Mario Gila Fuentes
Mario Gila Fuentes
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Mario Gila Fuentes

2000 Barcelona


Mario Gila Fuentes (29/08/2000) es un jugador de fútbol que milita en el Real Madrid Castilla, filial que forma parte del Subgrupo A, del Grupo V, de la Segunda División B española. Hoy día y a sus 20 años, acumula un total de tres temporadas en La Fábrica: la primera de ellas, en el Juvenil A blanco, las dos restantes, sin embargo, en las filas del conjunto dirigido en la actualidad por Raúl González Blanco. Además, también se ha convertido en un habitual en las convocatorias de las diferentes categorías inferiores de la Selección Española, sobre todo de la U-19. 

Mario Gila y Antonio Blanco, sonrientes durante un encuentro con el Juvenil A | Fuente: www.realmadrid.com
Mario Gila y Antonio Blanco, sonrientes durante un encuentro con el Juvenil A | Fuente: www.realmadrid.com

Atendiendo a sus cualidades, se trata de un futbolista que destaca por su polivalencia, pudiendo rendir en el centro de la zaga además de en la medular, situándose como centrocampista de corte defensivo. Para ello, su buena relación con el esférico se erige como una de las claves, puesto que dispone de un desplazamiento en largo reseñable que le permite manejar a la perfección dicha zona del terreno de juego. Como integrante de la línea defensiva, dispone de unas credenciales definidas: Mario Gila es resolutivo con el balón pegado al pie, rápido al corto, efectivo en el juego aéreo y un valor seguro en el cuerpo a cuerpo. 

Inicios humildes

Mario Gila, defensor central que renovó hace escasos meses su compromiso con el Real Madrid, mide 1.84 metros y pesa 76.4 kg. Sobremanera, nació en Barcelona el 29 de agosto del año 2000, siendo considerado como uno de los jugadores más trascendentes de su camada o generación. Natural de la Ciudad Condal e iniciándose en el mundo del balompié a una edad temprana, comenzó su andadura en el Santa Perpetua de Moguda, entidad en la que permaneció un total de cuatro años, desde 2009 hasta 2013. Allí, el polivalente futbolista de la escuadra madridista demostró sus atributos, además de una velocidad de ejecución atípica en efectivos en formación. En la misma línea, su progresión no podrá abordarse de la misma forma sin tener en cuenta al equipo del Vallés Occidental. 

Después de concluir su primer ciclo futbolístico, Mario Gila recaló por una temporada en el CE Sabadell, donde militó el curso 2013/14, dando un paso más en su eclosión definitiva. Con su demarcación en el terreno de juego cada vez más clara, su físico ensalzó su figura y se erigió como un defensor central resolutivo y prolífico, además de en una amenaza en las jugadas ensayadas. Poniendo fin a su periplo en el cuadro catalán, el ahora jugador del Real Madrid aterrizó en la disciplina del Mollet, permaneciendo allí un total de dos campañas que contribuyeron a la correcta formación del propio futbolista. 

Llevando a cabo un importante paso en su carrera, el futbolista barcelonés cambió el cuadro molletense por el CF Damm, conjunto que dispone de un equipo de scouting sobresaliente. En la misma línea, el Cadete A blanco incorporó, también procedente de esa escuadra, a Axel Espìnola, jugador diferencial que había despertado el interés del FC Barcelona, Manchester United y Manchester City. En la misma línea, los movimientos que se realizan cada año y que atañen al conjunto catalán evidencia la buena relación existente con el Real Madrid. Por consiguiente, Mario Gila despuntó en las filas del cuadro rojo, disfrutando de una libertad futbolística clave en su desarrollo e irrupción. Asimismo, sus excelsas prestaciones en el CF Damm llamaron la atención de las categorías inferiores del RCD Espanyol, institución que se hizo con sus servicios en el año 2017. Su aventura en el cuadro perico tan solo duró un año, pero contó con momentos inolvidables que el propio jugador no olvidará nunca. 

Mario Gila, durante un partido con las categorías inferiores del RCD Espanyol | Fuente: Instagram (@mario_gila4)
Mario Gila, durante un partido con las categorías inferiores del RCD Espanyol | Fuente: Instagram (@mario_gila4)

Después de cumplimentar una temporada superlativa defendiendo los colores del RCD Espanyol, el jugador natural de Barcelona se encontraba dispuesto y preparado para encarar nuevos horizontes, consciente de su progresión y calidad, de mayor magnitud y nivel. En la misma línea, continuó fiel a su estilo y valores, buscando la mejora diaria y el constante aprendizaje que el mundo de fútbol lleva implícito. Con un amplio abanico de destinos posibles, el internacional por España U-19 se decantó por la propuesta llegada desde La Fábrica, embarcándose en una andadura emocionante y atractiva a partes iguales. 

Historia por hacer

Mario Gila se convirtió en jugador del Real Madrid en el mercado estival de 2018, reforzando la línea defensiva de un Juvenil A destinado a dominar la competición doméstica y a realizar un buen papel en la UEFA Youth League. Con nuevos retos por delante, el futbolista catalán se adaptó a la perfección a los sistemas de juego del filial blanco, demostrando complementarse de manera sobresaliente con el resto de sus compañeros. En la misma línea, gozó de minutos y oportunidades que contribuyeron a ello, haciéndose con un hueco en el once inicial, liderando una zaga en la que coincidió con jugadores de calidad y talento. Su primera campaña con la entidad vikinga ratificó los informes que situaban al ex-jugador del RCD Espanyol como uno de los más prometedores del panorama nacional e internacional. Sobremanera, su velocidad a la hora de minimizar las virtudes de los rivales se transformó en un arma letal para el conjunto madridista, que encontró en el efectivo de 20 años a una solución constante. 

Mario Gila, durante un partido con el Juvenil A del Real Madrid | Fuente: www.realmadrid.com
Mario Gila, durante un partido con el Juvenil A del Real Madrid | Fuente: www.realmadrid.com

Después de conseguir la promoción al Real Madrid Castilla fruto de su buen curso en el Juvenil División de Honor, Mario Gila se asentó como líder de la línea defensiva del conjunto blanco, compartiendo demarcación con futbolistas como Adrián de la Fuente, Javi Hernández o Víctor Chust, lo que derivó en una competitividad sana que evidenció la calidad y contundencia que todos ellos presentaban. Consecuentemente y ante las carencias que registró el equipo merengue en la medular, Mario Gila jugó algunos encuentros como centrocampista de corte defensivo, por delante de la zaga, incluso como líbero, con libertad total y absoluta para demostrar sus atributos. En adición, consiguió varios goles en jugadas ensayadas en las que dejó entrever su poderío físico, exigiendo el máximo a las defensas rivales. 

Concluyendo una atípica y excepcional temporada, marcada por la suspensión del curso debido a la pandemia mundial generada por la COVID-19, la continuidad de Mario Gila en el Real Madrid parecía estar lejana a producirse, puesto que el Sassuolo se interesó en hacerse con los servicios del jugador español; no obstante y para beneficio del cuadro blanco, el defensor central barcelonés se quedó en la escuadra madridista, sumando su segundo curso a las órdenes de Raúl González Blanco en el Castilla. Igualmente, fue escogido como uno de los capitanes del equipo, por detrás de Víctor Chust y Antonio Blanco. A sus 20 años y con un futuro prometedor por delante, el futbolista nacido el 29 de agosto del 2000 se encuentra inmerso en una línea ascendente evidente, persiguiendo la premisa de conseguir una regularidad fundamental para despertar el interés de equipos de categorías mayores, incluso de la primera plantilla blanca. 

Biografía realizada por June Lavín, estudiante de periodismo. 

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