Guía Playoffs NBA 2018: Boston Celtics vs Milwaukee Bucks, las lesiones dan un vuelco a la situación

A raíz de las lesiones, estos Celtics se han convertido en un equipo poco fiable de cara a los 'playoffs', mientras que los Bucks han decepcionado y se esperaba que consiguieran una mejor posición después de la gran plantilla que han formado.

Las expectativas hacia estos playoffs son increíbles, incluso mayores que en años anteriores, ya que en esta postemporada, se ha formado un ‘bracket’ que ha deparado series realmente equilibradas y muy difíciles de pronosticar. La igualdad impera en estos playoffs incluso en eliminatorias entre franquicias muy distanciadas en la clasificación, como es el caso de este duelo entre los Boston Celtics y Milwaukee Bucks.

Es imposible analizar este enfrentamiento sin destacar la losa que ha condicionado al equipo de Brad Stevens: las lesiones. Ni el más pesimista podría imaginar la inmensa cantidad de lesiones que han sufrido los jugadores de Boston. Actualmente, no puede contar con las mayores estrellas del equipo: Kyrie Irving y Gordon Hayward.

En el caso del alero, no ha podido jugar en toda la temporada, por lo que su ausencia no se puede cuantificar, mientras que con el base, se sabe perfectamente que se pierde el líder absoluto en anotación.

Con Irving en el equipo, que ha disputado 60 partidos de liga regular, Boston Celtics ha ganado 41 partidos, ha perdido 19 (68% de victorias) y el número ‘11’ ha promediado 24.4 puntos, 5.2 asistencias y 3.8 rebotes. Sin el base nacido en Australia, Celtics tiene un récord de nueve victorias y siete derrotas (56%) lo que supone un bajón muy considerable (y comprensible).

¿Quién liderará en Boston?

Aun así, de poco sirve remontarse al buen nivel de los Celtics con Irving, (racha de 16 victorias al principio de la temporada), ya que los Celtics actuales están formados y liderado por otros jugadores. En ocasiones, la referencia es Terry Rozier, en otras Jaylen Brown, Marcus Morris, Greg Monroe… Se trata de jugadores muy valorados y que han ofrecido un alto rendimiento, pero que sin embargo, no parecen estar preparados para dar el siguiente paso para minimizar la ausencia de su estrella.

Será interesante ver cómo se reparten los roles, porque en liga regular, es algo más variable, mientras que en playoffs, el balón quema mucho más y la tensión se multiplica, y serán en esos minutos donde se verá que jugadores dan un paso al frente para tirarse los tiros definitivos. Presumiblemente, el jugador llamado a adoptar ese protagonismo es Jaylen Brown. El sophomore ha mejorado sus registros exponencialmente y ya tiene cierta experiencia de los playoffs del curso anterior, aunque no se descarta que el otro rookie, Jayson Tatum, quiera liderar al equipo, aunque se le percibe aun cierta inexperiencia en según qué partidos.

También será clave ver si Marcus Smart puede volver a tiempo, porque su defensa e intensidad han ganado varios partidos esta temporada, como contra los Rockets, pero también está afectado por problemas físicos. La experiencia y la madurez la deben aportar hombres como Marcus Morris, Al Horford o Greg Monroe, que llevan muchos años en la liga y deben hacerse fuertes sobre todo en la defensa de la pintura, aunque también en ataque, pudiendo hacer mucho daño a uno de los aspectos más débiles de su rival: el juego interior. Y es que Milwaukee Bucks tiene muchas debilidades que no ha sabido subsanar a pesar de tener el mejor roster de la última década.

La franquicia del estado de Wisconsin ha finalizado séptimo en la conferencia este y con una sensación de que podía haber mucho más, con un roster que tiene jugadorazos, en el que destaca, evidentemente, The Greek Freak. Giannis Antetokoumpo ha vuelto a liderar a estos Bucks (29 puntos, 10.1 rebotes y 4.8 asistencias por partido) que, sin embargo, ya no pueden argumentar que el griego no está bien acompañado. Esta temporada, ha llegado un base de gran nivel como Eric Bledsoe, (que supuso la salida de Greg Monroe que era un pívot importantísimo) pero que además están otros hombres como Kris Middleton, Malcolm Brogdon o Jabari Parker.

Con esta plantilla, las expectativas eran mayores y el factor cancha parecía casi obligatorio, pero la irregularidad ha brillado demasiado, destacando esa fragilidad en la pintura con un John Henson y Thon Maker que han sido muy limitados en ataque, pero que además no han intimidado en defensa. En este punto, mucha gente duda de si mereció la pena el traspaso de Bledsoe por Greg Monroe. Cierto es que el base ha realizado buenas actuaciones y muchos puntos, pero el equipo parece ser más frágil que nunca y tiene desprotegido el aro.

Una de las mejores noticias y esperanzas de los Bucks es el regreso de Jabari Parker. El que fuera número 2 de Draft de 2014 ha tenido muchas lesiones de gravedad en su breve carrera deportiva pero siempre consigue sobreponerse, y este año, poco a poco, ha ido cogiendo gradualmente el tono físico y aunque esta temporada, en 31 partidos, ha promediado 12.6 puntos y 4.9 rebotes, hay que dar mayor importancia a sus últimos partidos que tenía mayor ritmo competitivo, y en los que ha promediado 19.5 puntos y 8.2 rebotes. Este es el Jabari Parker que puede marcar diferencias tanto en ataque como en defensa.

Con las cartas encima de la mesa, la opinión está muy dividida. Con los jugadores de los que dispondrá Boston Celtics, han aumentado las esperanzas de los Bucks, incluso hasta el punto de ser los favoritos para llevarse la serie, liderados por un Giannis Antetokounmpo que evidentemente, sigue siendo de los mejores jugadores de la liga y que puede hacer un auténtico destrozo a los jóvenes de los Celtics. En condiciones normales, el favorito estaría muy claro, ya que en el grueso de la temporada, Celtics ha sido, quizás, el equipo de la conferencia este que mejor baloncesto ha practicado, y ahora, gran parte de esa inercia se ha desvanecido. Pero con todo eso y más, aún existen los que creen en la victoria de un equipo sin líderes más que el que tienen en el banquillo, ya que Brad Stevens ha sido capaz de lo imposible con este equipo, así que ¿por qué no seguir haciendo lo imposible, esta vez contra los decepcionantes Milwaukee Bucks?