaba el genial comentarista, que en paz descansa. Seguramente, ni él mismo, ni Antoni Daimiel, ni nadie, encontraron respuesta a esa pregunta. Simplemente, un ‘jugón’, un jugador sobrado de clase y de talento, tenía esa sonrisa de aquel que en una cancha de baloncesto se sabe mejor que el resto.

Uno de los jugadores que jugaban con esa sonrisa en la cara era Tracy McGrady. El propio Andrés Montes, cada vez que lo veía jugar, se preguntaba el por qué de la sonrisa del “jugón”. Pero ‘T-Mac’, pese a tener esa ojos adormecidos, era un “jugón” diferente, capaz de levantar al aficionado de su asiento. Es por eso que al cabo del tiempo, al no encontrar explicación a su juego, Montes comenzó a preguntarse “¿Por qué eres tan bueno McGrady?”.

16 años después de su llegada a la NBA, McGrady dice adiós. Se marcha definitivamente uno de los mayores talentos que se han podido ver en las pistas americanas en los últimos años. Solo sus problemas físicos le impidieron llegar a un límite que nunca se sabrá dónde hubiese llegado. Es cierto que lleva varios años lejos de su mejor nivel, pero esta retirada definitiva no es otra cosa que la certeza de que nunca más se verá a ‘T-Mac’ en una cancha NBA. Es un adiós definitivo a la ‘Sonrisa del jugón’.

Larga carrera en la liga

McGrady llegó a la NBA en el verano de 1997. Directamente desde el instituto, fue drafteado por los Raptors en el número 9. Fichó inmediatamente por los canadienses donde tuvo unos inicios difíciles en los que apenas gozaba de minutos. A finales de temporada, solo con el cambio de entrenador, el escolta de Bartow pudo contar con más oportunidades, que aprovechó para ofrecer los primeros destellos de calidad.

Carter - McGrady, pareja explosiva

Al año siguiente, el del lockout, los Raptors drafteaban a su primo, Vince Carter. El juego de la pareja de primos dio un salto de calidad a la franquicia canadiense. Con Carter de alero titular y McGrady como reserva de lujo, los Raptors llegaron a los Playoffs por primera vez en su historia. Pese a caer contra los Knicks, en primera ronda, McGrady se hacía un hueco entre los mejores de la liga al acabar la temporada con 15,4 puntos y 6,3 rebotes por partido.

Ese año, sin embargo, dejaron para la el recuerdo el que muchos consideran el mejor concurso de mates de la historia. Los dos como participantes, colaboraron el uno con el otro en la mayoría de los mates. Carter terminó ganando gracias a un ‘3-60’, un mate pasándose el balón por debajo de las piernas y otro en el que puso todo el brazo dentro del aro.

Fichaje por los Magic

La reputación de McGrady fue creciendo, lo que le sirvió para firmar un contrato de $67M con los Magic como agente libre. Con Grant Hill lesionado, ‘T-Mac’ se erigió como el líder de aquella plantilla. que caería en primera ronda contra los Bucks. A nivel individual, ganó el premio a “Mayor Progresión” y acudió al All-Star Game por primera vez, donde dejó asombrado al mundo entero con un auto “ally-hoop” a tablero.

El juego de ‘T-Mac’ fue creciendo hasta entrar en el mejor quinteto de la liga en 2002. Repitió presencia en el All-Star y acabó la temporada promediando 26 puntos por partido. De nuevo, su equipo era incapaz de superar la primera ronda, lo que comenzaba a convertirse en una maldición.

En 2003, con 24 años, se convirtió en el jugador más joven de la historia en liderar la liga en anotación, al terminar con 32 puntos por noche. Los Magic regresaron a los Playoffs con el octavo récord y lograron adelantarse 3 - 1 contra los Pistons, el mejor equipo en temporada regular. La remontada de los de Detroit convirtió definitivamente la eliminación de McGrady en primera ronda como una maldición, aunque le quedaban en la liga muchos años por delante.

Foto: fullscallsports.com.

2004 no iba a ser mejor. Ganó su segundo premio como anotador, aunque el equipo tuvo un importante bajón al terminar con el peor récord de la liga, 21 - 61. Esto supuso el número 1 del draft y la llegada de Dwight Howard a Orlando, aunque el futuro de ‘T-Mac’ estaba lejos de Florida.

Traspaso a los Rockets

El 29 de junio de 2004, McGrady era traspasado a los Houston Rockets a cambio de Steve Francis y Cuttino Mobley principalmente. Allí iba a juntarse con uno de los mejores pívots de la liga, Yao Ming, con el que formaría una potente pareja de juego, llamada a llevar a los Rockets a lo más alto. Sin embargo, el resto de la plantilla no era del nivel esperado y los tejanos se quedarían cortos de efectivos para poder luchar con los mejores del Oeste.

También cabe destacar que ninguno de los dos jugadores pudo jugar apenas minutos con el otro. Cuando no era Yao, era McGrady; casi siempre estaba lesionado uno de los dos.

Foto: straighttotheleague.wordpress.com

13 puntos en 33 segundos

El 9 de diciembre de ese año, McGrady firmó una de las mejores actuaciones individuales de la historia de la liga, no en puntos totales, sino en puntos en menor tiempo, para remontar un partido y contra los Spurs, tal vez la mejor defensa de la NBA.

Los Rockets perdían por 10 (64 - 74) a 52 segundos para el final. Dos mates de Yao y Barry, respectivamente, colocaban a los de Houston a 6. San Antonio aumentó hasta 8 de nuevo a poco más de 40 segundos para el final. Con un Toyota Center casi vacío por la marcha del público a casa, viendo cómo el partido estaba perdido; con Popovich sentando a sus titulares también viendo ganado el encuentro, comenzó el recital de McGrady.

Un triple y un “3+1” casi seguidos colocaban a los Rockets a 3 a 24 segundos del final. Los Spurs anotaron otros dos tiros libres que dejaban la diferencia a 5, aunque McGrady anotó un tercer triple que permitía a los Rockets ponerse a 2. Quedaban 7 segundos, sacó San Antonio, pero un inocente Devin Brown perdió el balón, con tiempo suficiente para que McGrady recorriese la pista y anotara su 4º triple en 33 segundos. Histórico.

En esos Playoffs, los Mavericks eran los verdugos de McGrady en primera ronda. Un mate espectacular sobre Shawn Bradley, jugador que mide 2'29" oficialmente, y un “buzzer-beater” forzaron el séptimo, pero ahí ‘T-Mac’ falló y volvió a quedarse fuera de las Semifinales.

Lastrado por las lesiones

En 2006, en el mejor momento de su carrera, llegaron las lesiones. Unos fatídicos problemas de espalda (“back spasms”) le privaron de volver a jugar a su mejor nivel. Sin él, los Rockets no pasaron de las 34 victorias y se quedaron fuera de los Playoffs. En 2007 regresó poco a poco, ya que no remitían las molestias. El que no jugó apenas ese año fue Yao. Pese a ello, los de Houston acabaron quintos en la liga. Pero de nuevo, en Playoffs, llegaba el desastre, y McGrady era eliminado en primera ronda por los Utah Jazz, en un dramático 7º partido jugado en casa, en el que el escolta acabó llorando.

Con Adelman como nuevo entrenador, los Rockets volvieron a la lucha por el anillo. Pese a las continuas lesiones tanto de ‘T-Mac’ como de Yao, el equipo firmó hasta 22 triunfos seguidos en febrero. McGrady fue infliltrado por los problemas de rodilla para los Playoffs. Anotó 40 puntos en el sexto partido, insuficientes para eliminar a los Jazz.

La temporada 2008-2009 sería su peor año en cuanto a lesiones. Se perdió casi 20 partidos antes del All-Star, antes de anunciar que debía pasar por el quirófano para operarse la rodilla. Esto provocó que se perdiese el resto de la temporada. Casualmente, sin él, los Rockets superaron una primera ronda por primera vez en 11 años. Sin McGrady, fueron capaces además de forzar un séptimo partido a los Lakers, que acabaron siendo campeones ese año. Su equipo había superado su maldita primera ronda, aunque él no podía disfrutarlo en la cancha.

Foto: red94.com

Sus problemas físicos no remitieron y en febrero de 2010, después de haber jugado solo seis partidos en toda la temporada, era traspasado a los Knicks. En su debut en el Madison, el mismo día que hizo lo propio Sergio Rodríguez, ilusionaba a toda la afición ‘knick’ con 26 puntos, que hacían soñar con el regreso del mejor McGrady. Pero los resultados del equipo no llegaron, y los de la Gran Manzana no le ofrecieron la renovación.

En verano, el de Florida fichó por los Pistons por un año, donde asumió el rol de “sexto hombre”. Sus minutos fueron limitados y su juego poco brillante. Acabó con 8 puntos por partido, y los de Detroit no entraron en Playoffs. Al año siguiente, fueron los Hawks los que se hicieron con sus servicios. Pese a actuaciones brillantes como los 16 puntos contra Miami, 13 en el último cuarto, su rendimiento no fue el esperado. Llegó para suplir a Jamal Crawford en el papel de suplente, pero acabó con solo 5,3 puntos por partido.

Foto: ESPN.

China y Spurs, punto final a su carrera

Pese a los rumores que le situaban en varios equipos de la liga, como refuerzo de banquillo, McGrady decidió hacer las maletas y marcharse a China, donde otros estadounidenses habían probado fortuna con éxito durante el “lockout”. En octubre de 2012, ‘T-Mac’ firmó por los Qingdao Eagles, donde volvió a firmar números que llevaba años sin registrar. Acabó la temporada con porcentajes muy buenos y con promedios de 25 puntos y 7 rebotes por partido.

En abril de este año, tras acabar su contrato con los Eagles, regresó a la NBA. Fichaba sorprendentemente por uno de los candidatos al título: los Spurs. Debutó en el cuarto partido de la primera ronda contra los Lakers. Jugó unos pocos minutos y los de San Antonio eliminaron a los californianos por 4 - 0. Era la primera vez que McGrady ganaba una primera ronda en la que había disputado minutos.

Sin embargo, su papel para el resto de los Playoffs fue muy secundario. Jugó unos minutos en partidos decididos, como el segundo o el tercero, aunque los Spurs cayeron en el séptimo y McGrady se quedó sin anillo.

Foto: fansided.com

Otro "grande" sin anillo

Con su retirada oficial, la NBA despide a uno de los mejores jugadores de la última década. Siete veces All-Star, dos temporadas como máximo anotador y dos en el mejor equipo de la liga, además de ser uno de los jugadores mejor valorados por el púbico, le convierten en un posible aspirante al “Hall of Fame”.

Su marcha también hace que la lista de grandes jugadores sin anillo aumente. Esa lista la lideran históricos como Karl Malone, John Stockton, Charles Barkley, Chris Mullin, Shawn Kemp, Pat Ewing, Reggie Miller, Elgin Baylor o Allen Iverson, también retirado recientemente.

Foto Raptors: tsn.ca

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