La familia Rosberg entra en el Olimpo de la Fórmula 1

Nico Rosberg se convierte en el segundo hijo de campeón del mundo de Fórmula 1 que repite el éxito de su progenitor. En 1996, Damon Hill fue el primero en hacerlo al suceder a su padre, Graham Hill, como caballero campeón. Los Villeneuve no lo lograron, pero eso no le impidió al patriarca, Gilles, convertirse en uno de los grandes mitos del Gran Circo.

La familia Rosberg entra en el Olimpo de la Fórmula 1
La familia Rosberg entra en el Olimpo de la Fórmula 1 | Fuente: Getty Images

La Fórmula 1 ya tiene nuevo campeón. Nico Rosberg ha conseguido lo imposible antes de empezar la temporada y lo que jamás había logrado: batir a su compañero de equipo, Lewis Hamilton, y, por ende, ganar el campeonato. El alemán supo gestionar la ventaja obtenida en las cuatro primeras carreras del año y recuperarse del mal momento que vivió tras el Gran Premio de Alemania, cuando Lewis Hamilton consiguió abrir una brecha de 19 puntos a su favor.

La eterna promesa ha dejado de serlo. Una temporada de ensueño, en la que llegó a enlazar siete carreras consecutivas venciendo (las últimas tres de la campaña de 2015 y las cuatro primeras de 2016), la tercera mejor racha de la historia, ha conducido a Nico a convertirse en el campeón número 33 de la Fórmula 1. Sucede así a Lewis Hamilton, que ha mantenido vivo el campeonato hasta la última carrera, en Abu Dabi. El inglés tendrá que esperar para superar en cetros mundiales a su ídolo, Ayrton Senna, al menos un año más.

Nico Rosberg, durante el Gran Premio de Abu Dabi | Fuente: Getty Images
Nico Rosberg, durante el Gran Premio de Abu Dabi | Fuente: Getty Images

Nico no es el primer Rosberg en proclamarse campeón del mundo. El apellido Rosberg ya lució con letras de oro cuando en 1982 el padre de Nico, Keke, se impuso en una temporada marcada por el drama. Keke se convirtió en el primer finlandés tanto en ganar una carrera como en ser campeón. No obstante, no lo hizo con la brillantez de su retoño. Mientras que Nico ha ganado nueve carreras esta temporada, su padre sólo venció en una en 1982, el Gran Premio de Suiza, curiosamente el último que se celebró.

Keke lo logró gracias a la eliminación de sus dos principales adversarios: Gilles Villeneuve y Didier Pironi, la pareja titular de Ferrari. Mientras que el piloto canadiense perdió la vida durante la clasificación del Gran Premio de Bélgica, el francés se lesionó de gravedad también en una clasificación, en Alemania. Un destino trágico y macabro que se cebó con Ferrari le acabó dando el segundo mundial de pilotos a una floreciente Williams.

Keke Rosberg en el podio del Gran Premio de Suiza de 1982 | Fuente: www.pinterest.com
Keke Rosberg en el podio del Gran Premio de Suiza de 1982 | Fuente: www.pinterest.com

Lo curioso del caso de la familia Rosberg es que padre e hijo lo han hecho defendiendo la bandera de dos países diferentes. Keke nació en Suecia, pero compitió bajo la bandera de Finlandia. Su hijo, que nació en Alemania, decidió defender los colores teutones en la Fórmula 1 a pesar de haber defendido los fineses durante parte de su carrera en categorías inferiores.

Los Hill fueron los primeros en ser campeones

Los Rosberg ya son una histórica dinastía de pilotos en la Fórmula 1, pero no la única. Los Hill ya fueron campeones, tanto padre como hijo, mucho antes. Graham Hill fue bicampeón de Fórmula 1 cuando aún era un certamen joven. Mr. Mónaco, como era conocido tras lograr cinco victorias en el principado, se impuso en los campeonatos de 1962 y 1968, pero, sobre todo, es recordado por haber sido el primero, y el único piloto hasta la fecha, en ganar la 34 años pasaron entre el primer mundial de Graham Hill y el de su hijo, exactamente los mismos entre las victorias de Keke y de Nico Rosbergtriple corona del automovilismo: las 500 millas de Indianápolis (1966), las 24 horas de Le Mans (1972) y el Gran Premio de Mónaco (1963, 1964, 1965, 1968 y 1969).

La carrera de Graham Hill, ya en declive, se vio truncada en 1975 en un accidente de una avioneta que él mismo pilotaba. De tan siniestra forma, pereció uno de los mayores talentos que la Fórmula 1 había conocido hasta entonces y uno de los más grandes maestros que impartieron clases magistrales en Mónaco. Hasta 1993, cuando Ayrton Senna consiguió su sexta victoria en el principado, el piloto inglés siguió manteniendo el récord de triunfos en Montecarlo.

Graham Hill, durante el Gran Premio de Mónaco de 1968 | Fuente: Getty Images
Graham Hill, durante el Gran Premio de Mónaco de 1968 | Fuente: Getty Images

Su hijo, Damon Hill, tuvo un comienzo tardío en el automovilismo. Hasta 1983, con 23 años, no probó suerte sobre cuatro ruedas, previamente había probado suerte en el motociclismo. Su mayor éxito llegaría de la mano de Williams, donde consiguió el campeonato de 1996. Previamente, mantuvo un mano a mano histórico durante 1994 con Michael Schumacher. El alemán sólo pudo derrotar al inglés echándolo de pista durante la carrera final de aquel año, lo que significó el primer campeonato mundial del káiser.

Damon no pudo igualar los dos campeonatos de su padre porque Williams le pagó con la renovación de su contrato de cara a 1997. Acabó sus días en Fórmula 1 en equipos menores. No obstante, le daría tiempo para marcar la historia de sus equipos. Si en 1997 consiguió el último podio de la escudería Arrows al terminar segundo en Hungría, en 1998 le daría la primera victoria a la escudería Jordan en el mítico trazado de Spa-Francorchamps.

Damon Hill celebra su mundial en el Gran Premio de Japón de 1996 | Fuente: www.formula1.com
Damon Hill celebra su mundial en el Gran Premio de Japón de 1996 | Fuente: www.formula1.com

Los Villeneuve, otra saga legendaria

A pesar de que sólo Jacques Villeneuve fue campeón del mundo, sin duda Villeneuve padre e hijo son parte de la historia no sólo de la Fórmula 1, sino del automovilismo mundial. Gilles Villeneuve fue el primer piloto canadiense en brillar en el Gran Circo y ha pasado a la historia por su garra y su agresividad. Nunca consiguió ser campeón del mundo, su muerte se lo impidió, aunque estuvo cerca en 1979.

En 1982, podría haber luchado por el campeonato, pero su fallecimiento truncó una de las carreras más prometedoras de la historia. Enfurecido con Didier Pironi, quien, contra las órdenes de equipo, le quitó la victoria en el Gran Premio de San Marino, Gilles quiso vencer a su compañero a toda costa. Tanto que, intentando superar su tiempo en la clasificación del Gran Premio de Bélgica, sufrió un terrible accidente que le causó la muerte. Murió el hombre, pero nació la leyenda de Gilles, escrita para la eternidad.

Gilles Villeneuve, durante el Gran Premio de Canadá de 1978 | Fuente: www.taringa.net
Gilles Villeneuve, durante el Gran Premio de Canadá de 1978 | Fuente: www.taringa.net

Gilles no pudo pasar del subcampeonato que logró en 1979, pero sí lo haría su hijo. Jacques llegó a la Fórmula 1 de la mano del mejor equipo de la parrilla en 1996, Williams. Tan fulgurante fue su llegada que consiguió la pole en su debut y la segunda posición en carrera, algo que no ha podido ser superado hasta el momento por ningún piloto novato.

En el primer año, fue subcampeón, pero su consagración no tardaría en llegar. En 1997, batió a la pareja que dominaría la Fórmula 1 en los años siguientes: Michael Schumacher y Ferrari. En su segundo año, Jacques ya había tocado el cielo. Si rápida fue su llegada, no menos lo fue su caída. Desde 1998 hasta su retirada, en 2006, sólo cuatro podios, todos terceros lugares, fueron su botín.

Jacques Villeneuve celebra su campeonato en Jerez | Fuente: www.formula1.com
Jacques Villeneuve celebra su campeonato en Jerez | Fuente: www.formula1.com