Un Tour de Francia para escaladores

Hoy se ha presentado en París el Tour de Francia 2017, que empezará en Düsseldorf (Alemania) el próximo 1 de julio en el que será el cuarto inicio de la ronda gala en suelo alemán. Además de Alemania y Francia, la edición de 2017 también visitará Luxemburgo y Bélgica.

Un Tour de Francia para escaladores
El Tour de Francia 2016 partió de Mont Saint Michel | Foto: ASO

El próximo 1 de julio dará inicio en la ciudad alemana de Düsseldorf la 104ª edición del mayor espectáculo ciclista del mundo: el Tour de Francia, y hoy se ha dado a conocer cómo será el recorrido de la cursa, a falta de los perfiles definitivos. Una de las grandes novedades de la Grande Boucle va a ser la cobertura íntegra por televisión por primera vez a la historia.

Serán 3.516 kilómetros divididos en nueve etapas llanas, cinco etapas de media montaña, cinco etapas de alta montaña (tres finales en alto), dos etapas contrarreloj y dos días de descanso.

Contrarreloj corta pero decisiva

La edición de 2017 contará con 36km de contrarreloj individual

Una contrarreloj inicial en Düsseldorf de 13 kilómetros marcará las primeras diferencias entre los favoritos y adjudicará el primer mallot amarillo de líder, repitiendo el modelo de 2015 en Utrecht. Precisamente la contrarreloj será uno de los puntos flojos de esta edición, que además de los kilómetros iniciales solo contará con 23 kilómetros más contra el crono, en la última etapa antes de la plácida y tradicional llegada a París. Pocos kilómetros para los especialistas, pero con elevadas opciones de que la contrarreloj de Marsella se convierta en juez de la competición.

Lucha desde el inicio

Exigente primer final en alto en la quinta etapa, Planche des Belles Filles

Después del primer día en Alemania, la carrera encarará suelo belga y luxemburgués antes de llegar a Francia y la zona de los Vosgos. La visita a Bélgica provocará unas primeras etapas movidas y lejos de los plácidos esprintes de otras ediciones. No tardará en llegar el primer final en alto de la carrera: será en la quinta etapa cuando los corredores afrontarán la difícil ascensión a la Planche des Belles Filles, de grato recuerdo para Froome -victoria en 2012- y Nibali -2014-. Antes de la primera jornada de descanso aún habrá tiempo para dos etapas más de montaña. Un final menos exigente en la estación de Rousses previa ascensión a Les Molunes y el final en Chambéry tras una etapa con hasta cuatro puertos puntuables cerrarán la primera semana de competición.

Perfil de la 9ª etapa con final en Chambéry | Foto: ASO

Los Pirineos, antes que los Alpes

Unos Pirineos algo desaprovechados

Como en la edición de 2016, los Pirineos entrarán en competición antes que el bloque alpino, que se reserva para el final. Como en la primera semana, se combina un final en alto con una llegada tras descenso. Peyragudes será la primera prueba pirenaica de nivel y con agradable recuerdo para el ciclismo español, pues Alejandro Valverde consiguió la victoria en la hasta ahora única llegada al puerto. Tras Peyragudes, una llegada en descenso a Foix en una etapa corta pero intensa, con tres puertos puntuables -Latrape, Agnes y Péguère- en solo 100 kilómetros.

Perfil de la etapa 12 con final en alto en Peyragudes | Foto: ASO

Galibier e Izoard, jueces de los Alpes

Con etapas de sube y baja y poco terreno para la recuperación se llegará al bloque alpino, que presenta una etapa con final en Serre Chevalier con Croix de Fer y Galibier -por la vertiente del Col de Télégraphe-, una etapa parecida a la disputada en 1993 con triunfo de Tony Rominger y que fue decisiva en aquel Tour. Al día siguiente, la llegada a Izoard -14,1km al 7,3%- con el Col de Vars como aperitivo se presenta como la última oportunidad de los escaladores antes de la crono decisiva de Marsella.

Recorrido con muchas alternativas

Con sólo tres finales en alto -Planche des Belles Filles, Peyragudes e Izoard- y 36km de contrarreloj individual, las etapas de media montaña y los finales tras descenso adquieren importancia en la lucha por la victoria final. El recorrido es especialmente positivo para Romain Bardet, segundo clasificado en 2016, que ya ha demostrado en numerosas ocasiones su habilidad en los descensos, aunque la magistral actuación de Froome camino de Bagnerès de Luchon en el Tour 2016 también sirvió para demostrar su valía hacia abajo.

El segundo clasificado en 2016, Romain Bardet, el gran beneficiado del recorrido | Foto: Graham Watson
El segundo clasificado en 2016, Romain Bardet, el gran beneficiado del recorrido | Foto: Graham Watson

Froome: "Este año las montañas van a ser decisivas para la carrera"

Por su parte, el colombiano Nairo Quintana es uno de los principales favorecidos en el recorte de kilómetros contra el crono, situación que afecta directamente a Chris Froome, que sacó más de tres minutos a todos sus oponentes en las contrarrelojes del Tour 2016. “Hubiese preferido algo más de contrarreloj, pero esto es el Tour”, aseguraba el vigente campeón de la competición, que remarcó la importancia de la alta montaña en 2017. En la misma línea se ha manifestado Richie Porte, que se ha sorprendido por la ausencia de kilómetros contrarreloj, mientras que Adam Yates y Romain Bardet han manifestado su satisfacción por esta situación. El galo también ha avisado que “no es un Tour particularmente duro, pero si traidor”.

Todas las etapas del 104º Tour de Francia

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