Los Rockets vencen a unos Thunder que ya están de vacaciones
Foto: NBA.com

Muchos apuntaban que la serie entre los Thunder y los Rockets terminó con ese step back de James Harden en la cara de Robertson para cerrar el Game 4 en Oklahoma. Un tiro decisivo que marco la diferencia en aquel encuentro y en la eliminatoria. Porque por todos es conocido que ganar fuera de casa en Playoffs es letal y tremendamente decisivo. Y así comenzó el encuentro entre los chicos de Westbrook y los de Harden, con unos Rockets con los deberes hechos y que 'tan solo' tenía que ganar en casa para clasificarse para la siguiente ronda de estos Playoffs de 2017.

Con ese propósito salió la bestia local, James Harden, que terminó el encuentro con 34 puntos, y los Houston Rockets se sobrepusieron a una actuación de 47 tantos por parte de Russell Westbrook para vencer a Oklahoma City Thunder, con lo que avanzaron a las semifinales de la Conferencia del Oeste. Así pues, los Thunder se marchan a casa un año después de disputar la final de la Conferencia y con el remordimiento de poder haber hecho las cosas mucho mejor.

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Sin embargo, el resultado fue bastante apretado y realmente los visitantes se pudieron llevar la victoria. Pero al igual que pasó en el Game 4, los chicos de Billy Donovan no supieron gestionar la situación y una serie de errores le llevaron a no alzarse con la victoria y forzar el sexto encuentro. Mediante unos tiros libres consecutivos, los Rockets consiguieron colocar el marcador (98-91) a falta de dos minutos. Victor Oladipo lanzó un pase por encima de la cabeza de Westbrook en la siguiente posesión, y el balón salió de la pista. James Harden aprovechó a la perfección esta situación y pusieron una pequeña ventaja en el marcador gracias a una bandeja suya.

Gracias a un gran Abrines se quedaron a menos de cinco puntos en los últimos segundos, pero un James Harden con hielo en las venas no perdonó ningún tiro libre y certificaron de este modo una peleada victoria. Ahora es el momento para que los Thunder reflexionen su situación porque hay muchos aspectos que son intolerables para un equipo que quiere pelear por hacer algo grande en Playoffs. Desde el unipersonal Westbrook hasta el desastre del banquillo.

El banquillo gana partidos

Por los expertos de la NBA es conocido que sin un gran banquillo no se puede ir a ninguna parte en la NBA. Pues bien, el de los Thunder ha demostrado ser uno de los peores de toda la postemporada. Además, para más inri, se han enfrentado a uno de los mejores de la liga y formado con jugadores como Lou Williams (que acabó con 22 puntos) y Gordon (que es uno de los mejores triplistas de la NBA). Pues bueno, los números de los Thunder han sido realmente desastrosos. De la banca solo dos jugadores han demostrado que son capaces de anotar y es que Abrines y Grant fueron los únicos en aportar anotación para los Thunder desde la segunda unidad.

Aunque no fue solo culpa de los hombres de rotación y es que los titulares dejaron bastante expuesto a Russell Westbrook en tareas de meter canastas. Oladipo con diez puntos de 17 lanzamientos y Taj Gibson fueron los únicos que acompañaron a Westbrook en el apartado anotador. Un Westbrook que se fue hasta los 47 puntos, pero que su actuación también contó con algunas sombras. La primera sombra fue el (15/34 en tiros de campo), la segunda las siete pérdidas de balón que cosechó y la tercera los problemas de faltas que arrastró. Aun así, poco más pudo hacer un jugador que lo intentó todo durante los cinco partidos, pero que se quedó sin premio.

La buena noticia para los Oklahoma City Thunder fue el recibimiento que tuvieron al llegar a Oklahoma y como los fans se volcaron con ellos. Mientras tanto, los Rockets ya han pasado de ronda y esperan al vencedor del Memphis contra Spurs. Una eliminatoria que promete grandes emociones.

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